Diversas reacciones ha dejado el anuncio por parte del gobierno de retirar a los agregados militares de Chile en Israel dado a conocer durante esta jornada y que se sustenta, según informaron a través de un comunicado desde la Cancillería, “a la gravísima situación humanitaria que vive hoy la población palestina en la Franja de Gaza“.
“El Gobierno de Chile demanda a Israel cesar su operación militar en el Territorio Palestino Ocupado, permitir el ingreso de ayuda humanitaria y respetar el derecho internacional y el derecho internacional humanitario”, concluyó la nota del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Este jueves, la ministra (s) vocera de Gobierno, Aisén Etcheverry, aseveró en Radio Futuro que romper relaciones con Israel es “una posibilidad que existe siempre en el horizonte. No es la decisión que se está tomando ahora“.

La ministra vocera de gobierno, Aisén Etcheverry, realiza un punto de prensa en el Palacio de La Moneda. Dragomir Yankovic/Aton Chile
“Somos chiquititos y estamos bien lejos, pero somos un país que es muy reconocido y respetado en el ámbito internacional. Chile cumple un rol en los foros multilaterales, donde no es irrelevante lo que dice y opina. Por lo tanto, no tiene un impacto quizás en términos económicos o en lo que nos parece más tangible, pero en el mundo de las señales, de las posiciones, de la construcción de visiones comunes, que es muy relevante en el ámbito internacional, por supuesto que lo tiene“, complementó.
Tras especulaciones de que el Presidente Gabriel Boric rompería relaciones con Israel en su Cuenta Pública el próximo 1 de junio, el ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, aseguró que “una medida como esa no se ha anunciado“. “Nuestra embajada sigue funcionando normalmente. Obviamente hay una cantidad importante de ciudadanos y ciudadanas chilenos que requieren atención desde la perspectiva consular. Además, hay otros temas que se están viendo en Tel Aviv”, detalló.
Asimismo, el canciller enfatizó en que la medida busca dejar en claro el “rechazo de nuestro país y de nuestro gobierno a las masacres que se está cometiendo en Gaza. Creemos que efectivamente estamos frente a una situación humanitaria muy grave como consecuencia de la acción sostenida del ejército israelí”.

Canciller Alberto van Klaveren. Foto: ATON.
La visión los excancilleres
La decisión del Ejecutivo ha generado diversas reacciones en el mundo político y también se ha tomado el carrera presidencial. Para conocer más acerca del impacto de esta acción, conversamos en la primera edición de Radionálisis, con el abogado, político y exministro de Relaciones Exteriores de Chile, Ignacio Walker, quien indicó que es una medida “bastante radical“, pero no llega “al extremo” de interrumpir las relaciones diplomáticas.
“Es una medida radical, sí, (pero) tampoco hay que magnificarla, creo que a veces hay una sobre reacción. Creo que dada la situación en la Franja de Gaza se justifica”, agregó la exautoridad, quien afirmó que lo que ocurre en gaza es una masacre contra la población civil.
Por su parte, en diálogo con la última edición de Política en Vivo, el diplomático y excanciller, Mariano Fernández, aseveró que la decisión del Ejecutivo sube el tono de la posición de Chile en relación a Israel: “La decisión es bastante nítida respecto a las razones que explica. Lo que está ocurriendo allá es incompatible con tener una colaboración en este sector de cooperación internacional entre Chile e Israel y es un escalón arriba de la crítica del gobierno chileno en cuanto a la actuación de israelí”.
Consultado sobre el avance de las operaciones militares israelíes en Gaza, Fernández detalló que: “Suceden varias cosas (…) Este grave incidente fue generado por Hamás con la muerte y secuestro de personas. Israel tomó las medidas, pero es evidente que ha sobrepasado todos los límites en materia de represalia“.
“Hamás, por su parte, al parecer tampoco quiere la paz porque todavía conserva rehenes y no está disponible a entregarlos. Israel tiene un argumento interno para seguir atacando porque no recuperan las rehenes y esto es completamente desmedido porque han asesinado a miles de personas, niños entre ellos”, enfatizó.
Asimismo, explicó que parecía que esto se “simplificaría diciendo ‘ah, muy bien’. O sea, aquí estamos ojo por ojo y nos vamos a lo más primitivo de la historia; ‘usted comete esto y yo respondo de la misma manera’ y todo el derecho humanitario, todos los derechos humanos y toda la modernización de las relaciones internacionales se han ido a la punta del cerro”.
El excanciller manifestó que la escalada militar de Israel se está encontrando con un eco internacional “bastante complejo”, pues incluso Alemania se ha manifestado en contra de lo que está haciendo el ejército israelí en Gaza.
“Europa está dando una opinión extremadamente crítica con Israel. Hay un procesamiento en la Corte Penal Internacional donde (Netenyahu) está acusado de crímenes de guerra y donde está designado como genocida. Esta cantidad de muertos empieza a justificar el uso de la palabra genocida y las rupturas de relaciones pueden empezar porque es lo que sucede cuando la situación de violencia se extrema como está ocurriendo”, dijo.

Palestinos desplazados recorren los escombros en búsqueda de sobrevivientes y los cuerpos de sus seres queridos, luego de un bombardeo israelí en Rafah, Franja de Gaza.
En cuanto el impacto que podría tener un eventual fin de las relaciones diplomáticas entre Chile e Israel, el exministro de Relaciones Exteriores aseveró que tiene la impresión de que “no es tan buena idea que en la cuenta el Presidente anuncie una ruptura de relaciones“.
“Puede hacerlo, no me parece una buena idea cuando está rindiendo de cuenta al país de la acción del gobierno y si va a romper relaciones debería ser en una ceremonia separada. Segundo, yo por kilómetros de política exterior, estoy más bien renuente a que se rompan las relaciones”, opinó.
En esa línea, Fernández hizo hincapié en que romper relaciones significa “abandonar completamente todo (…) la situación de los chilenos que hay allá, se abandonan algunas condiciones para practicar colaboración humanitaria”. No obstante, reconoció que si la violencia de Israel sigue por el mismo curso “puede llegar un momento en que sea necesario romper las relaciones”.






