La controversia generada por la libertad condicional de Mauricio Ortega, agresor de Nabila Rifo, escaló este sábado a una crisis de gabinete. La bancada de diputados de Renovación Nacional (RN) envió una dura carta al Presidente Gabriel Boric exigiendo la “salida inmediata” de la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana, y de la directora nacional del SernamEG.
Los parlamentarios de RN fundamentan su petición en el “rechazo de la defensa corporativa” de la ministra, que —a su juicio— busca “justificar y tergiversar los argumentos” ante la Contraloría “sin la más mínima autocrítica” tras la negligencia en la causa de Rifo.
Acusación de “promesa desahuciada” y doble estándar
En la misiva, los diputados señalan que las acciones de la ministra Orellana recuerdan una serie de hechos que han llevado a que la “promesa de un gobierno feminista está, ciertamente, del todo desahuciada”.
El grupo parlamentario expresó su “profunda indignación y decepción” ante la gestión del Ministerio de la Mujer, haciendo notar que los principios proclamados por el Gobierno —protección, autonomía y dignidad de las mujeres— “han quedado reducidos a un mero eslogan político”.
La bancada acusa directamente al Ejecutivo de hacer primar la lealtad política por sobre la defensa irrestricta de las víctimas, recordando casos anteriores, como el del exsubsecretario del Interior, Manuel Monsalve.
“El doble estándar con que se abordan las denuncias son señales preocupantes de un retroceso en materia de derechos de las mujeres“, señalan los diputados.
Negligencia en la causa de Nabila Rifo
El foco principal de la crítica recae en la gestión del SernamEG en el caso de Nabila Rifo. Los diputados de RN consignan la “negligencia en el patrocinio de la causa penal”, ya que la Administración no presentó su oposición a la libertad condicional de Mauricio Ortega en la “oportunidad procesal correspondiente”, a pesar de ser la entidad representante de la víctima.
Finalmente, la bancada concluye que estos hechos “no son aislados: constituyen el reflejo de una gestión errática, ideologizada y carente de compromiso real con las mujeres chilenas, especialmente con aquellas que más necesitan del amparo del Estado”.





