El presidente de Argentina, Javier Milei, negó este miércoles las acusaciones por corrupción en su contra, una semana después de que trascendieran unas grabaciones que lo implicaban tanto a él como a su hermana y asesora, Karina Milei, en el cobro de sobornos y por la que fueron denunciados formalmente ante la Fiscalía.
“Todo lo que dice es mentira. Lo vamos a llevar a la justicia y vamos a probar que mintió”, señaló en alusión a Diego Spagnuolo, cesado de la Agencia de Discapacidad (Andis) tras la filtración de unos mensajes en los que describía el funcionamiento de la trama e incriminaba a los Milei.
El mandatario hizo este anuncio ante la prensa durante un acto electoral en Lomas de Zamora, en la provincia de Buenos Aires, recogido por el diario Página 12, en lo que fueron sus primeras declaraciones sobre este escándalo de corrupción relacionado con la industria farmacéutica.
La investigación en curso respondió a una denuncia basada en unos audios filtrados el pasado miércoles por el canal de streaming Carnaval, en los que Spagnuolo admitía la existencia de un sistema de “recaudación ilegal” que involucraba al jefe del Estado y a su hermana, así como al asesor de Karina, Eduardo ‘Lule’ Menem, y al dueño de la empresa comercializadora de medicamentos Suizo Argentina, Eduardo Kovalivker.
De acuerdo con la querella, los denunciados habrían cometido “delitos de cohecho, administración fraudulenta, negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas e infracción a la ley de Ética Pública”. Sin embargo, el Ejecutivo argentino insistió en que se trataba de una “operación” diseñada para perjudicar al oficialismo de cara a las próximas elecciones.






