Desde el 2 de marzo, Israel ha bloqueado por completo la entrada de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, que es vital para sus 2,4 millones de habitantes. La medida, según las autoridades israelíes, busca presionar a Hamás para que libere a los rehenes capturados el 7 de octubre de 2023 y que aún mantiene cautivos.
“Sin una reanudación inmediata de la entrada de ayuda, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) no tendrá acceso a los alimentos, medicinas y suministros vitales necesarios para mantener muchos de sus programas en Gaza“, afirmó este viernes el organismo a través de un comunicado.
Desde el inicio del bloqueo, la ONU ha alertado sobre la catástrofe humanitaria y sanitaria, así como del riesgo de hambruna que enfrentan los habitantes de Gaza.
“Para los civiles en Gaza cada día es una difícil lucha para sobrevivir a los peligros de las hostilidades, hacer frente a los incesantes desplazamientos y soportar las consecuencias de verse privados de asistencia humanitaria urgente”, declaró Pascal Hundt, director adjunto de operaciones del CICR, en el comunicado.
“No se debe —ni se puede— permitir que esta situación siga agravándose“, agregó.
“Si el bloqueo continúa, programas como las cocinas comunes del CICR —que a menudo proporcionan la única comida que la gente recibe al día— sólo podrán funcionar durante unas pocas semanas más“, advirtió.






