Desde la sede de Naciones Unidas en Nueva York, el Presidente Gabriel Boric encabezó la segunda versión de la reunión de Alto Nivel “En defensa de la democracia, combatiendo el extremismo”, instancia que reunió a jefes de Estado, ministros y representantes diplomáticos de América Latina y Europa.
El encuentro se desarrolló en el Trusteeship Council, en el marco de la 80ª Asamblea General de la ONU, y fue respaldado por los presidentes Luiz Inácio «Lula» da Silva (Brasil), Pedro Sánchez (España), Gustavo Petro (Colombia) y Yamandú Orsi (Uruguay).
La cita tuvo como eje central el fortalecimiento del sistema democrático frente al avance de discursos extremistas, la desinformación y la polarización. En su intervención, el Presidente Gabriel Boric advirtió que las amenazas actuales contra la democracia ya no se expresan necesariamente en golpes de Estado, como en el siglo XX, sino en dinámicas más sutiles.

Segunda reunión por la democracia en la 80° Asamblea General de Naciones Unidas. Foto: X: Gabriel Boric Font.
“Desde las fuerzas progresistas, lo que no tenemos permitido es el desánimo, es bajar los brazos”, sostuvo el Presidente Boric, quien llamó a mantener la esperanza. “Sólo no se salva a nadie, porque lo que hemos aprendido es que son las voluntades humanas las que determinan el destino de la historia”, sumó.
En su intervención, Boric advirtió que “los quiebres de la democracia quizás ya no son con golpes de Estado, sino que van poco a poco tomándose las instituciones, desprestigiando a quien piensa distinto, tratando al legítimo adversario como enemigo, siguiendo esa doctrina de Carl Schmitt, frente a la cual los demócratas tenemos que levantarnos”.
En esa línea, valoró que “bien lo ha demostrado no sólo el presidente Lula, sino la institucionalidad brasileña”, haciendo referencia al caso reciente del Supremo Tribunal Federal de Brasil condenó al expresidente Jair Bolsonaro.

Presidente Gabriel Boric en la 80ª Asamblea General de Naciones Unidas. Foto: Naciones Unidas.
Por su parte, el mandatario brasileño Lula da Silva compartió una reflexión sobre su trayectoria y el rol de la organización social al interior de la política. “Cada día debemos preguntarnos: ¿qué hicimos hoy por la democracia? ¿Con cuántas personas hablamos sobre la necesidad de organizarnos? Si no lo hacemos, la democracia pierde”, manifestó.
Lula fue más allá al cuestionar a las propias fuerzas progresistas: “La verdad es que no hablamos acerca de la democracia, y si no hablamos de esto, no nos hemos organizado, y si no nos organizamos, la democracia pierde”.
“Tenemos que contestarnos: ¿En dónde se equivocaron los demócratas? ¿Dónde es que la izquierda realmente se equivocó? ¿Por qué hemos permitido a la extrema derecha crecer de la manera como está creciendo? Démonos esa respuesta. Muchas veces ganamos las elecciones con el diálogo de la izquierda, pero cuando empezamos a gobernar, satisfacemos más los intereses de nuestros enemigos que de nuestros amigos”, insistió.
En relación con ese discurso, el presidente uruguayo Yamandú Orsi apuntó a recuperar el sentido más humano de la política. “No se trata sólo de PBI o indicadores internacionales, sino de preguntarnos si la gente es más o menos feliz después de nuestra gestión. Tenemos que revalorizar la libertad y la democracia como banderas centrales”, señaló.

Presidente de Colombia, Gustavo Petro. Dragomir Yankovic/Aton Chile.
En tanto, el presidente colombiano Gustavo Petro alertó sobre el auge del irracionalismo en la política, comparando el discurso de Donald Trump con el ascenso del nazismo en la Alemania de los años 30. “Porque si la sociedad norteamericana pasa al irracionalismo que fue a lo que invitó Trump, no a la ciencia, no a la razón, pues estamos en unas circunstancias previas a una barbarie generalizada”, sostuvo.
«Si uno vuelve a recoger estas propuestas totalitaristas en la historia casi siempre se han basado en dos ejes el miedo de la gente y la mentira», añadió. Según explicó, esos fenómenos se sostienen en tres grandes miedos que dominan a las sociedades contemporáneas: “La crisis climática, la mujer libre y el migrante”.
Aunque el presidente español Pedro Sánchez decidió no intervenir en esta ocasión, reafirmó su respaldo a la iniciativa y comprometió nuevas reflexiones al cierre del proceso. Asimismo, el Presidente Boric reconoció que la mesa de debate estaba compuesta únicamente por hombres y subrayó la importancia de revertir esa realidad.
Sobre la misma recordó la ausencia de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien no pudo asistir a la Asamblea, y enfatizó que uno de los desafíos pendientes es integrar con más fuerza la voz y el liderazgo de las mujeres en la construcción de la democracia.





