¿Reajuste o manipulación? Las coincidencias detrás del último movimiento arancelario de Trump y el desplome cripto

EEUU reaviva la guerra comercial con China al imponer un arancel del 100%, provocando el colapso de los mercados y una caída histórica del Bitcoin. Sospechas de manipulación y vínculos con Binance y Barron Trump agitan el escenario financiero global.

EEUU reaviva la guerra comercial con China al imponer un arancel del 100%, provocando el colapso de los mercados y una caída histórica del Bitcoin. Sospechas de manipulación y vínculos con Binance y Barron Trump agitan el escenario financiero global.

Mientras el foco de la atención mundial estaba puesta en las negociaciones de paz entre Hamás e Israel, en paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reavivó la guerra comercial con China anunciando que impondría un 100% arancel adicional sobre sus importaciones. Sin embargo, para muchos esto movimiento ocultaba una intención para manipular los mercados

El anuncio —entregado el viernes de la semana pasada— de la imposición de un arancel adicional sobre todas las importaciones chinas, en la práctica, eleva los impuestos a esos productos hasta un 130%.

Trump justificó la medida acusando a Pekín de adoptar, según sus palabras, una postura comercial “extraordinariamente agresiva” y “hostil”. Asimismo, el mandatario aseguró que el gigante asiático había lanzado una suerte de “amenaza global” al anunciar controles sobre la exportación de tierras raras, que son minerales clave para la fabricación de tecnología, vehículos eléctricos, equipos electrónicos y, sobre todo, para la industria militar estadounidense.

Dos barcos en el mar con containers, uno tiene la bandera de Chile y otra con la bandera de China.

Imagen referencial de la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Generada por inteligencia artificial con asistencia de ChatGPT.

En un discurso cargado de acusaciones, Trump dijo que China estaba intentando “retener al mundo cautivo”. Incluso, citó lo que describió como una “carta extremadamente hostil” enviada desde Pekín, en la que —de acuerdo a las declaraciones del jefe de la Casa Blanca— se advertía que, desde el 1 de noviembre, China aplicaría controles de exportación a gran escala sobre “prácticamente todos los productos que fabrica”.

“Un plan inaudito en el comercio internacional y una vergüenza moral”, calificó Trump.

¿Qué anunció China exactamente?

En realidad, no se trató de una prohibición total de suministros hacia Estados Unidos, sino de la imposición de nuevas licencias de exportación.

A partir de ahora, las empresas —incluso las extranjeras que operan dentro del país— deberán obtener autorizaciones especiales para poder exportar ciertos elementos de tierras raras y las tecnologías relacionadas con su procesamiento.

El gobierno chino ha insistido en que estos controles no son una prohibición, sino un mecanismo de regulación. Sin embargo, los analistas coinciden en que el proceso será más lento, más burocrático y menos predecible, sobre todo en los casos que involucren materiales con posibles usos militares.

Donald Trump y Xi Jinping

Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par chino, Xi Jinping.

De hecho, apunta directamente a la industria de defensa estadounidense, que depende en gran medida de estos minerales provenientes de China.

Muchos observadores interpretaron la medida como una represalia frente a las restricciones impuestas por Washington para impedir que la potencia asiática acceda a chips avanzados de inteligencia artificial o a maquinaria especializada para fabricarlos. En otras palabras, apuntan que Pekín respondió con la misma moneda.

Mientras Estados Unidos cierra el paso a la tecnología, China amenaza con frenar el suministro de los recursos necesarios para producirla. Pero la respuesta de Trump no se hizo esperar. Y el impacto fue inmediato. Las principales bolsas del mundo se tiñeron de rojo.

El Dow Jones, el índice bursátil más importante del planeta, se desplomó más de 900 puntos, una caída de más del 3%, y una de las peores jornadas del año. El Nasdaq, dominado por empresas tecnológicas como Apple, Nvidia, AMD o Tesla —todas con fuertes vínculos comerciales con China— cayó un 3,49%, su peor resultado desde abril. Y el S&P 500 perdió cerca del 3,5%, reflejando la preocupación general sobre el futuro de las cadenas de suministro y el aumento de los costos corporativos. Fue la peor sesión para Wall Street desde abril de 2025.

Pero el golpe más duro no vino desde las bolsas tradicionales, sino desde el mundo de las criptomonedas.

Indices de las principales monedas de criptomonedas el viernes tras el anuncio arancelario

Índices de las principales monedas de criptomonedas el viernes tras el anuncio arancelario. Vía X@Cryptoprofe_.

En los últimos meses, el mercado cripto se había convertido en una especie de activo refugio, una alternativa para muchos inversores que buscaban escapar de la volatilidad del dólar y de las tensiones comerciales de la era Trump.

El bitcoin había alcanzado precios récord. Ethereum, XRP y otras monedas digitales vivían y un auge histórico. Hasta que llegó el viernes negro.

Una vez que Washington anunció los aranceles adicionales contra Pekín, el mercado cripto perdió más de US$200.000 millones en cuestión de horas. El Bitcoin se desplomó un 10%, cayendo desde los 122 mil hasta los 107 mil dólares. Ethereum, XRP y BNB se hundieron más del 15%.

Fue un colapso histórico, según los analistas, no solo por la magnitud de las pérdidas, sino por la velocidad con la que ocurrió. En total, el mercado perdió US$400.000 millones en capitalización y registró US$19.000 millones en liquidaciones automáticas, el mayor evento de liquidaciones en la historia del mercado cripto.

En el mundo cripto, muchos inversores operan con apalancamiento, es decir, piden dinero prestado a las plataformas para invertir más de lo que realmente poseen. Por ejemplo, alguien puede invertir 100 dólares, pero con un apalancamiento de 10 veces, lo que significa que en realidad está apostando como si tuviera mil.

El problema aparece cuando el precio se mueve en contra de esa apuesta. Cuando eso ocurre, la plataforma cierra automáticamente la posición para evitar que el inversor pierda más de lo que tiene. Ese cierre forzoso es lo que se llama una liquidación.

Caida sostenida del Bitcoin en gráficas

Caída sostenida del Bitcoin en gráficas. Vía X@Vivek4real_.

Pues bien, en este caso, se esfumaron en un abrir y cerrar de ojo US$19.000 millones en posiciones apalancadas, principalmente de inversores que apostaban a que el precio seguiría subiendo. Fue una limpieza forzosa de miles de millones en apuestas arriesgadas.

Pero aquí viene lo más inquietante. No todos perdieron. Minutos antes del anuncio de Trump, una “ballena”, como se llama a los grandes inversores con poder para mover el mercado, apostó millones en contra del Bitcoin desde una plataforma cripto descentralizada y anónima, utilizando una cartera recién creada.

Cuando las criptomonedas comenzaron a desplomarse, esa operación generó ganancias multimillonarias. Y cuando el Bitcoin tocó su punto más bajo, la misma cuenta compró masivamente aprovechando el precio mínimo.

Horas después, Trump suavizó su discurso. El domingo, escribió en Truth Social: “No se preocupen por China, todo va a estar bien. El muy respetable presidente Xi solo ha tenido un mal momento”.

Esa frase bastó para que los futuros de las bolsas rebotaran al alza, e hizo que todo parecía parte de una maniobra para manipular el mercado. Sin embargo, dicha coincidencia no fue la única sospechosa. Durante la caída, miles de usuarios reportaron problemas para operar en Binance, la plataforma de Exchange más grande del mundo. Curiosamente, su moneda, la BNB, fue la menos afectada y la que más rápido se recuperó.

Días antes, Fox News había informado que la Casa Blanca estaba evaluando un posible indulto presidencial para Changpeng Zhao, conocido como “CZ”, el fundador de Binance, actualmente preso en Estados Unidos por cargos de lavado de dinero.

Y como si fuera poco, la revista Forbes sumó un nuevo ingrediente a esta trama. De acuerdo a un informe reciente, el hijo menor de Donald Trump, Barron, habría realizado operaciones millonarias en criptomonedas en momentos clave del mercado. El medio lo describe como un “trader secreto” que habría aprovechado información privilegiada para amasar una fortuna superior a los US$150 millones, alimentando las sospechas de una posible manipulación

Baron Trump, hijo menor del presidente estadounidense Donald Trump

Barron Trump, hijo menor del presidente estadounidense Donald Trump. Vía X@BTC_Archive.

Así, en apenas tres días, se cruzaron todos los hilos de la nueva geopolítica del siglo XXI, comercio, poder, tecnología, criptomonedas e influencia.

China endureciendo su control sobre los recursos estratégicos y Estados Unidos usando los aranceles como arma de presión ante un mercado financiero global cada vez más interconectado,  volátil y más vulnerable a las decisiones —y los mensajes— de un solo hombre.

En esta nueva era, un mensaje en X o una publicación en redes sociales puede mover más capital que una guerra entera, porque cuando la política y las finanzas se funden en un mismo escenario, lo que está en juego no es solo el precio del bitcoin o el valor de las acciones, sino la confianza en todo el sistema.

Ahora, quedará por ver si este último movimiento arancelario de Trump y el espiral de reacciones en el mercado solo fueron una curiosa coincidencia que dejaron como principal beneficiario a su hijo Barron, o si todo se trató de una manipulación consciente de los mercados cripto a través de la información privilegiada y la posición de poder del mandatario estadounidense.





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