Ricardo Núñez se dice hoy alejado de la vida partidaria propiamente tal, sin embargo, con bastos periodos como senador de la República y habiendo sido presidente del Partido Socialista en tres ocasiones, se mantuvo atento a la serie de acciones que marcaron el devenir de la tienda en las últimas semanas.
Con el respaldo a la candidatura de Carolina Tohá, el PS cerró parcialmente y a último minuto un capítulo de tensión interna. En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, Núñez apuntó a decisiones “poco reflexionadas” y factores exógenos que enredaron el debate de fondo, aunque también lo planteó como un problema que padecen los partidos de derecha.
“Hay una crisis en el Partido Socialista y hay una crisis en la política chilena”, afirmó respecto a la falta de liderazgos.
– 16 días duró Vodanovic como candidata, es decir, dos semanas después el comité central adopta otra postura, ¿cuál es su reflexión al respecto?
Tengo la impresión de que en el Partido Socialista lo que ha sucedido en los últimos tiempos es algo que está sucediendo en el conjunto de la política chilena. Las decisiones que se adoptan en general son poco reflexionadas, a veces están sobre determinadas por cuestiones absolutamente exógenas, por cuestiones muchas veces que no tienen que ver con el mérito central del problema a debatir.
Y creo que lo que sucedió hace dos semanas atrás en el Partido Socialista es algo muy similar a lo que ha ocurrido incluso en partidos de derecha, en donde de un día para otro se toman decisiones, se toman opiniones o se esgrimen argumentos que no tienen nada que ver con la realidad.

Comité Central del Partido Socialista. Raul Bravo/Aton Chile.
– ¿Y cómo se explica?
En el partido yo creo que primó bastante esta idea de no perder la identidad, que es uno de los argumentos que yo escuché con mucha intensidad en los últimos días, la última semana. Y lo cierto de que si hay un partido que nunca ha de perder su identidad, porque ya tiene 92 años de existencia, es el Partido Socialista.
Puede ser que los partidos no tengan muchos proyectos históricos, no tienen visiones estratégicas muy definidas, pero eso no es un problema del PS, es problema de toda la izquierda chilena y la izquierda mundial que desde hace mucho tiempo viene dando tumbos sin saber exactamente cómo enfrentar los nuevos desafíos de la sociedad capitalista moderna. Yo creo que la sociedad moderna, sobre todo a partir del triunfo del Sr. (Donald) Trump, está viviendo una etapa, una era que no sabemos exactamente hacia dónde nos conduce.
Por tanto, la confusión que existe, incluso se nota en las reflexiones que hacen connotados dirigentes de la derecha chilena, incluso de intelectuales vinculados con la derecha chilena. No me extraña entonces la confusión que ha vivido al interior del Partido Socialista.
Creo que yo fui muy crítico, por cierto, manteniendo mi disciplina, en el sentido de que creo que se cometía un error histórico de no aprovechar el hecho que objetivamente Paulina (Vodanovic) no iba a ser la persona, yo hubiese querido que lo fuera, tengo aprecio por ella. Pero la persona que iba a encarnar esta alternativa que se ha ido configurando los últimos años que se denomina genéricamente como socialismo democrático, era Carolina Tohá, que estaban con mejores condiciones. Se abre la posibilidad de que el socialismo democrático se instale en Chile como una alternativa legítima. Ahora es el momento en que se valida ante la sociedad.

Presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic. Javier Salvo/Aton Chile.
– ¿Debería realizarse una evaluación a nivel interno? Porque hubo otras instancias que mostraron una cierta descoordinación, como lo que fue esta nominación del ahora senador Tomás de Rementería como sucesor de Isabel Allende.
Eso es lo que yo le llamo los fenómenos o situaciones exógenas a las decisiones políticas transcendentales en la que ha estado inmerso el Partido Socialista. Primero, fue el tema Monsalve, de alguna manera, querámoslo o no, le afectó al Partido Socialista. Él era un militante socialista y no cualquier militante, nada más que en los hechos subsecretario del Interior y diputado.
El caso de la llamada venta frustrada de la casa del presidente Allende, otro factor, lo que sucedió en torno a la sucesión de Isabel Allende en el Senado también es otro. En fin, han estado ocurriendo factores exógenos que a veces generan tensiones que no tienen mucho que ver directamente con las decisiones políticas trascendentales que tiene que tomar un partido, que tiene que tomar su dirigencia máxima, pero afectan al entendimiento, afectan a la reflexión y yo creo que de alguna manera han estado presentes en el partido esos hechos.
Este es el momento, espero yo, que la dirección del Partido Socialista, que la conducción de Paulina nos permita efectivamente superar esos hechos llamados exógenos, pero que son objetivamente muy determinantes para enfrentar el desafío que significa respaldar a Carolina Tohá y hacer posible que el socialismo democrático tenga una mayoría significativa en las primarias próximas.
Yo creo que el primer desafío que tiene el conjunto del llamado oficialismo es que voten a lo menos un millón 800 o 2 millones de chilenos y chilenas en estas primarias. Si votan un millón o un millón 200 es un fracaso.

Carolina Tohá junto a Paulina Vodanovic en la marcha del Día del Trabajador. Foto: Aton.
– ¿Por qué, a su juicio, el Partido Socialista no ha logrado consolidar un nuevo liderazgo a nivel presidencial desde Michelle Bachelet?
Tengo la impresión de que en algún momento, en medio de la transición con todas sus complejidades, con todas sus dificultades, fuimos abandonando, y yo me siento de alguna manera responsable también porque soy de aquella generación, la idea de que en política los liderazgos tienen término, que los liderazgos en algún momento tienen que ser capaces de dejar espacio para otros liderazgos, y creo que eso no ocurrió en el Partido Socialista y en general en varios partidos.
Yo creo que en la Democracia Cristiana, el Partido Radical, incluso en el propio PPD. Carolina no es un liderazgo nuevo, su liderazgo viene del grupo de jóvenes que se alzaron en contra Pinochet y hace bastante tiempo atrás. De modo tal de que es un problema, es un problema que tiene la política chilena en general. Tengo la impresión de que este es un fenómeno que está asociado a muchos otros sobre los cuales no estamos operando.
– ¿No ve una crisis particular en el PS?
Hay una crisis en el Partido Socialista, y hay una crisis en la política chilena. En ese sentido, tienen las nuevas generaciones que dar un nuevo liderazgo, porque además en la sociedad chilena no es fácil tener liderazgos. En la sociedad moderna no es fácil tenerlos, antes estaban muy relacionados con dos o tres grandes dimensiones. Ahora con las transformaciones que ha sufrido el mundo a partir de las redes sociales, hoy día los liderazgos tienen que ser capaces de abarcar muchas otras dimensiones y no es facil.
Hoy día los dirigentes políticos no tienen mucho prestigio. No tiene mucho prestigio social y eso es muy dramático. Es muy dramático porque la política ha ido desmejorando notablemente en la percepción ciudadana. Eso es un problema, porque afecta la democracia y afecta la convivencia. Por eso es que los populismos y los Trump y los Meloni en el mundo empiezan a surgir.

