Tras el exitoso estreno de La Fundación. Negacionismo y disputa de la verdad en Chile, dirigida por Nicolás Fernandois, el ciclo “¿Dónde habita la memoria?” del Teatro Camilo Henríquez continúa del hasta 13 de septiembre con el remontaje de “País Costra“, una sátira-ficción que revive la historia del ex balneario popular Rocas de Santo Domingo, convertido en cuartel de la DINA durante la dictadura de Pinochet.
Han pasado apenas 35 minutos de función y la tragedia se desata: el balneario construido en 1971 bajo el gobierno de Salvador Allende, clausurado tras el golpe de Estado y transformado en centro de detención clandestino, emerge en escena. La silla de playa se convierte en silla de tortura y la mujer que descansaba en ella pasa a ser una presa política con los ojos vendados. La alegre música de la Nueva Ola desaparece y solo queda una melodía oscura y perversa.
Entre la sátira y el horror, “País Costra” —producción del Teatro Camilo Henríquez realizada con el apoyo del Sitio de Memoria Rocas de Santo Domingo— regresa como parte del ciclo que se inauguró el 21 de agosto con La Fundación. La obra, dirigida por Fernandois junto a Marcelo Salinas, retrata la brutalidad y la naturalización de la violencia ejercida por el aparato del Estado durante la dictadura cívico-militar. Las entradas ya están disponibles a través de Ticketplus.
Estrenada en el Festival Santiago Off 2024, “País Costra” se construyó a partir de talleres con jóvenes creadores dentro del Proyecto 73/24, iniciativa del Teatro Camilo Henríquez que busca conectar a las nuevas generaciones con la historia reciente del país y con la defensa de los Derechos Humanos.
“Fue un trabajo colectivo de investigación que nació del interés de los propios talleristas por conocer la historia de este ex balneario popular que funcionó como centro de tortura, ejecución y desaparición en dictadura. Aunque no vivieron esos años, tienen una mirada muy potente desde el presente”, explica Marcelo Salinas, codirector del montaje.
Hasta 1976, el cuartel Rocas de Santo Domingo operó como campo de concentración. Luego, pasó a ser balneario de veraneo para los agentes de la DINA, bajo administración del Ejército hasta 2013, cuando el entonces alcalde UDI Fernando Rodríguez Larraín ordenó su demolición alegando una plaga de ratones. Gracias a la organización de ex presos políticos y al arquitecto Miguel Lawner, el sitio fue declarado Monumento Nacional en 2014, lo que impide cualquier nueva intervención en el lugar.
La obra también incorpora la figura de Álvaro Corbalán, exjefe de la CNI, quien combinaba su rol de torturador con la vida nocturna y el espectáculo, protegido por medios que hicieron la vista gorda a sus crímenes.

Elenco de “País Costra”, montaje del Teatro Camilo Henríquez sobre la memoria y la violencia en dictadura, fotografiado en el centro de Santiago.
Con un lenguaje escénico contemporáneo y onírico, “País Costra” entrelaza testimonios no lineales de sobrevivientes con las voces de los torturadores y muestra el rol de los medios como encubridores. “Tal como en La Fundación, visibilizamos también los discursos del fascismo y de los dictadores. Es impactante porque son palabras que siguen circulando hoy, en un contexto de reivindicación de la figura de Pinochet que nos resulta intolerable”, afirma Nicolás Fernandois.
El ciclo “¿Dónde habita la memoria?”, que se extenderá hasta el 4 de octubre, es presentado por el Teatro Camilo Henríquez, sala perteneciente al Círculo de Periodistas de Santiago, que este año celebra 70 años de trayectoria.






