Las municipalidades han sido de las instituciones públicas más golpeadas por la crisis de las licencias médicas. Según el informe de Contraloría, la mayoría de los casos se concentran entre funcionarios municipales.
En diálogo con la primera edición de Radioanálisis, Gustavo Alessandri, alcalde de Zapallar y presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM), abordó el escenario al que se enfrentan. En primera instancia, respondió a las voces del gobierno que apuntaron a los municipios por las cifras que señalaban que tenían más del 60% de los casos.
“Aquí están todas las instituciones involucradas. Siempre los municipios, para bien o para mal, vamos a ser mayoría, porque somos muchos más. Existen 345 municipios a nivel nacional, hay un Ministerio de Educación, existe un Ministerio de Hacienda. Cuando se hace una comparación de donde son los funcionarios, siempre van a ser ligados a alguna municipalidad en la mayoría”, apuntó Alessandri.
La crítica del alcalde de Zapallar fue mucho más allá del control que podrían o no haber ejercido las municipalidades en el tema. “Hay un abuso respecto de los funcionarios públicos. Yo distinguiría licencias falsas entregadas por un médico sabiendo que son falsas, mal uso de licencias en segundo caso por parte de funcionarios, y también tenemos que reconocer que Fonasa, las Isapres y el COMPIN no están haciendo una supervisión rápida y eficiente de las personas que están con licencias”, cuestionó.
En un análisis más profundo, el jefe comunal apuntó contra los problemas como sociedad en torno al tema. “Hoy se habla del ‘tiro una licencia’ y no ‘voy a ir al médico a ver que me encuentra si es que tengo un problema de salud’. Es una moraleja que tenemos que ir dejando, que tenemos que enfrentar de una manera distinta. Porque nos tiene colapsados, y nos tiene prestando un muy mal servicio desde el Estado, desde el servicio público”, manifestó.
Así, Alessandri llamó a cambiar las “reglas del juego de cómo se contrata, como se supervisa, cómo se evalúa”, al mismo tiempo que se establecen metas al respecto y “se evalúa si está bien con la cantidad de personas donde estamos trabajando o sobran”.






