Un fuerte rechazo generó entre académicos y analistas especializados en Medio Oriente la propuesta presentada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, que pretende establecer las bases de un alto al fuego en Gaza y delinear un supuesto camino hacia la paz. Las críticas apuntan a que se trata de un plan unilateral y orientado a desarticular cualquier forma de resistencia.
En medio de la ofensiva israelí en la Franja de Gaza, y que ha dejado hasta este 1 de octubre 66 mil 148 muertos y 168 mil 716 heridos, el mandatario estadounidense y el primer ministro Israelí dieron a conocer una iniciativa que, según manifestaron, busca poner fin al asedio sobre el enclave palestino.
El plan dado a conocer por Trump el pasado 29 de septiembre, y según señaló es apoyado por varias naciones europeas y de Medio Oriente, consta de 20 puntos. Entre ellos destacan:
- La liberación en menos de 72 horas de los rehenes que aún están en poder de Hamás.
- El desarme y desmovilización del grupo militante palestino.
- La eliminación de túneles e infraestructura de combate en Gaza.
- El cese de la operación militar de Israel en el territorio palestino.
- La liberación de cientos de palestinos detenidos por Israel.
- La entrada inmediata de ayuda humanitaria a Gaza.
El plan propuesto también incluye el establecimiento de una “junta de paz” para supervisar su implementación, encabezada por Trump, quien aseguró que el ex primer ministro británico, Tony Blair, también quiere participar en ella.

Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Foto: Casa Blanca.
La Autoridad Palestina expresó su satisfacción por los esfuerzos del presidente estadounidense: “El Estado de Palestina acogió con satisfacción los sinceros y decididos esfuerzos del presidente Donald J. Trump para poner fin a la guerra en Gaza y afirmó su confianza en su capacidad para encontrar un camino hacia la paz”, publicaron en un comunicado recogido por la agencia de noticias WAFA.
El texto destacó la importancia de la implicación de Washington para “lograr la paz en la región” mediante un acuerdo “que garantizara la entrega de suficiente ayuda humanitaria a Gaza, facilitara la liberación de los rehenes y prisioneros y la instauración de mecanismos para proteger al pueblo palestino, garantizar que se respetara el alto el fuego y la seguridad para las dos partes”.
Un ultimátum de rendición
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, el académico de nuestra casa de estudios e investigador del Centro de Estudios Árabes, Mauricio Amar, sostuvo que lo presentado por Trump y Netanyahu no es un acuerdo de paz, sino más bien “un ultimátum de rendición para la resistencia palestina en la Franja de Gaza”.
“Es un acuerdo elaborado entre las dos potencias, en este caso, coloniales, Estados Unidos e Israel, sin contar ni siquiera con la participación de la Autoridad Nacional Palestina, que se suma luego apoyando el proceso y mostrando su absoluta sumisión a Israel y a los dictámenes de Estados Unidos”, puntualizó Amar.

Organización política y paramilitar palestina, Hamás. Foto: Universidad de Navarra (Imagen sacada de un vídeo propagandístico de Hamás).
El académico detalló que el acuerdo propone, entre otras medidas, la absoluta desmilitarización de la Franja de Gaza, de la resistencia palestina, “sin tener en consideración que quien ha estado cometiendo un genocidio durante casi dos años es, en realidad, el Estado de Israel“.
“Es una manera de poner sobre la mesa, yo creo que de manera sobre todo espectacular, en el sentido de influir en los medios de comunicación y en la opinión pública, porque de todas maneras no creo que la resistencia palestina tenga algún interés en el acuerdo propuesto por Trump”, aseveró Amar.
En una línea similar, en conversación con nuestro habitual panel de conversación en la primera edición de Radioanálisis, el filósofo y académico de la Universidad de Chile, Rodrigo Karmy, sostuvo que lo planteado por Washington y Tel Aviv no constituye una hoja de ruta hacia la paz, sino más bien una “farsa” que profundiza las condiciones de subordinación de Palestina.
“Desde la perspectiva palestina las distintas tramas de resistencia tienen un legítimo derecho a resistir. Los planes de Trump y de Macron con los europeos son, en realidad, planes de capitulación”, afirmó.
Karmy recalcó que la propuesta no incluye medidas fundamentales para la justicia y reparación del pueblo palestino, tales como la restitución del derecho al retorno, la indemnización por propiedades arrebatadas, la liberación de presos políticos o el reconocimiento pleno a la autodeterminación. “Este plan está diseñado para que la resistencia palestina lo rechace, de modo que se justifique la extensión del genocidio en curso. No es un límite a Netanyahu, como algunos han interpretado, sino una herramienta para prolongar la ocupación”, agregó.

Palestinos desplazados recorren los escombros en búsqueda de sobrevivientes y los cuerpos de sus seres queridos, luego de un bombardeo israelí en Rafah, Franja de Gaza.
Por su parte, el politólogo Xavier Abu Eid, exasesor de Saeb Erekat en la Organización para la Liberación de Palestina, destacó que, aunque toda iniciativa para detener la ofensiva debe considerarse, el plan carece de garantías reales.
“Genera condiciones para que Israel perpetúe la ocupación de Gaza y desvincule ese territorio del resto de Palestina. No hace referencia alguna a Cisjordania, ni a la colonización, ni al apartheid. Lo único claro es la liberación de cautivos israelíes, pero no hay certezas para los palestinos”, explicó en diálogo con nuestro medio.
El analista recalcó que, desde el punto de vista diplomático, el plan puede servir para aliviar la presión internacional sobre Israel, dado el creciente repudio global frente al genocidio. “Si se instala la idea de que hay un cese al fuego, se puede diluir la exigencia de sanciones y medidas más severas contra la ocupación israelí. Pero eso no cambia las dinámicas de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad que se siguen cometiendo”, advirtió.
Las advertencias y críticas a la Autoridad Palestina
Abu Eid aseguró que la Autoridad Palestina se encuentra con pocas opciones en este momento: “La declaración de ellos no fue de apoyo al plan. Fue simplemente una de apoyo al involucramiento del presidente Donald Trump. Pero evidentemente yo, en lugar de la Autoridad Palestina, tendría bastante cuidado en el sentido de que lo que este plan genera es una dinámica donde Gaza efectivamente deja de ser parte de Palestina”.

Niñas palestinas en la Franja de Gaza cargando un bidón con agua. La ración per cápita es menos de 5 litros diarios para beber, cocinar, bañarse y otras necesidades. Vía X@Palestinahoy01 22/07/2025.
“Yo lo que haría, en lugar de la Autoridad Palestina, es señalar que esto es una iniciativa que tiene algunos puntos que son importantes y que se apoyan. Tiene otros que se deben negociar y algunos que son principios que no se pueden ni siquiera lidiar con, particularmente, la perspectiva de poner a Gaza con un ente político y legal distinto del resto de Palestina”, afirmó.
“En el mundo de la diplomacia a veces las cosas no son blancas ni negras, pero esto tiene elementos que son muy peligrosos para el futuro de Palestina”, cerró Abu Eid.
Por su parte, Rodrigo Karmy cuestionó con dureza el rol de la Autoridad Nacional Palestina y manifestó que funciona como un “gobierno colaboracionista” comparable al régimen de Vichy durante la ocupación nazi en Francia. “Su objetivo no es garantizar los derechos palestinos, sino administrar la represión interna y asegurar que desaparezca toda forma de resistencia”, apuntó.
Amar explicó que la Autoridad Nacional Palestina surgió de un “acuerdo colonial”, que son los acuerdos de Oslo de 1993 y 1995, y como tal ha sido siempre, desde su origen, “un organismo cuya función principalmente es la represión de los movimientos sociales palestinos y de todas las formas de resistencia, como una suerte de vicaría de la ocupación israelí“.
“Ese ha sido su origen y ha sido la forma en que se ha mantenido en estos territorios palestinos que por supuesto no tienen y nunca han tenido ningún tipo de soberanía. Más bien, la Autoridad Nacional Palestina se ha conformado con crear un cuerpo burocrático enriquecido con las donaciones de los países a costas también de los propios palestinos. Por lo tanto, la manera en que reaccionan hoy día a la propuesta de Estados Unidos es simplemente la consecución de su rol histórico dentro de la trama del colonialismo y la ocupación de Palestina“, cuestionó el académico del Centro de Estudios Árabes de nuestra casa de estudios.
Los tres expertos coincidieron en que el plan responde más a la necesidad de consolidar los intereses estratégicos de Washington y Tel Aviv que a ofrecer una solución al conflicto.






