Marilina Bertoldi y la arremetida de Milei contra las culturas: "Es un desprecio por lo argentino que no se había visto antes"

La destacada artista argentina aterrizará en Chile este 4 de octubre para presentar "Para quién trabajas Vol. I". Un disco que no solo marca su giro hacia sonidos más electrónicos, sino que también se sumerge en temáticas profundamente contingentes.

La destacada artista argentina aterrizará en Chile este 4 de octubre para presentar "Para quién trabajas Vol. I". Un disco que no solo marca su giro hacia sonidos más electrónicos, sino que también se sumerge en temáticas profundamente contingentes.

A lo largo de estos años, Marilina Bertoldi, una de las exponentes actuales del rock argentino más relevantes de la industria trasandina, ha abrazado la curiosidad y la incomodidad como dos estados centrales de su trabajo artístico.

«En realidad, no conozco la comodidad«, confiesa Bertoldi desde el otro lado de la cordillera, a pocos días de tomar un avión hasta Santiago para presentar «Para quién trabajas Vol. I«. Su más reciente trabajo discográfico y que, además, ha sido descrito por la crítica especializada como uno de sus vuelcos creativos más drásticos.

«Aunque la tenga no la puedo disfrutar. No vivo en ese mundo, no sé cómo es estar cómoda con algo. También lo termino disfrutando, no es un karma que esté padeciendo. Creo que empecé a entender lo lindo de estar incómodo, que es el cambio constante. No es estar buscando algo, sino un motor de vida. Y, puntualmente en la música, es algo que me permite cambiar disco a disco desde siempre», agregó.

Marilina Bertoli, artista argentina.

Marilina Bertoli, artista argentina.

En el caso de su más reciente placa —que la tendrá tocando este sábado 4 de octubre en Sala Metrónomo—, se trata de un viraje que no solo implicó cambiar las guitarras eléctricas por los sintetizadores, sino también adoptar una actitud humorística y honesta frente a la realidad que retratan sus letras.

«Siento que estoy en una búsqueda, en un momento de cambio y de quiebre. Como que me volví menos seria. Es loco, porque, al mismo tiempo, estoy cantando cosas que siento que tienen más que ver con la seriedad, y por eso adopté el humor«, problematizó sobre el hilo conductor de esta propuesta. «Y no solo eso. También estoy en un proceso de cambio performático en escena donde estoy muy empapada del mundo drag. De repente, encontré un lugar para mí, mi identidad en el mundo. Algo que por primera vez percibo que se apega mucho mejor con mi género, que es esta cosa más dual, de pasar de mujer a hombre», afirmó.

Una identificación que, igualmente, significó la apertura de nuevos horizontes performativos. «Encontré dentro del drag algo que nunca me había permitido: la hiperfeminización y esta cosa más humorística y que de repente también me está cambiando mucho visualmente. Me siento más cómoda que nunca. Me siento más grande, y me siento mejor incluso siendo más grande», materializó la artista.

«La tapa del disco busca el humor y esta cosa más drag, de decir ‘hago algo medio que no debería hacer, pero lo voy a hacer igual. Le voy a pegar una cachetada a un tipo y se terminó todo’. Esta perfo la estoy disfrutando mucho«, sumó.

De hecho, esa preocupación por estimular las reacciones del público también representa un punto distintivo de su trayectoria. «Me gusta eso de no saber qué está pasando, si realmente se rompió algo o está pactado. Jugar con esas sorpresas. Me parece lindo. A veces, en los shows estamos acostumbrados a que esté todo guionado y con un puntillismo, incluso marcando cuándo habla el artista. Hay algo de la incomodidad que es parte de ser humano. Básicamente, es la humanidad misma«.

Sin embargo, y desde lo práctico, Bertoldi reconoce que no ha sido un proceso del todo sencillo: «Fue difícil porque hay algo muy lindo, por un lado, en ser súper creativa y libre cuando hacés un disco. El problema viene cuando sos solista. Porque componés todo, no hay músicos y hacés lo que querés. Pero en el momento de montarlo se complica todo. Y decís ‘¿Por qué no pensé dos segundos en cómo era la banda que podía tener?'», soltó entre risas. «Y no solo eso, también el repertorio anterior, que es el que se tiene que adaptar, de algún modo, a esta época».

«Por suerte logré dar con los músicos perfectos para hacer ese paso de un mundo hacia el otro. Así que tenemos una banda medio híbrida, que pasa de lo sintetizado, incluso de las baterías con triggers, a una banda de rock ya más clásica que suena de piso», comentó sobre la puesta en escena que traerá a nuestro país.

Marilina Bertoli, artista argentina.

Marilina Bertoli, artista argentina.

Apuntar a la argentinidad

En todo este nuevo universo sonoro, la defensa de la argentinidad juega un rol crucial que va desde sampleos a íconos del rock argentino como Sumo hasta observaciones irónicas que se posicionan sobre la crisis política que ocupa a Argentina.

«El rock argentino tiene algo que ya pasó a ser parte de nuestro folclore en algún punto. Lo tenemos, obviamente, también el tango, pero el rock argentino de los 70 y 80 es ya un folclore. Lo tenemos todos, lo conocemos, y cuando lo escuchás es Buenos Aires, es la sonoridad que tienen las calles. Y lo tienen porque fueron hechas en una época en la que retrataban muy bien la actualidad y lo que estaba pasando sociopolíticamente«, lanzó la compositora.

Por eso, expresó que «retomar un poco esas sonoridades, esas producciones, me parecía muy importante para continuar el mensaje del disco. El disco estaba hablando sobre eso, sobre la época actual, que no es fácil. Es un momento muy duro para la Argentina y sentí que, en algún punto, me completaba el mensaje, para hacerlo un poco más folclórico en ese sentido».

Es allí, precisamente en la relevancia de los elementos que constituyen la identidad de los países, que Bertoldi reconoce uno de los mayores daños causados por las políticas de Javier Milei, centradas en desfinanciar educación, salud y cultura. «A medida que pasa el tiempo de este gobierno y voy entendiendo un poco más, me parece que es grave cómo quieren destruir la universidad pública y bajarle el precio al arte, al cine argentino, al teatro, a demasiadas cosas que no podría terminar de nombrarlas», sentenció.

«Creo que entendimos, con este ataque tan feroz, que esos elementos son parte de nuestra identidad como país, y lo son para cualquier otro. Son estas cosas que son nuestras y las tenemos que cuidar más que nunca porque no están ganadas jamás, y siempre hay que estar cuidándolas. Más allá de partidos políticos, lo que sí entendí —y creo que mucha gente también lo hizo— es que lo peor que puede llegar es un gobierno con una bandera ajena al país que está comandando. Y eso es lo que nos está pasando: nuestro país está siendo comandado por un presidente de otra bandera, que responde a intereses que no son los nuestros. Nunca tuvimos un presidente tan antinacionalista y es la cosa más terrible que puede suceder, más allá de derechas, izquierdas o centrismos», reflexionó la artista.

Marilina Bertoli, artista argentina.

Marilina Bertoli, artista argentina.

Es en esa línea que explicó que «un político que quiere destruir un país ataca los elementos que lo hacen particular, que le dan identidad. Y que son esos: las universidades públicas, la educación pública, la salud pública, la cultura. Es un ataque constante. Están vendiendo nuestros recursos naturales, y ni siquiera vendiéndolos, sino que regalándolos. Es un desprecio por lo argentino que nunca se había visto antes. Para mí, es más que vital en este momento decir las cosas porque ya no es una cuestión de partidos. Se trata de defender el país. Y a medida que la gente vaya entendiendo eso, vamos a ir trazando nuestro camino de nuevo a donde estábamos yendo».

«Esto de que no hay nada ganado es algo que tenemos que estar constantemente recordando. Incluso nuestros derechos como mujeres, la comunidad LGBT también. Por eso es muy importante la historia. Entenderla es básico, para comprender quién te dio tus derechos. Si los conseguiste por peleas y luchas eternas o si te fueron concedidos porque sí. Esa sensación de ‘estas cosas me las merezco, nací con esto, no lo puedo perder’ no hay que tenerla. Esto es parte de aquello. Bajar una postura a la gente me parece un gesto de amor, y creo que es, justamente, lo que estoy haciendo con este disco«, cerró.





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