A los 99 años falleció en Lima Celso Garrido-Lecca Seminario (1926-2025), uno de los compositores más influyentes de la música de tradición escrita en América Latina y figura central en el diálogo entre la música académica y la popular. Su hijo, el también compositor Gonzalo Garrido-Lecca, confirmó la noticia, que generó muestras de pesar en el mundo cultural.
Formado inicialmente en Perú, Garrido-Lecca desarrolló gran parte de su carrera en Chile, donde desde fines de los años 50 se integró a la escena de vanguardia, estudiando con el compositor Free Focke, discípulo de Anton Webern. Allí absorbió las técnicas de la Segunda Escuela de Viena, pero las combinó con elementos de raíz latinoamericana, alejándose del formalismo estricto para construir un lenguaje propio.
Su vínculo con la Nueva Canción Chilena fue determinante: trabajó junto a Víctor Jara, para quien compuso temas como “Vamos por Ancho Camino” y “Brigada Ramona Parra”. También impulsó proyectos que buscaban unir la música sinfónica con la canción popular y el compromiso social, como el ballet inconcluso Los Siete Estados, que iba a reunir a Jara, Inti-Illimani, el coreógrafo Patricio Bunster y la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile. El Golpe de Estado Civil-Militar de 1973 truncó estos planes y lo obligó a regresar a Perú.
De vuelta en su país, creó la primera “cantata popular” peruana, Donde Nacen los Cóndores (1976), y consolidó su trayectoria con obras como Retablos Sinfónicos (1980) y el oratorio El Movimiento y el Sueño (1984), estrenado recién en 2016. Su música ha sido interpretada y grabada por la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile y por sellos internacionales como Naxos, que en 2016 editó un disco con parte de su catálogo.
En el año 2000 recibió el Premio Iberoamericano de la Música “Tomás Luis de Victoria”, el más importante para compositores de habla hispana y portuguesa. Firme defensor de la integración entre la música popular y la académica, también dejó un legado como educador y promotor cultural, impulsando el primer taller de música popular en el Conservatorio de Lima.
La partida de Garrido-Lecca deja un vacío en la música latinoamericana, pero también el testimonio de un creador que, desde Chile y Perú, hizo de la experimentación, la identidad y el compromiso social los ejes de su obra.





