La mañana de este martes se dio a conocer la liberación de José Octavio Zara Holger, exbrigadier del Ejército que integró el Departamento Exterior de la Dirección de Inteligencia Nacional (Dina) durante los primeros años de la dictadura civil-militar chilena.
Zara (82) abandonó el penal de Punta Peuco tras cumplir 15 años de condena por el asesinato del excomandante en jefe del Ejército, Carlos Prats, y su esposa, Sofía Cuthbert, en Buenos Aires. Lo anterior, en lo que constituye uno de los casos de violaciones a los derechos humanos sucedidos en el marco de la dictadura civil-militar chilena con mayor repercusión mediática, y que pasó a la historia como el primer atentado internacional orquestado por los aparatos represivos del dictador Augusto Pinochet.
Caso judicial que, sin embargo, no estuvo exento de polémicas, especialmente luego de que el 2010 la Corte Suprema rebajara la condena de Zara y otros involucrados. Entre ellos, el exdirector de la Dina, Manuel Contreras, que en primera instancia fue sentenciado a dos presidios perpetuos para, finalmente, ser condenado a 17 años de cárcel.

Carlos Prats. Foto: Museo de la Memoria y los DD.HH.
“En el criterio judicial estas cosas pueden o suelen suceder. No a diario, pero con más frecuencia de lo que se supone”, explicó Luciano Fouillioux, abogado de la familia Prats. “Claramente, no hay nadie que discuta ni la autoría ni la participación de este hombre en los asesinatos de su jefe, el comandante Prats, y su señora. Eso está fuera toda discusión. Pero la gente razona adecuadamente que debieron ser dos condenas. A los años que sean, pero dos condenas, porque son dos asesinatos, no uno”.
“Lo que pasa es que se interpretó, y eso es un éxito de la defensa, que el hecho fue uno, no dos. Pudo haber tenido dos consecuencias, pero es un solo hecho. En todo caso, esto pasa con más habitualidad en términos de delitos económicos. Cuando se cometen varios, la tendencia es agruparlos como un solo acto delictivo para concentrar todo. Esa es la justificación, si es que se puede llamar así, por la cual se le aplicaron 15 años”, clarificó Fouillioux.
No obstante, precisó que la familia del matrimonio Prats-Cuthbert no tiene reparos con el proceso. “Nos habría gustado que fueran más años, pero no tenemos ningún reparo en el cumplimiento de la condena. El tipo cumplió y, habiéndolo hecho, salió en libertad. Estamos en presencia de los elementos del debido proceso íntegramente, aunque nos podrá insatisfacer parte del monto de la condena“, afirmó el abogado.

Penal Punta Peuco. Foto: Aton.
Una sentencia simbólica
Pero más allá de las condiciones que rodearon el trabajo judicial, se trata de una noticia que igualmente remece la memoria histórica del país. “El cumplimiento de esta condena es algo duro en lo personal, en lo familiar y en lo nacional porque, al final, nos recuerda esa mañana en que fueron asesinados mis abuelos. El impacto que causó a nivel nacional y el dolor a nivel familiar. La salida de Zara implica un recuerdo doloroso para Chile”, condensó Carlos Cuadrado, descendiente de Prats, exalcalde de Huechuraba y actual candidato a diputado por el distrito 9.
“Es triste porque Zara tuvo 15 años para arrepentirse o para señalar alguna forma de arrepentimiento, y no lo hizo. Y sale de la cárcel después de 15 años convencido, seguramente, de que lo que hizo era lo correcto”, señaló Cuadrado. “Por otro lado, el cumplimiento de la condena ratifica que la justicia determinó que él era culpable de este crimen. Por lo tanto, para la historia de Chile va a seguir siendo el asesino del general Prats. Y también ratifica que Augusto Pinochet dio la orden de cometer este crimen”.
“Por último, viéndolo desde un punto de vista positivo, creo que el cumplimiento de Zara por el crimen de mi abuelo, de 15 años, implica, en parte, justicia para mucha gente, muchos chilenos que siguen buscando a sus familiares, que no han tenido justicia en otros casos y que, al menos, la tranquilidad que tienen es que por otros casos este personaje sí cumplió condena”, cerró el exalcalde.

Carlos Prats y Sofía Cuthbert.
Desde la vereda de las organizaciones de derechos humanos, Gaby Rivera, presidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), apuntó a lo representativa que resulta la pena de Zara a la hora de observar cómo opera la justicia en torno a los casos de violaciones a los derechos humanos. “Siempre hemos apostado por la justicia”, clarificó Rivera, para agregar que “con lo que no estamos de acuerdo es con el tiempo que se le dio a un violador de derechos humanos y quiero decirlo claramente, un asesino. Y este asesinato no hay que olvidarlo”.
“Nunca hablamos de casos emblemáticos, pero por la connotación que tuvo sin duda que ha sido uno de los que ha dolido mucho, y creo que nos va a seguir doliendo durante todo el tiempo en que estemos luchando por verdad y justicia. Todavía tenemos leyes que amparan a los asesinos“, complementó Rivera.
“Sí, Zara cumplió condena, pero para este crimen no bastaba con 15 años. Él debió tener cadena perpetua, tal y como pedimos para cada uno de los asesinos de nuestros familiares”, cerró la dirigente.
Cabe destacar que, a través de la ministra vocera de La Moneda, Camila Vallejo, el Ejecutivo también se hizo parte de la discusión levantada por la liberación del exDina. “Como Gobierno, lamentamos que el exintegrante de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), José Zara, haya terminado su condena sin contribuir al esclarecimiento del paradero de las víctimas de desaparición forzada. Más aún, en este año, que se cumplen 50 años de la macabra Operación Cóndor y 51 años del asesinato del general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert”, escribió la autoridad en su cuenta de X.
Como Gobierno, lamentamos que el exintegrante de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), José Zara, haya terminado su condena sin contribuir al esclarecimiento del paradero de las víctimas de desaparición forzada.
Más aún, en este año, que se cumplen 50 años de la macabra…
— Camila Vallejo Dowling (@camila_vallejo) August 26, 2025




