Desde la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile se realizó la presentación oficial del informe “El Estado Global de la Democracia 2025: Democracia en Movimiento”, elaborado por IDEA Internacional. El documento ofrece un diagnóstico amplio sobre las tendencias democráticas a nivel mundial, advirtiendo retrocesos significativos en participación ciudadana, fortalecimiento institucional y libertad de prensa, pero también destacando experiencias de resiliencia democrática en países como Brasil y Colombia.
La actividad fue organizada en conjunto con el Magíster en Ciencia Política de nuestra casa de estudios y contó con la presencia de la embajadora de la Unión Europea, Claudia Gintersdorfer, además de destacados académicos y especialistas en políticas públicas.
El oficial del Programa IDEA Internacional Chile, Ricardo Mena, abrió la jornada con una lectura crítica del informe, señalando que la libertad de prensa alcanzó un deterioro considerable, con su punto más crítico desde 1975.
“Es muy preocupante porque es una de las bases fundamentales para la sanidad y las democracias. La libertad de prensa y la libertad de expresión son derechos fundamentales en una ciudadanía democrática y su daño a través del atentado a periodistas, del cierre de medios, de la legislación también que genera la institucionalidad más autocrática donde tratan de censurar y de limitar la libertad de expresión son daños permanentes”, aseguró.

Ricardo Mena oficial de Idea Internacional, en la presentación del informe “El Estado Global de la Democracia 2025: Democracia en Movimiento”. Foto: Igora Martínez, Facultad de Gobierno.
Asimismo, la desigualdad económica retrocedió en 37 países, afectando especialmente a América Latina. Mena advirtió que el deterioro democrático no se instala por la fuerza, sino por el desencanto ciudadano y la erosión gradual de las instituciones. “Los gobiernos autoritarios hoy no bombardean palacios, se instalan paulatinamente”, afirmó.
No obstante, destacó que Chile mostró avances en acceso a la justicia, protección de libertades y seguridad, aunque persisten desafíos en representación política y bienestar básico.
En la actividad se realizó un panel de conversación compuesto por María Cristina Escudero, académica de la Universidad de Chile; Rodrigo Espinoza, director de la Escuela de Administración Pública de la Universidad Diego Portales; y Lucía Leibe Miranda, académica de la Universidad Católica Silva Henríquez y Flacso Chile.
Lucía Leibe advirtió que cuando la ciudadanía percibe que la democracia no resuelve sus necesidades básicas ni garantiza sus derechos, se debilita su compromiso con el sistema y se abre espacio para liderazgos autoritarios. Esa desafección, explicó, puede anticiparse mediante tres indicadores.

Panel de conversación compuesto por María Cristina Escudero, académica de la Universidad de Chile; Rodrigo Espinoza, director de la Escuela de Administración Pública de la Universidad Diego Portales; y Lucía Leibe Miranda, académica de la Universidad Católica Silva Henríquez y Flacso Chile. Foto: Facultad de Gobierno.
“Estos tres indicadores con los que siempre trabajamos tienen que ver con la evaluación de la calidad de la democracia, de la situación económica personal y la tercera pregunta, la clásica de Juan Linz, si es preferible frente a cualquier otra opción de gobierno”, explicó.
Por su parte, María Cristina Escudero, subrayó que la legitimidad de la democracia está en crisis porque el sistema no está entregando lo que promete: derechos, equidad y calidad de vida. A su juicio, el principal desafío es fortalecer el «delivery democrático», especialmente en contextos de alta desigualdad.
“La piedra angular para que la democracia funcione depende de una distribución equitativa de recursos y siempre esto lo vemos en términos de igualdad de voto e igualdades políticas. Esas igualdades políticas no pueden existir si es que hay carencias materiales y las desigualdades materiales son muy amplias», mencionó.

Presentación del informe “El Estado Global de la Democracia 2025: Democracia en Movimiento”, realizado por IDEA Chile.
«Entonces, los gobiernos o quienes creemos la democracia, no solamente tienen y tenemos que preocuparnos que en lo formal se respete una persona, un voto, la libertad de expresión o las libertades civiles, sino que la ciudadanía tenga una equidad material suficiente para que eso le traiga beneficio en toda su dimensión”, agregó.
En tanto, Rodrigo Espinoza se refirió al uso de tecnologías y discursos polarizantes que erosionan la confianza pública, y señaló que el desencanto ciudadano abre la puerta a liderazgos populistas que socavan el Poder Judicial y las instituciones autónomas.
En ese sentido, Leibe llamó a revisar cómo se enseña y se vive la democracia desde la base social, y planteó que es momento de cambiar a un eslogan en donde “la política democrática debe ser sin mentir ni violentar”. Asimismo, durante el panel de conversación se destacó la importancia de reformar el sistema judicial para garantizar su independencia y transparencia, y se discutió el rol de los regímenes presidencialistas en la región.
Como cierre, los especialistas coincidieron en que se requiere no solo paciencia y mantenimiento, sino también una reinvención institucional capaz de responder a las exigencias ciudadanas. María Cristina Escudero planteó que “los problemas de la democracia se resuelven con más democracia”.
Puedes revisar el informe completo a continuación:






