Jeannette Vega explica propuesta de Salud de Jara basada en crecimiento estimado: "Es bastante realista y yo diría que conservadora”

La exministra, quien hoy lidera esta área programática, relevó que aunque las medidas presentadas son parte de un “rediseño” del sistema, son “responsables” desde el punto de vista fiscal. Así, cuestionó los planteamientos de otras candidaturas.

La exministra, quien hoy lidera esta área programática, relevó que aunque las medidas presentadas son parte de un “rediseño” del sistema, son “responsables” desde el punto de vista fiscal. Así, cuestionó los planteamientos de otras candidaturas.

Tras su renuncia al ministerio de Desarrollo Social, Jeannette Vega, retornó al foco político al sumarse al comando de la candidata del oficialismo, Jeannette Jara, con quien compartió gabinete hasta agosto del 2022. La ex ministra y doctora asumió el liderazgo del equipo encargado de elaborar las propuestas en salud, coordinando a los representantes de las distintas sensibilidades dentro de la alianza.

Dicho grupo recopiló las ideas que presentaron desde distintas colectividades para luego hacer un trabajo de revisión y priorización de las propuestas que eran posibles de “cuantificar“, implementar en el plazo de un gobierno y con un presupuesto acorde a las proyecciones de crecimiento del país.

¿El resultado? Once puntos donde se abordan respuestas para problemáticas en materia de tiempos de espera, precio de medicamentos, atención primaria, salud mental, cáncer, salud bucal, transformación digital, eficiencia, Fonasa, inversión y reproducción asistida. Aunque, sin mencionar compromisos relativos a aborto legal o eutanasia, que no son de consenso en todas las fuerzas políticas que respaldan a Jara.

En esta entrevista con Radio y Diario Universidad de Chile, Vega recalca que se tratan de primeros lineamientos de un programa final que espera darse a conocer a fines de septiembre.

– ¿Diría que se trata de propuestas realistas?

Absolutamente. Están consideradas asumiendo un crecimiento de alrededor de 2.5 del Producto Interno Bruto (PIB) en los próximos años, entre el 2026 y 2029, lo cual es bastante realista y yo diría que conservador.

Y, básicamente, lo que hace es que calcula un presupuesto que crece de 16.7 billones actuales a 19.1 billones en el 2029. Es decir, se va a producir un crecimiento por año de, estamos hablando, alrededor del 5% del PIB que tenemos  ahora. 5.29 del producto global que es salud sube a 5.5 y se acerca bastante a lo que tienen los países de la OCDE, que tienen alrededor de seis de gasto público en salud.

– En el programa ponen ciertos plazos en tiempos de espera, por ejemplo, el de máximo seis meses en exámenes y consultas ¿cómo se logra?

Por cierto es algo que discutimos muchísimo. ¿Cuáles son las cosas que se están planteando en lista de espera? En primer lugar, completar lo que tiene que ver con la interoperabilidad, es decir, conectar todos los centros de salud de modo tal de que las personas tengan una ficha única que transite a través de la red. Ahora uno dice, “¿Qué tiene que ver eso con la lista espera?” Bueno, la verdad es que tiene bastante que ver porque lo que ocurre ahora es que hay pérdida de exámenes, los exámenes se repiten, etcétera.

Lo segundo que planteamos es que vamos a aumentar el número de cirugías, con cirugías adicionales, escalando hasta 150 mil por año, en el año tres. ¿Cómo? Con una estrategia que nos ha resultado bastante que es el aumentar lo que se llama la ambulatorización. Es decir, en las cirugías mayores que se hacen de manera ambulatoria, por ejemplo: las operaciones de vesícula que se pueden hacer sin que las personas estén hospitalizadas.

Lo tercero, a través de introducir fuertemente la telemedicina. La telemedicina tiene la gracia de que nosotros ya tenemos un hospital digital, que es un hospital que funciona con turnos, pero que es un hospital que funciona virtual. Y, con ese hospital, podemos tener grupos de atención para pacientes directos y también de apoyo de interconsulta de especialistas para los médicos generales. Entonces, es un programa que efectivamente genera cambios de gestión importantes que permiten que nosotros creamos que podemos lograr los plazos que están especificados ahí.

– ¿Lo mismo con medicamentos a precio justo?

La Central Nacional de Abastecimiento ya hace algún tiempo que tiene convenios con algunas farmacias que son farmacias pequeñas, que no son de cadena, y mucha gente está comprando ya porque efectivamente los medicamentos son mucho más baratos.

Uno podría pensar en ampliar esos convenios con las farmacias para que, en vez de entregarse los medicamentos en los centros salud, estoy hablando de medicamentos ambulatorios en que hay pérdida, en que hay temas que tienen que ver con la logística, etcétera, utilizar esa logística—que ya está incorporada- para entregar los medicamentos que son gratuitos para las personas que tienen enfermedades crónicas y aquellos mayores de 65 años. Y, en paralelo, cosa que ya se está haciendo en algunas comunas, generar sistemas de lógica de gestión de medicamentos que, en vez de ir al centro de salud, los medicamentos vayan, para efecto de las personas con enfermedades crónicas, directamente a su domicilio.

Y, para efecto de precio, hay una medida que es bastante importante, que es que la Central Nacional de Abastecimiento, que ya compra una parte importante de los medicamentos, aumente muchísimo más su compra y compre de manera centralizada para todos los servicios y los centros de salud porque al comprar a escala, obviamente, que hay mucha mejor posibilidad de negociar con la industria y además si uno introduce, para los medicamentos de alto costo, lo que se llama compra por riesgo compartido. Es decir, los medicamentos que todavía están muy recientes en el mercado, uno puede decir, “de acuerdo, compramos, pero corremos el riesgo los dos” si el medicamento no funciona, entonces, tú pierdes. Si el medicamento funciona muy bien, entonces yo te pago el costo que realmente estamos calculando.

– En la Estrategia Integral contra el Cáncer ¿Cuál diría que es el principal cambio que se puede observar? 

Primero, que hay un foco muy importante en inversión. Lo que nosotros estamos diciendo es que vamos, al menos, terminar o construir diez centros regionales de cáncer. Lo segundo que estamos diciendo es que efectivamente vamos a asegurar que en los centros de salud, en los Cesfam, en los centros de salud familiar, exista mayor equipamiento que permita hacer un diagnóstico, por ejemplo, mamografías, mamógrafos, por ejemplo, ecografía, de modo que aquellos cánceres que son los más frecuentes se puedan diagnosticar antes.

Y también una medida que, aparte de aumentar la población que está vacunada contra el virus del papiloma humano, incluyendo en la cobertura a hombres jóvenes, pero además ahora ha aparecido la posibilidad de tomarse este examen con “autotomas” y uno lo puede tomar en su casa o lo puede tomar directamente en el centro comunitario. Entonces, también lo que estamos planteando es ampliar la estrategia por autotomas de VPH en conjunto con una extensión horaria para tomar lo clásico que es el PAP habitualmente.

– Ahora, en general, ¿qué aspecto diría que es lo más central o el eje del programa? 

Yo diría que lo más central, más que un aspecto específico, es que lo que propone el programa es un rediseño de nuestro sistema de salud. Desde un sistema de salud que tiene extraordinaria buena atención para los temas materno-infantil hacia un sistema de salud que cambie el foco y que empiece a revisar los programas para poder empezar a hacerse cargo de los temas que son los más prioritarios hoy día. Por ejemplo, los temas de salud mental, el cáncer, enfermedades crónicas y la ortodoncia para adolescentes, que es sumamente sentido.

Aquí hay medidas que no son las clásicas medidas de más presupuesto, más presupuesto, sino que aquí hay medidas de rediseño de procesos, incluyendo aumentar la eficiencia y poner indicadores de eficiencia tanto en la atención primaria como en los hospitales, cambiar los modelos de compra, asegurar que efectivamente se utilice telemedicina, introducir tecnología a nivel primario, asegurar que los especialistas tengan que hacerse cargo también de sus centros de salud, los que están en los hospitales que vayan efectivamente a atender a los consultorios.

Entonces, yo diría que la novedad es fundamentalmente esa, porque lo que nos dimos cuenta es que si seguimos haciendo lo mismo, vamos a tener los mismos resultados. Y que, por lo tanto, tenemos que ajustar nuestro sistema de salud, un sistema de salud de una población envejecida con enfermedades crónicas, que ya no necesita, a lo mejor, que se haga ocho controles promedios de control prenatal como ya está ocurriendo en otros países, sino cuatro y, de esos cuatro, a lo mejor dos que sean solamente en persona y los otros dos probablemente digitales. Entonces, ese cambio, el rediseño, la remirada del sistema, yo diría que es lo más importante.

– Dice que no sirven recetas de más presupuesto, ¿es porque está viendo debilidades quizás en la propuesta de otras candidaturas? 

Yo lo que veo en las propuestas que me ha tocado leer hasta ahora es que es totalmente irreal, considerando el crecimiento que vamos a tener, pensar de que uno va a poder entregar muchos establecimientos, que va a poder efectivamente tomar medidas que son inviables desde el punto de vista económico.

Este es un programa que es extraordinariamente responsable, que efectivamente tiene diez subejes que están claramente definidos, que tiene una estructura lógica y que aborda desde la promoción y prevención hasta la atención de tipo ya muy especializada. Entonces, está mirada desde las personas, no desde el sistema. ¿Qué pasa con las personas, cómo se mueven a través de la red, cuáles son las cosas que podemos ir poniendo en este proceso del viaje del paciente para ir mejorando cada etapa?

Y mejorar nuestra eficiencia porque es evidente que hay temas que tenemos que mejorar, porque si no vamos a seguir con listas de espera, vamos a seguir con los problemas que tenemos, que no somos capaces de responder.

– Hay cuestionamientos a las ausencias como el del aborto legal. La candidata ha dicho que no está descartado, pero tampoco se asegura que vaya a estar incorporado, ¿para usted sería importante que estuviera presente?

O sea, aquí hay una discusión viva. Nosotros estamos haciendo un programa de una coalición y no necesariamente al interior de la coalición hay acuerdo en algunos temas. Ahora, el aborto, por ejemplo, ese es un tema que no está puesto porque no corresponde. Es un proyecto de ley presentado. Se va a discutir en el Congreso que son los representantes de los ciudadanos y la sociedad en su conjunto decidirá si se aprueba o no se aprueba.

Lo mismo ocurre con otras medidas que no están puestas, pero que son medidas que estamos esperando que se genere la discusión durante este periodo y que tenemos que llegar a acuerdo a mínimos comunes en los que estemos de acuerdo toda la coalición para incorporarlo en el programa.

Hay cosas que urgen, que son críticas, que nadie discute que tienen que estar, que son las que influyen en la persona, en su salud, en tener acceso a salud de calidad, en que no se empobrezca porque tiene una enfermedad que es del primer orden. Y de ahí para adelante tenemos que ir avanzando y, en los temas más complejos, tenemos que llegar a consensos en los cuales podamos estar todos o igualmente contentos o igualmente descontentos.

– Lo digo también porque este proyecto puede ser discutido durante un eventual gobierno de Jeannette Jara, entonces que no se explicite este compromiso para organizaciones feministas, por ejemplo, es cuestionable.

Bueno, aquí hay una puerta abierta a todas las personas, los grupos y los conglomerados que quieran aportar. Lo único que pedimos es que las medidas, lo que nos propongan, sean primero realistas, segundo, que se puede hacer en el periodo de gobierno y, tercero, que tenga claramente explicitado el financiamiento. Es decir, de cuánto estamos hablando y cómo se ve eso en términos de lo que se llama el espacio fiscal que tendremos, es decir, del presupuesto probable que vamos a tener en salud, considerando que salud sea muy priorizado.

– Ahora, habla de rediseño, pero eso es distinto a decir una “reforma a la salud”. Esa palabra no está en el documento ¿por qué?

O sea, lo que ocurre aquí es una cosa bien semántica porque cuando uno habla de un rediseño del sistema, en la práctica, lo que está haciendo es que está reformando el sistema. Lo puedes llamar reforma, lo puedes llamar rediseño, como tú quieras.

La única razón por la cual no está explicitado como reforma es porque en general, por lo menos, las últimas reformas que hemos tenido en salud, que fue la reforma del Auge y, antes de esa, la reforma que generó un sistema dual de financiamiento, la municipalización, etcétera, son reformas que han tenido un proceso de discusión de años y que han involucrado varias leyes. Entonces, hablar de un proceso de reforma no es parte de un programa de gobierno, es parte de un proceso que ocurre en varios gobiernos.





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