Para Viviana Delgado, parlamentaria independiente y actual presidenta de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputadas y Diputados, reafirmar los elementos que construyen la identidad nacional es una tarea que no puede ser ignorada por los legisladores.
“Somos el único país que no se siente orgulloso de lo propio“, reflexionó Delgado, justamente, en un mes que gira en torno a la celebración de la chilenidad. Sin embargo, la lucha legislativa para conseguir que la cueca sea declarada como patrimonio cultural inmaterial es una que la parlamentaria hizo propia más allá de los festejos propios de septiembre.
“Para nosotros fue realmente impactante saber que la cueca no estaba reconocida como tal en nuestro país ya que en Perú, Bolivia y Brasil sus tradiciones sí fueron declaradas como patrimonio. Brasil tiene la samba y con ella incluso fomenta el turismo, y en Chile no es así. Acá es solo un baile nacional, declarado así en 1979. Pero hoy es más que eso“, recapituló la diputada.
Así, y luego de sostener diversas reuniones con folcloristas y cuequeros, Delgado arrancó la cruzada por llevar la discusión sobre la protección de la cueca al parlamento. Aunque levantar la iniciativa no fue para nada sencillo: “No había un gran interés en reconocerla, hay que decirlo. Fui con grandes representantes de las cuecas y las tonadas chilenas, nos reunimos con el Ministerio de las Culturas y nos dijeron que no, que era muy difícil porque la cueca tiene diferentes formas de plantearse. La nortina, la sureña, la chilota, etc. Pero finalmente la cueca es una sola. La respuesta nos llamó la atención, pero como me encantan los desafíos, dije: ok, como buena bailarina de cueca me la voy a jugar”.

Esquinazo en el Palacio de La Moneda (2024). Foto: ATON.
De esta forma, y de la mano de diversas agrupaciones artísticas del mundo civil, se reunieron más de 2 mil patrocinios para llevar adelante el proyecto de ley, que finalmente fue aprobado en la Cámara Baja y que se encuentra a la espera de su discusión en el Senado.
“Allí ha estado detenido, pero estamos en conversaciones con el senador Ricardo Lagos Weber, que está a cargo de la Comisión de Cultura, para que, ojalá, lo podamos reconocer en el Senado durante la semana del 18. Esto es una deuda pendiente para que nuestros niños también tengan arraigo por la cueca y la escuchen. Porque las cuecas te cuentan una historia patrimonial. Es un testimonio de lo que pasaba en la sociedad”, realzó la parlamentaria.
“En la conquista fue un acto de revolución. Tuvieron que ir con coraje en contra de la censura y decir ‘eso es nuestro, es lo que sentimos y queremos como país’. Pero hay algo que nos ha hecho ser un poquito arribistas, y que en lugar de mirar lo que es nuestro, lo que tenemos enfrente, preferimos adorar el tango u otras cosas”, cuestionó.
Pero las aspiraciones de Delgado y el mundo cuequero no terminan allí. Al margen de la iniciativa de ley, también esperan que la Subsecretaría del Patrimonio realice la tramitación necesaria para que el baile sea también reconocido como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad ante la UNESCO.
“De esta forma, tenemos un reconocimiento oficial, un refuerzo identitario cultural y una protección que nos permite salvaguardar la historia. Porque a través de la cueca se cuenta una historia, una participación comunitaria que no debería tener que estar haciendo bingos o dependiendo sólo de si se ganan proyectos o no”, expresó la parlamentaria.

Pareja de cueca inaugurando la temporada de chicha en Las Pipas de Einstein (2022). Foto: ATON.
Fomentar las artes
De hecho, y más allá del reconocimiento simbólico que le subyace, la aprobación de este proyecto también permitirá contar con mayores recursos para la difusión y preservación de esta expresión cultural.
“No puede ser que siempre tengamos que estar a la voluntad de algún político o gobierno. Con esto será el Estado, no el gobierno, el que se va a hacer cargo de potenciar esto. Y, además, podríamos mejorar nuestra economía. Somos el único país que no se siente orgulloso de lo propio. Por eso es que el Estado tiene que acercarse, visibilizar la cueca como un patrimonio cultural e inmaterial y garantizar el rol activo y equitativo de las comunidades y sus cultores”, explicó Delgado, aludiendo al posible fomento del turismo.
Pero al margen de los beneficios en términos de financiamiento, la diputada igualmente apuntó a lo importante que resultan las artes y las culturas a la hora de plantear soluciones del mediano y largo plazo en temáticas tan centrales para el país como la prevención del delito.
“Pensamos solo en seguridad, pero la sociedad la componemos un montón de personas con una diversidad humana riquísima. Porque no todos somos iguales. Si una sociedad deja de reconocer a quienes les gusta la cultura o el deporte y les cierra las puertas, no hay oportunidades para esos niños y jóvenes. ¿Y qué tenemos? Jóvenes que se sienten abandonados por el Estado”, afirmó.
“Todos hablan del crimen organizado, de los traficantes. ¿Pero cómo les arrebatamos a los jóvenes si nosotros mismos les quitamos las oportunidades? Así que cuando hablamos de cultura también hablamos de seguridad. Es importante reconocer habilidades artísticas en nuestros niños“, añadió Delgado.
Por eso, recalcó que “más seguridad no pasa solamente por más armas o carabineros, sino que se trabaja a mediano, corto y largo plazo. Y el largo plazo es tener una sociedad sana, con diferentes ámbitos donde los jóvenes se puedan desarrollar según sus habilidades“.




