Israel sigue intensificando su ofensiva contra Hamás. Por un lado, emitió la orden oficial a los palestinos de evacuar la totalidad de la ciudad de Gaza y, por otro, en un inesperado movimiento en el frente diplomático, atacó a líderes negociadores de Hamás en Doha, la capital de Catar.
“Carros de Gedeón 2”: La ocupación de la ciudad de Gaza
El vocero militar israelí, Avichay Adraee, instó a la población civil a evacuar por la carretera costera Al Rashid, señalada como corredor humanitario hacia el sur de la Franja. Sin embargo, esta ruta está bajo control del ejército israelí, lo que en el pasado ya se tradujo en un aumento de muertes de civiles. La directriz marca la primera vez que Israel ordena una evacuación masiva de toda la ciudad de Gaza desde el inicio de la ofensiva militar en el enclave. Antes, las advertencias se limitaban a barrios o edificios específicos. Ahora la orden afecta a cerca de un millón de personas desplazadas y refugiadas, que ya viven en condiciones infrahumanas.
El plan Carros de Gedeón 2 contempla desplazar a esa población hacia lo que Israel denomina una “ciudad humanitaria” en la zona costera de Al-Mawasi, en el centro sur del enclave, una área ya saturada de refugiados, enfermos y hambrientos.
Organismos como la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) calificaron esta propuesta como el establecimiento de un verdadero campo de concentración, denunciando que se trataría de confinar a cientos de miles de personas en un espacio reducido y bajo estricto control militar.

Bombardeos israelíes sobre la ciudad de Gaza. Vía X@ 08/09/2025.
El endurecimiento de la ofensiva fue respaldado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, quien aseguró que en cuestión de días derribaron medio centenar de torres en Gaza, según él, utilizadas por Hamás. Israel sostiene que estas estructuras eran bases operativas, aunque en la práctica eran los últimos refugios que muchos civiles desplazados han podido encontrar para resguardarse bajo un techo tras la devastación que ha dejado Israel en Gaza. Netanyahu insistió que la operación apenas comienza y que se trata de una maniobra terrestre intensificada.
El ministro de Defensa, Israel Katz, también reforzó la postura militar, declarando que Gaza será “reducida a escombros” si Hamás no libera a los rehenes y deponen las armas. Katz describió la ofensiva como “un huracán sin precedentes”, mostrando imágenes de torres desplomadas en barrios céntricos como Rimal. Actualmente, Israel asegura controlar cerca del 40% de la ciudad de Gaza.
Un ataque por la espalda sin precedentes en Doha
En paralelo a estas acciones sobre el terreno, el ejército israelí anunció lo que describió como un “ataque de precisión” contra altos mandos de Hamás en Doha, Catar. Poco después, el Ministerio de Exteriores catarí confirmó que se trató de un asalto contra miembros de la delegación política de Hamás que negocia en Catar un alto al fuego con Israel. El gobierno catarí calificó el hecho de “cobarde”, advirtió que constituye una grave violación al derecho internacional y una amenaza para la seguridad de su territorio.
Se trata del primer ataque de Israel confirmado en suelo catarí. Netanyahu admitió públicamente la autoría, asegurando que fue una operación independiente y que Estados Unidos fue informado solo minutos antes. Sin embargo, el ataque habría ocurrido mientras la delegación de Hamás esperaba a una comitiva negociadora estadounidense que nunca llegó, para discutir la propuesta de alto el fuego presentada por Washington. Según reportan medios locales, Estados Unidos habría entregado las coordenadas de la posición de Hamás para que Israel lanzará el ataque.

Imágenes del bombardeo israelí sobre Doha, Qatar. Vía X@descifraguerra 09/09/2025.
Esta acción puede costarle muy caro a Israel si es que se confirma lo que medios como EFE y Al Jazeera reportan, en relación a que la operación habría fallado y que no todos los dirigentes de Hamás murieron en el ataque. Hasta el momento, de acuerdo a Reuters, el movimiento islamista reconoció que cinco de sus miembros fallecieron, entre ellos el hijo de Jalil Al Hayya, dirigente exiliado de la milicia islamista y uno de sus negociadores.
De todas formas, la ofensiva israelí en Doha genera un quiebre diplomático de gran magnitud, considerando que Catar ha sido un mediador clave en las negociaciones para un alto el fuego. Tras este incidente, Doha anunció que suspende su papel de mediador hasta nuevo aviso, lo que deja las conversaciones en un punto muerto.
El contexto en que se da este ataque es delicado, días atrás Hamás aceptó una propuesta de tregua que incluía la liberación de rehenes israelíes, la reapertura de pasos fronterizos y la reconstrucción del enclave. Israel, sin embargo, rechazó estas condiciones, calificándolas de propaganda y redobló la ofensiva militar.
En el plano internacional, el ataque en Catar complica la posición de Estados Unidos y más si se confirma la complicidad norteamericana. El gobierno de Donald Trump había buscado instalar su propuesta de alto el fuego, condicionada a la liberación de todos los rehenes y a la entrega de armas por parte de Hamás. Pero con esta acción israelí, los esfuerzos diplomáticos quedan debilitados. Países como Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita condenaron duramente el ataque, señalando que socava los intentos globales por desescalar la tensión en la región. De hecho, Arabia Saudita advirtió de graves consecuencias a Israel.

Niño palestino corriendo de los ataques aéreos sobre un edificio en Gaza. Vía X@mhdksafa 04/09/2025.
Israel defendió la acción como respuesta a un tiroteo en Jerusalén que dejó seis muertos y doce heridos, reivindicado por Hamás. El operativo fue bautizado como “Cumbre de Fuego”, en alusión a que el ataque en Doha se produjo durante una reunión de la delegación palestina para discutir la propuesta de tregua.
Mientras tanto, dentro de la Franja de Gaza la tragedia humanitaria sigue profundizándose. El número de muertos supera los 64 mil y la hambruna impuesta ha cobrado ya la vida de cerca de 390 personas, entre ellas 140 niños. Una catástrofe que, pese a las advertencias de la comunidad internacional, no encuentra freno ni solución inmediata.
Así entonces, las negociaciones ahora quedaron al igual que decenas de miles de palestinos en Gaza, bajo los escombros de promesas vacías de una comunidad internacional incapaz de actuar, la intransigencia férrea del gobierno de Netanyahu y la complicidad de una sociedad israelí incapaz de ponerle freno a un gobierno, que según propias ONGs israelitas, está cometiendo un genocidio en Gaza.






