Desiertos informativos: Estudio revela que en 75% de las comunas de Chile no hay un acceso adecuado a información local

El director del Centro de Investigación y Proyectos Periodísticos, Alberto Arellano, se refirió a la importancia de que los medios locales aborden la política municipal, la economía de las comunas y además, temas culturales y deportivos.

El director del Centro de Investigación y Proyectos Periodísticos, Alberto Arellano, se refirió a la importancia de que los medios locales aborden la política municipal, la economía de las comunas y además, temas culturales y deportivos.

Una falta de medios informativos locales, además de diversas complejidades para que periodistas desarrollen adecuadamente su trabajo en casi el 75% de las comunas de Chile. Esa es la preocupante conclusión a la que llegó el estudio de la Fundación Gabo, “Desiertos de Noticias Locales”, realizado en nuestro país, Argentina, Perú, Colombia y México.

En Chile el trabajo estuvo a cargo del Centro de Investigación y Proyectos Periodísticos (CIP) de la Universidad Diego Portales, cuyo director, Alberto Arellano, conversó con nuestro medio para profundizar en los resultados. 

El periodista contó que la tarea era investigar territorialmente, “en cada uno de los países, si es que existían o no condiciones apropiadas para el ejercicio del periodismo” y que para ello, se encuestó a un total de 802 medios informativos, localizados en 315 de las 345 comunas de Chile.

Arellano hizo énfasis en la palabra “informativo” y en que no se incluyó a cualquier medio de comunicación en el estudio: “Un medio de comunicación podría ser una radio comunitaria que no tiene noticias y eso es un medio de comunicación igual. Acá estamos en busca de medios informativos, que pudiesen generar noticias locales sobre el entorno de dónde están domiciliados”, aclaró.

Alberto Arellano
El director del CIP UDP, Alberto Arellano.

Respecto a las preguntas que se le hicieron a esos medios informativos, el director del CIP UDP detalló que tenían que ver “con el tipo de contenidos que generaban, las pautas que cubrían, el tipo de financiamiento que reciben, el tipo de contrato o de filiación que tienen sus trabajadores, los periodistas, si han recibido amenazas o no, las plataformas por las que publican, etcétera. Con esa información, fuimos mapeando comuna por comuna a nivel nacional”.

En el sitio web desiertosdenoticiaslocales efectivamente se puede acceder a un mapa interactivo, en que la situación de cada comuna está detallada. Los territorios pueden ser desiertos, semidesiertos, semi bosques y bosques, dependiendo de si sus habitantes tienen o no acceso a información de interés público local, desde política municipal, pasando a otros temas como la economía de la comuna en específico, temas medioambientales, deportivos o culturales.

En Chile, el 47,5% de las comunas son desiertos informativos y 26,1% son semidesiertos, lo que lleva a la cifra más alarmante: 73% del territorio nacional tiene “aridez informativa”.

De acuerdo a Arellano, uno de los motivos por los que esto debería preocupar y por qué es importante que esas comunas que son desiertos, pasen a ser bosques; es que “en esos lugares que son más desérticos en temas informativos, es más posible que campee con mayor fuerza, o al menos sin contrapeso, la desinformación y las noticias falsas”.

Captura de la web desiertosdenoticaslocales
Captura de la web desiertosdenoticaslocales

“Allí no hay un medio informativo que pueda contrarrestar versiones de fuentes de información no verificadas, proselitistas, políticas, religiosas, municipales, de intereses privados y por lo tanto, esas versiones se tienden a instalar con mayor facilidad, porque no hay un contrapeso que ofrece información a partir de fuentes acreditadas”, observó.

Por otra parte, el director del CIP apuntó al rol fiscalizador y de vigilancia del periodismo. A su juicio, un lugar donde no hay medios de comunicación o estos no tienen condiciones adecuadas para funcionar, es terreno fértil para, por ejemplo, situaciones de corrupción.

“Cuando no existe prensa medianamente independiente o semi-independiente, o que tenga alguna independencia en estos territorios, nos cuesta más saber, por ejemplo, en qué gastan los recursos las municipalidades o cómo los gastan. Nos cuesta más saber si entre los contratistas que se ganan las licitaciones del municipio hay familiares de alguna autoridad. Nos cuesta más saber si se cumple con las promesas que hizo el candidato a alcalde cuando ya es alcalde. Nos cuesta más saber cómo está funcionando el CESFAM, cómo funcionan las escuelas que tienen algún tipo de subvención o ligazón al municipio, etcétera. Ese rol más fiscalizador o de transparencia que ejerce la prensa respecto a las autoridades o instituciones públicas, también se pierde. Es más difícil saber lo que está pasando ahí”, señaló.

Financiamiento y relaciones laborales

Otro de los aspectos considerados en “Desiertos de Noticias Locales” tiene que ver con el financiamiento de los medios informativos. El estudio reveló que un 35% obtiene recursos de publi reportajes pagados, un 31% con avisaje y un 27% tiene entre sus vías de financiamiento el apoyo estatal.

Para Alberto Arellano, lo más llamativo de este ítem es que solo un 6% de los medios encuestados recibe ingresos de parte de su audiencia.

“Eso es importante, porque uno pensaría que la mayor independencia de un medio podría estar determinada por un mix de financiamiento diverso, en donde la audiencia, digamos, vía membresía, suscripción o donación, tuviese un peso relevante, quizás no el mayor, pero relevante. Sin embargo, menos de 50 medios declararon tener algún tipo de ingreso proveniente de la audiencia”, dijo.

Captura de la web desiertosdenoticiaslocales
Captura de la web desiertosdenoticiaslocales

A lo anterior, Arellano agregó que también es preocupante la situación laboral de los periodistas, pues la informalidad se impone a la estabilidad. 

“Si bien, el contrato indefinido es reportado como la fórmula más común de vinculación de los periodistas con los medios que investigamos, con un 26%; el trabajo voluntario, no remunerado alcanza el 14,1%, y si uno suma, comisión por venta de publicidad, es decir, que el periodista además de reportear vende publicidad, que es un 16%; ya esas dos formas son superiores a la del contrato indefinido. Las formas o los vínculos laborales son más bien precarios que estables”, sostuvo.

Requerido sobre posibles soluciones a todas estas problemáticas, Arellano afirmó que lo ideal sería una política pública clara, “para que efectivamente la población pueda acceder a información de calidad, de los territorios en los que vive”.

“Ahora, ¿cómo debe ser esa política pública? ¿Cuáles son las bajadas de esa política pública? No lo tengo muy claro, pero sí debiese haber un impulso. Esto no tiene que ver con una eventual ley de medios, sino que en cómo se fomenta o no y cómo se sustenta o no un panorama a nivel nacional, comunal, en donde exista información producida por medios informativos, con fuentes verificadas y que hagan el trabajo, la labor periodística. Eso, versus, digamos, los descampados en los cuales nos encontramos ahora”, cerró.





Presione Escape para Salir o haga clic en la X