En una sesión especial marcada por tensiones políticas y un estrecho margen de votos, la Cámara de Diputados despachó sin multas el proyecto que buscaba sancionar a quienes no concurran a las urnas bajo el actual sistema de voto obligatorio.
La iniciativa, impulsada por la diputada de Demócratas, Joanna Pérez (Demócratas), proponía modificar la ley N° 18.700 e incorporar multas de entre 0,5 y 3 UTM ($34.000 a $207.000) para los ciudadanos chilenos que no cumplieran con su deber cívico. Los extranjeros, en cambio, mantendrían su derecho a sufragio, pero sin sanciones en caso de abstenerse.
Sin embargo, el artículo 139 bis, que establecía expresamente estas sanciones, fue rechazado por falta de quórum: se requerían 77 votos afirmativos, pero solo se alcanzaron 75 a favor, 47 en contra y 14 abstenciones.
Tras la votación, la diputada Pérez acusó directamente al Gobierno de incumplir compromisos: “Hoy hemos visto que el Gobierno no cumple su palabra (…) mintieron en la Sala y también a la ciudadanía. El proyecto que discutimos no tenía nada que ver con el voto en el extranjero, eso ya fue ley en 2022”.

La diputada, Joanna Pérez, en punto de prensa tras votación de sufragio obligatorio. Foto: Aton.
En duros términos, agregó que el oficialismo buscaba proteger intereses electorales y acusó que la candidata comunista del oficialismo «necesita nuevamente el clientelismo, buscan que el 30% decida por el 60%. Dígaselo al país”. “El Gobierno refleja que no cumple su palabra y, por sobre todo, tampoco cumple la Constitución, porque aquí hay un mandato constitucional de un voto obligatorio”, afirmó.
En paralelo, la Cámara sí aprobó en particular el proyecto emanado de la Comisión de Gobierno Interior, Nacionalidad, Ciudadanía y Regionalización, que establece el voto obligatorio, con 78 votos a favor, 20 en contra y 29 abstenciones. Al tratarse de una norma de rango orgánico constitucional, requería al menos 77 respaldos, los que finalmente se alcanzaron.
Asimismo, el presidente de la Cámara, José Miguel Castro, expresó que «están acostumbrados a que el Gobierno plantee cosas que después no se cumplan en la Sala». «Si hubiera estado el ministro (de Interior, Álvaro) Elizalde o la ministra (Segpres, Macarena) Villalobos hubiéramos dicho que veíamos con buenos ojos el proyecto, el problema está en que no controlan a sus diputados», reafirmó.

Diputado José Miguel Castro. Foto: Aton.
«Estoy seguro de que en el Senado concretarán el proyecto y vamos a tener en noviembre algo que es lógico: un voto obligatorio con multa. Porque de lo contrario no sería obligatorio. Seguimos con todos los canales para conversar con la Segpress, pero una cosa es cierta, no podemos confiar en el orden que tendrán acá en la Sala», recalcó.
Por su parte, la diputada independiente Camila Musante celebró que no haya prosperado lo que calificó como un “cocotazo electoral” respecto del voto de extranjeros: «Hubo intentos de la derecha y la oposición de establecer multas para que terminara influyendo en la elección presidencial. Desde la Cámara vamos a seguir defendiendo que el voto de extranjeros solo sea para aquellos que llevan un buen tiempo de avecindamiento, un mínimo de 10 años, como se propuso en la Comisión de Gobierno Interior»
A su vez, el parlamentario Rubén Oyarzo, sostuvo que «lo que paso hoy es culpa de la derecha», por «no abordar el tema de fondo, que es el voto extranjero». «La anomalía de que solo cinco países puedan votar por el presidente y presidenta, la tenemos acá en Chile y no se quiso legislar. Sacamos una ley que buscaba multas para voto obligatorio sin multa, un chiste», expresó
En ese sentido, Oyarzo recalcó el «mal rol de la oposición», por no haberse preocupado de que «un millón de extranjeros, sin arraigo al país, eligieran a qué presidente querían«.

