En una elocuente alocución, el precandidato presidencial del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, afirmó rotundamente que “sin duda, absolutamente” apoyaría un nuevo golpe de Estado en caso de repetirse circunstancias similares a las de 1973, durante una entrevista en «De Frente» con Tomás Mosciatti, en Mega.
Al ser consultado sobre si aceptaría las “consecuencias” de dicha acción -incluyendo muertes y violaciones a los derechos humanos-, Kaiser fue enfático: “Con todas las consecuencias, lamentablemente, y de eso es algo que tenemos que hacernos cargo”.
El entrevistador insistió en acotar ese escenario, preguntando si “con los muertos que…”. El parlamentario no titubeó: “Usted no puede desatar la lucha de clases y cuando recibe una respuesta, esperar que ésta sea pacífica”.
Respecto a las violaciones sistemáticas de la dictadura de Pinochet, Kaiser reconoció que no fueron inevitables, pero que en un conflicto de escala civil “evidentemente que iban a haber muertos y violaciones de derechos humanos”.
En defensa del rol militar, Kaiser sostuvo que el Ejército actuó “de acuerdo con aquello para lo cual había sido entrenado, bajo el control del régimen democrático”. Agregó que este tipo de entrenamiento incluyó métodos “antisubversivos”, incluso con tortura, “bajo la complicidad” de los partidos políticos de entonces.
La entrevista también abordó la idea de proscribir al Partido Comunista. En ese contexto, Kaiser planteó que el PC “debería haber pasado por tribunales”, comparándolo con medidas adoptadas en Polonia y Ucrania, y acusándolo de vínculos con las FARC y el FPMR. Sin embargo, aclaró que esa determinación corresponde al Poder Judicial.
Al justificar su postura, el diputado apeló a la jurisprudencia y no a la fuerza: “Estoy levantando una voz de alarma”, dijo, pidiendo que la Fiscalía investigue a fondo la actuación del PC durante el estallido social de 2019.






