Guillermo Holzmann: "La lógica de Trump es la de considerar a Putin un rival y no un enemigo"

El analista internacional y académico de la U. de Valparaíso desglosó las diversas señales que dejó la reunión concertada en Alaska. Una que, en opinión del experto, tuvo en el centro la reorganización de los ejes del nuevo orden mundial.

El analista internacional y académico de la U. de Valparaíso desglosó las diversas señales que dejó la reunión concertada en Alaska. Una que, en opinión del experto, tuvo en el centro la reorganización de los ejes del nuevo orden mundial.

La agenda internacional continúa marcada por las diversas reacciones suscitadas tras la reunión entre Donald Trump y Vladimir Putin. Presidentes de Estados Unidos y Rusia -respectivamente- que aterrizaron en territorio ártico el pasado viernes 15 de agosto para sostener un encuentro histórico y que, para muchos, puede ser el puntapié inicial para avanzar hacia el término de la guerra en Ucrania.

Y aunque ya se confirmó una reunión entre Trump y su par ucraniano, Volodímir Zelenski, para este lunes 18, pareciera que el conflicto en Europa Oriental no habría sido el principal ni el único tema tratado por los mandatarios. “Si uno mira esas tres horas y media, lo más probable es que Ucrania ocupó una pequeña parte de la agenda porque las peticiones de Rusia han estado presentes permanentemente, y los otros son acuerdos que van dando cuenta de un nuevo orden mundial“, explicó el analista internacional y académico de la Universidad de Valparaíso, Guillermo Holzmann.

Es por eso que, más allá de lo que pueda o no ocurrir en territorio ucraniano, el especialista no duda al definir la conversación entre el estadounidense y el ruso como “un punto de inflexión” en la gobernanza global. “Representa un cambio en la relación entre dos potencias relevantes, teniendo como observadores participantes a China e India. Es importante considerar que, previo a esta reunión, tanto India como China han mantenido intercambios personales a través de sus cancilleres o de altos dignatarios que han viajado a Rusia, India y viceversa”, contextualizó.

 

Volodomir Zelensky, presidente de Ucrania, en el fondo Andrii Sybiha, Ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania. Vía X@ZelenskyyUa 28/05/2025

Volodomir Zelensky, presidente de Ucrania, en el fondo Andrii Sybiha, Ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania. Vía X@ZelenskyyUa 28/05/2025

En ese sentido, Holzmann enfatiza en la importancia de observar e interpretar la actual relación entre los líderes: “Esta reunión da cuenta de que, efectivamente, la lógica de Donald Trump es la de considerar a Vladimir Putin un rival y no un enemigo, y es ahí donde está la principal diferencia con lo que hace la Unión Europea y la OTAN, que consideran a Rusia y a Putin un enemigo”.

Esto es un cambio no solamente conceptual, sino que estratégico. Esto, en términos de que con el rival puedes generar negociaciones y confías en el cumplimiento de lo que se acuerde. Entonces, hay acá un tema de confianza en la rivalidad, que también tiene un elemento que no es menor. Y es el hecho de que si el rival se sale de lo acordado, tú estás en condiciones de poder pisotearlo. Es un concepto distinto al de enemigo. Eso es lo que está jugando Donald Trump”, profundizó el analista.

A la hora de identificar otras de las interpretaciones relevantes de este encuentro, el académico hizo mención a la disminución de las probabilidades de una guerra nuclear y la apertura a una colaboración en cuanto al desarrollo tecnológico y la exploración espacial. Escenario que, sin embargo, no resulta del todo positivo para nuestra región.

Donald Trump recibe a Vladimir Putin. Foto: ATON Chile.

Donald Trump recibe a Vladimir Putin. Foto: ATON Chile.

La cuestión preocupante para América Latina es que no está en ninguna ecuación. Los países del continente están ahora sometidos a un gran desafío. No hay posibilidad de integración porque todavía en Latinoamérica se piensa en términos muy ideológicos, mientras que Estados Unidos, Rusia y China están pensando en un tema estratégico, proyectado a 10, 15 o 20 años más. Y eso significa, para decirlo en términos comunes, que cada país tendrá que rascarse con sus propias uñas”, vaticinó Holzmann.

“Es ahí donde países como Chile, Perú o Ecuador, que cuentan con muchos recursos naturales, tienen una posición privilegiada en términos de negociación o de sumarse a la estrategia de este nuevo orden mundial que se está configurando, este multilateralismo distinto a la globalización, donde las lógicas de negociación se modifican y van desde un multilateralismo ampliado a uno muy acotado y con especial énfasis en lo binacional”, añadió sobre la situación específica de nuestro país.

En tanto, y volviendo a las características que hacen de este encuentro entre Trump y Putin un evento excepcional, el académico apuntó a las “cosas que no se dicen”: “El hecho que se haya cambiado el formato, donde conversan directamente los presidentes con los asesores, es indicativo, desde el punto de vista de las tradiciones diplomáticas, de que hay muchos acuerdos ya avanzados, y que acá se estaban viendo los detalles y la aprobación de ambos a la vez de esos puntos“.

Putin y Xi Jinping

Putin y Xi Jinping. Foto: Agencia Aton.

“En consecuencia, lo que ha salido de esta reunión en la práctica es, en términos chilenos, un ‘pliego de peticiones’. Un listado de los temas que Rusia debe solucionar con sus aliados o con quien considere, dentro de los países BRICS o de la Organización de Cooperación de Shanghai; y Trump debe hacer lo propio con la Unión Europea y la OTAN, en lo principal”, dedujo el analista.

Aquí queda demostrado que se podía dialogar, que había elementos de confianza en el diálogo de ambos y que las próximas semanas van a ser fundamentales para poder avanzar en la búsqueda de una solución, finalmente, al conflicto en Ucrania”, puntualizó.

Respecto a esto último, precisó que los principales lineamientos de este acuerdo tienen que ver con “mantener soberanía efectiva sobre los territorios ocupados. Es decir, quitar ese territorio a Ucrania. Lo segundo dice relación con el régimen de Ucrania. Para Vladimir Putin, la idea de una hoja de ruta de la paz, empezando con las treguas, más allá que sea gradual o no, pasa por la salida de Zelenski en relación a un nuevo gobierno. Pero este nuevo gobierno deberá tener algunas características, donde no deben estar presentes los movimientos o partidos políticos neonazis que hay en Ucrania“.

Por último, Holzmann subrayó que “el solo hecho de que no se haya llegado a un acuerdo es una buena noticia, en términos de que hay una distensión de la conflictividad y se abre un camino para poder buscar una solución. El gran problema y la gran incertidumbre es que si no se alcanza eso en los próximos 15 días o 30 días, la situación mundial puede tener un vuelco más que preocupante“.





Presione Escape para Salir o haga clic en la X