El candidato presidencial independiente Marco Enríquez-Ominami lanzó oficialmente su propuesta económica “Reflexiones y propuestas económicas para Chile 2026–2030”, preparada por un equipo técnico compuesto por siete economistas, bajo la dirección de Camilo Lagos.
Durante la actividad Enríquez-Ominami mencionó que su programa articula una visión estratégica para enfrentar los desafíos estructurales del país mediante una “nueva arquitectura financiera para enderezar la economía”. “Nos comprometimos a presentar un programa que sirva de base para una presidencia de mediación”, afirmó el candidato.
Sobre esa línea, advirtió que Chile atraviesa una “crisis de inversión” marcada por la paralización de más de US$ 80 mil millones en proyectos, una baja competitividad internacional y un gasto en innovación que apenas alcanza el 0,4% del PIB. A esto se suma una “fragilidad fiscal” que limita la capacidad del Estado para responder a emergencias económicas.
Frente a este diagnóstico, su programa propone la implementación de la “Arquitectura Soberana 2025–2030”, una hoja de ruta que busca reconstruir la confianza, promover alianzas público-privadas. “El corazón de nuestro programa es recuperar la soberanía económica de Chile”, mencionó Lagos.
De esta forma, ME-O marcó distancia tanto del oficialismo como de la oposición, a quienes acusó de haber gestionado mal el país desde visiones económicas que, a su juicio, ya no responden al momento actual.

Marco Enríquez-Ominami asiste a la inscripción oficial de su candidatura a la Presidencia de la República. Foto: Jonnathan Oyarzun/Aton Chile.
“Nosotros estamos exactamente en una cosa contracíclica, completamente contraria a la ortodoxia de esta izquierda que gobierna mal y de esta derecha que gobernó mal. Creemos todo lo contrario, que hay que hacer un esfuerzo fiscal distinto. Por cada peso público vamos a apalancar e invitar un precio medio privado”, declaró.
Entre las medidas se encuentra una Agenda Pro-Crecimiento e Inversión que contempla US$ 21.000 millones en proyectos estratégicos. “Queremos que un Estado empuje en puertos, trenes, viviendas y energía limpia para fortalecer la economía. Ese es el gran motor, el corazón de nuestro programa, la alianza público-privada para el desarrollo estratégico”, sostuvo el economista.
En el plano tributario, Enríquez-Ominami plantea una reforma verde y progresiva que eleve la recaudación fiscal en más de 3,5 puntos del PIB. “Estamos proponiendo bajar impuestos a la gran empresa y a la pyme. Le estamos pidiendo a siete mil familias que tienen más de 10 millones de dólares que paguen un poco más, 0.5%. Estamos pidiendo al royalty, que no es bajo, pero hacer un esfuerzo adicional”, explicó.
El programa también incluye un Nuevo Pacto Productivo que considera la modernización de CODELCO, el fortalecimiento de ENAP como actor de la transición energética y el rol de BancoEstado como banco de desarrollo, con créditos garantizados para proyectos de economía verde.
De acuerdo con su exposición, el financiamiento del plan equivale al 8,9% del PIB en cuatro años, sustentado en la reforma tributaria y la cooperación entre el Estado y el sector privado. A partir de este lunes, Enríquez-Ominami iniciará un recorrido nacional para presentar cada área de su programa.





