El presidente de Argentina, Javier Milei, vetó por decreto en la madrugada del lunes las tres leyes aprobadas por el Congreso el 10 de julio, que otorgaban beneficios a los jubilados, argumentando “graves deficiencias técnicas” y la intención de evitar que “el Gobierno recurra a prácticas inconducentes del pasado“.
Según el decreto 534/2025, firmado por Milei y publicado en el Boletín Oficial, “la sanción de los proyectos de ley en examen implicaba gastos exorbitantes sin partida presupuestaria, lo que obligaría al Gobierno a acudir a emisión monetaria sin respaldo, aumentos de impuestos o endeudamiento, fórmulas ya comprobadas como ineficaces a lo largo de más de 100 años de historia”.
Además, Milei alegó graves vicios reglamentarios en la aprobación de las leyes en el Senado, deficiencias técnicas y una previsión de financiamiento insuficiente.
Con esta decisión, el mandatario impidió la entrada en vigor de tres iniciativas clave: una que aumentaba las pensiones, otra que reinstalaba la moratoria jubilatoria (permitiendo jubilarse a personas sin 30 años de cotización), y una tercera que creaba nuevas pensiones no contributivas para personas con discapacidad.
De haberse aplicado, las leyes habrían supuesto un gasto adicional de 7 mil millones de pesos argentinos en 2025 (unos 5,13 millones de dolares) y 17 mil millones en 2026 (12,5 millones de dolares), lo que representaría el 0,9% y el 1,68% del PIB respectivamente, además de un incremento del 6% sobre el gasto previsto, según el propio Milei.






