Exfiscal Gajardo critica redes de poder en el sistema judicial: Funciona con "nexos políticos" y "besamanos"

A partir de su libro “Somos tontos hasta las doce” el abogado señaló como urgente una reforma que asegure independencia en la designación de autoridades en el Poder Judicial y el Ministerio Público, “donde lo técnico sea mucho más importante”, dijo.

A partir de su libro “Somos tontos hasta las doce” el abogado señaló como urgente una reforma que asegure independencia en la designación de autoridades en el Poder Judicial y el Ministerio Público, “donde lo técnico sea mucho más importante”, dijo.

En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el exfiscal Carlos Gajardo comentó su libro “Somos tontos hasta las doce”, donde aborda el rol de la justicia, el sistema penal, su salida de la Fiscalía y otras materias en una dinámica de “carta abierta de un exfiscal a un país bajo la corrupción”. 

“En el libro yo recojo lo que fue la actividad profesional de una serie de personas en esta causa, abogados del Servicio de Impuestos Internos, consejeros del Consejo de Defensa del Estado y profesionales que hicieron su trabajo correctamente y que reivindican lo que es la función pública, pero claro, junto a eso existieron también personas que se aprovecharon, abusaron de su cargo con fines personales, con intereses personales y yo soy muy crítico con algunos fiscales, especialmente con Manuel Guerra, porque al final la función pública depende mucho de las personas que la ejercen”, contó el abogado. 

 

Sobre hechos que marcaron un precedente y significaron cambios institucionales para Chile, Gajardo destacó el caso Fragata, el que involucró a la Comisión Nacional de Acreditaciones y el de mayor connotación pública que fue el de Penta y SQM, el cual destacó por su impacto. Cuando se da cuenta de este financiamiento transversal, si bien termina penalmente con clases de ética y con impunidad como regla general, sirvió para generar una serie de modificaciones legales, nuevas leyes en materia de financiamiento electoral, se prohibieron los aportes reservados, se prohibieron los aportes de las empresas, se le dio más atribuciones al Servel, se dictó una ley que sanciona el cohecho mucho más estrictamente, se subieron las penas y finalmente la nueva Ley de Delitos Económicos es hija del caso Penta, deliberadamente se dice que esa ley lo que pretende es terminar con las clases de ética”, dijo. 

“Hoy día tenemos un sistema que, desgraciadamente, para conseguir altos nombramientos en la Fiscalía y en el Poder Judicial  —los chat de Hermosilla eso lo han desnudado, el que quiera negar esto está actuando o ingenuamente o de mala fe los sistemas exigen que las personas busquen redes, nexos políticos que sea necesario besar manos y quedar comprometidos hacia el futuro con personas que tienen poder”, cuestionó el exfiscal. 

En línea con lo anterior, señaló como esencial una reforma para “asegurar, para favorecer la autonomía y la independencia del Poder Judicial y del Ministerio Público tiene que ver con tener mecanismos de designación de altas autoridades donde lo técnico sea mucho más importante y por lo tanto donde el pituto, el besamano, el amiguismo, la influencia política no sea tan relevante como lo es hoy día”.

Portada libro Somos tontos hasta las doce del autor Carlos Gajardo.

Portada libro «Somos tontos hasta las doce» del autor Carlos Gajardo.

“Yo lo que planteo en el libro es que éste no se trata de un tema de personas, no es que lo que tenemos que hacer es buscar personas especialmente pro y a veces le achuntamos y otras veces nos equivocamos, no. Lo que planteo es que el tema es más bien institucional, que el sistema genera incentivos para actuar de esta manera, porque si quieres acceder al cargo vas a tener que buscar esas redes de poder y eso es válido para los nombramientos anteriores incluyendo al nombramiento del actual fiscal nacional Ángel Valencia”, aseguró Gajardo. 

No obstante, sostuvo que tiene una buena opinión respecto al trabajo de Valencia. “En parte porque la vara con que llega Ángel Valencia es muy baja, la gestión que había tenido Jorge Abott en todos los ámbitos había sido muy decepcionante y Valencia llega con un nuevo impulso, toma una serie de decisiones, sobre todo lo que tiene que ver con el combate al crimen organizado, que me parece que han sido acertadas”,destacó. 

De todas maneras, el exfiscal puso en duda que la Fiscalía tenga la suficiente fuerza para investigar casos que involucren a “personas importantes”: “Yo creo que el caso Hermosilla todavía es una interrogante cómo se va a resolver, además de Hermosilla hay exfiscales y jueces involucrados y hasta acá nada de eso se ha tocado, nada de eso se ha sabido, no hay ni siquiera una formalización en contra de esas personas, por lo que estamos en compás de espera para ver cómo la Fiscalía termina resolviendo casos en que se enfrente efectivamente al verdadero poder”. 





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