Ramón Díaz Eterovic: la pluma negra que ilumina la literatura chilena

El escritor magallánico fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura 2025. El máximo reconocimiento de las letras nacionales y que, este año, reconoció no solo la prosa de un autor excepcional, sino también la importancia del género policial.

El escritor magallánico fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura 2025. El máximo reconocimiento de las letras nacionales y que, este año, reconoció no solo la prosa de un autor excepcional, sino también la importancia del género policial.

“Pensaba en la tristeza de la ciudad, cuando golpearon a la puerta, en las luces que esa tarde de invierno veía encenderse paulatinamente a través de la ventana y en las calles donde acostumbro a caminar sin otra compañía que mi sombra y un cigarrillo que enciendo entre las manos, reconociendo que, como la ciudad, estoy solo, esperando que el bullicio cotidiano se extinga para respirar a mi antojo, beber un par de tragos en algún bar de poca monta y regresar a mi oficina con la certeza de que lo único real es la oscuridad y el resuello de los lobos agazapados en las esquinas”.

Esas son las palabras con las que arranca “La ciudad está triste“. La primera novela del escritor magallánico Ramón Díaz Eterovic y que, además, dio vida al detective Heredia. Uno de los personajes más emblemáticos de la literatura nacional y que incluso tuvo su propia adaptación televisiva.

Este lunes 22 de septiembre, la pluma de Díaz Eterovic fue distinguida con el Premio Nacional de Literatura. El galardón más importante de las letras locales y que este 2025 se alzó como un reconocimiento no solo al prolífico trabajo del autor, sino también al género de la novela negra y policial.

“El jurado coincide en reconocer la trayectoria de Ramón Díaz Eterovic como escritor que permea los géneros de novela, cuento, poesía, destacando en el género policial con la creación del detective Heredia, cuyas novelas han entrelazado con maestría la intriga, la memoria y la crítica social, con notoria riqueza en la estructura narrativa de sus obras, otorgando a la literatura nacional una perspectiva única y profundamente ligada a la experiencia chilena de las últimas décadas”, señaló la ministra de las Culturas, Carolina Arredondo, al leer el acta oficial del jurado que determinó al ganador de este ciclo.

Ramón Díaz Eterovic, escritor chileno.

Ramón Díaz Eterovic, escritor chileno.

Y aunque su narrativa jugó un rol fundamental en su elección, la autoridad también apuntó al lugar que ocupó Díaz Eterovic en “la difusión de la narrativa nacional, contribuyendo a dar visibilidad a nuevas generaciones de escritores y escritoras, fortaleciendo así el desarrollo y la continuidad de nuestras letras. Su obra ha abierto caminos más allá del género de la novela negra, aportando a la cultura nacional un registro propio que combina la reflexión ética y la mirada crítica sobre la realidad”.

Palabras que fueron correspondidas por el mismo autor: “De alguna manera hemos contribuido a instalar o reinstalar un género literario como el policial o la novela negra, que a partir de los años 80 ha ido cobrando una importancia tanto por la cantidad de escritores y escritoras que lo cultivan, como por los temas que aborda. Como han dicho algunos profesores universitarios y académicos: ha terminado siendo un género privilegiado para retratar la historia social de nuestro país desde la época de la dictadura hasta nuestros días”.

Para la periodista, agente literaria y conductora del histórico programa Vuelan las plumas, Vivian Lavín, es precisamente en ese punto donde radica la importancia del trabajo del magallánico. “Hace unos años, Ramón Díaz Eterovic me dijo que era un escritor molesto. Y sí, es cierto: la literatura negra y criminal molesta al poder político, al poder económico, al narco, a la mafia. A todo lo que signifique corrupción, inequidad, injusticia”, recordó la comunicadora.

“Por eso celebro que le hayan dado el Premio Nacional de Literatura a una figura que ha tenido el compromiso no solo con nuestra realidad, sino que también con un territorio. Él ha escrito desde Punta Arenas, también desde Santiago, y a través de esos espacios físicos, de esas ciudades, de esos mundos, retrata una realidad latinoamericana. Ramón Díaz Eterovic es un escritor también comprometido desde el punto de vista valórico, a través de una literatura y de un personaje entrañable como es el detective Heredia. Y también, hay que decirlo, con una editorial”, añadió Lavín.

Heredia & Asociados.

Heredia & Asociados.

Ha estado siempre ligado a LOM, y esa relación editor-autor me parece de una fidelidad que valoro mucho. Así que estoy muy contenta y espero que esto signifique que los libros de Ramón se lean mucho más porque como él mismo lo decía, por ser un autor molesto no tiene muchas veces esa tribuna que tienen otros autores que no están pegando o dándole al poder, mostrando, denunciando las injusticias que vivimos en la sociedad neoliberal, donde el sistema económico ha corrompido a grandes espacios de nuestra convivencia”, valoró la periodista.

Desde la vereda de la novela negra, el escritor, presidente de la Corporación Letras de Chile y uno de los organizadores del Encuentro de Literatura Negra y Fantástica (LINFA), Diego Muñoz, celebró el reconocimiento institucional al género que subyace al Premio Nacional entregado a su colega.

“Independiente de que es un reconocimiento a un autor cuya trayectoria en términos de escritura y de lectura ha sido tan importante, en alguna medida también es un reconocimiento al género policial, que ha ido teniendo un desarrollo acelerado en las últimas décadas en Chile, alcanzando una importancia mayor. Es un género que acerca a muchos lectores y que varios han llamado la novela social moderna, porque permite reflejar el estado de nuestra sociedad, de la corrupción, del crimen, de los negocios”, expresó Muñoz.

“En ese sentido, el premio, más allá de destacar la obra de un autor prolífico y de altísima calidad, permite que un género se abra paso aunque mucha gente lo ha menospreciado más bien por ignorancia y falta de sensibilidad. Pero es, naturalmente, un género enormemente importante y donde la calidad literaria se expresa con la misma intensidad que en cualquier otro de los subgéneros”, cerró el escritor.





Presione Escape para Salir o haga clic en la X