El Imacer de mayo, que alcanzó un 3,2% interanual, fue recibido con entusiasmo por parte del Gobierno. El ministro de Hacienda, Mario Marcel, destacó que esta cifra “nos permite ir asegurando un primer semestre muy sólido”, subrayando que Chile está “cada vez más preparado para recibir cualquier shock externo y proteger el nivel de vida de los chilenos y chilenas».
El titular de Hacienda valoró especialmente el dinamismo de sectores como la minería (10,3%), el comercio (4,5%) y los servicios (2,4%), lo que a su juicio refleja una economía que comienza a consolidar su recuperación.
Sin embargo, desde el mundo académico, la lectura es más matizada. En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el economista de nuestra casa de estudios, Alejandro Alarcón, advirtió que parte del crecimiento de mayo se explica «por efectos estadísticos, como la mayor cantidad de días hábiles», lo que podría estar inflando artificialmente las cifras.
“Yo creo que la economía todavía sigue en una planicie, levemente por arriba del 2%. Si uno toma cifras limpias de efectos estadísticos, eso es lo que hay que cuidar ahora: aprovechar buenas expectativas para avanzar”, señaló Alarcón.
El economista también fue cauto frente a la idea de que el país esté entrando en una tendencia sostenida de recuperación. A su juicio, aún falta un elemento clave: la inversión. “Esperaría un poco antes de hablar de una tendencia, sobre todo porque tenemos poca inversión (…) Al sector privado todavía lo veo arisco. Estoy convencido que se necesita más confianza para encontrar niveles mayores de inversión.”, afirmó.
Empleo estancado y calendario electoral
Otro punto crítico abordado por Alarcón fue el mercado laboral, especialmente el desempleo femenino, que ya bordea los dos dígitos. Según el economista, la falta de inversión y ciertas políticas laborales contribuyeron a este estancamiento.
“Vamos a tener que encontrar las verdaderas razones que empujan el desempleo hacia arriba. Muchas medidas impulsadas por la ministra Jeannette Jara han generado rigideces que no permiten un despegue del empleo”, advirtió.
Estas observaciones coinciden con los datos del último informe macroeconómico, que muestran una tasa de desempleo de 8,7% y una destrucción neta de empleos en el primer trimestre del año.
De cara al segundo semestre, marcado por el calendario electoral, Alarcón proyectó que la economía seguirá creciendo en torno al producto tendencial del 2%, sin grandes sorpresas, incluso si hay cambios en la conducción política del país. “Yo sería muy cuidadoso para no levantar expectativas que no nos lleven a nada. (…) Incluso con un cambio de gobierno, no veo un crecimiento significativamente por arriba del 2%”, concluyó.

