Las recientes revelaciones de antecedentes que vinculan a la cuenta troll de redes sociales, “Neuroc”, con el manager de José Antonio Kast, a raíz de un reportaje del medio CIPER, generan ruido político y mediático. No obstante, el alcance de este caso se mueve en una dirección contraria.
Las interpelaciones a Kast, tanto desde el oficialismo como desde la derecha, específicamente desde el comando de Evelyn Matthei, han continuado. La exalcaldesa de Providencia criticó en conversación con radio Rock&Pop que el republicano “nunca ha dicho ‘pucha, lo siento’, nunca ha dicho ‘esto no puede ser’”.
En respuesta, Kast mantuvo su estrategia de desmarque al manifestar que “nosotros no usamos este sistema para denostar a nadie, nosotros estamos preocupados de levantar nuestras propuestas, no estamos preocupados de la guerra de bots”, declaró en Radio Pauta.
El intercambio de declaraciones no ha parado desde que se destapó el caso y en el reciente foro organizado por Enade, ambos candidatos sumaron un nuevo episodio. La candidata de Chile Vamos se dirigió a Kast: «Quería decirte que estaba súper molesta por los ataques que recibí de parte de bots republicanos (…) escuché tus explicaciones, acepto las disculpas, te perdono y doy vuelta la página«.

Evelyn Matthei y José Antonio Kast. Javier Salvo/Aton Chile.
Sin embargo, los emplazamientos hacia el candidato republicano se han cruzado con una segunda polémica: su propuesta de recortar US$6.000 millones de gasto fiscal. Si bien ha justificado que lo hará a través del despido de funcionarios públicos, Kast sigue sin transparentar a cabalidad cómo cumplirá esa promesa. Así, desde el oficialismo han cuestionado y enfocado el mensaje en «las mentiras» de Kast.
“Lo preocupante es que, cuando se le pregunta, Kast responde con más mentiras en lugar de condenarlo con claridad. Si realmente no estuviera detrás de estos bots, debería ser el primero en rechazarlos públicamente. No olvidemos que ya existe una investigación que confirmó la existencia de estos ejércitos digitales coordinados para manipular la conversación e influir en las decisiones de la ciudadanía”, comentó la diputada Ana María Gazmuri (AH) acerca de la estrategia del silencio del republicano.
El vuelco desde la polémica de los bots y cuentas troll hacia el recorte fiscal, que abrió un nuevo flanco para la campaña del republicano, llevó también al oficialismo a exigir que transparente su posición.
«Mentir es gratis: instalan la idea, la repiten y, tal como hicieron con los bots, construyen política desde el engaño. Este laboratorio de mentiras de Republicanos no le hace bien a Chile y deja en evidencia que quieren recurren a ella no tienen ideas ni capacidad para gobernar», apuntó el diputado del Frente Amplio, Gonzalo Winter, a través de su cuenta de X.
¿Hay impacto electoral?
Más allá de la indignación en redes sociales y debates en el mundo político, en diálogo con Radio y Diario Universidad de Chile, el cientista político Mario Herrera considera que el impacto de esta polémica de las cuentas troll en la campaña de José Antonio Kast es, más bien, limitado. Sobre todo si se pone en la balanza con otro tipo de polémicas protagonizadas por el republicano, como su plan de recorte fiscal.
“La polémica en sí probablemente va a ser más bien irrelevante. Lo que va a afectar en mayor medida es la disminución de la viralización, la campaña de Kast depende mucho de ese tipo de contenido. Entonces eso sí puede tener un impacto en términos electorales, pero es un impacto indirecto”, explicó en primera instancia.
El académico y analista defiende que el efecto de la polémica no será directo en el voto, sino en los mecanismos de circulación digital. Para ello, sitúa el punto de partida en el mapa del electorado actual.

José Antonio Kast. Ricardo Ulloa/Aton Chile.
“¿Dónde están en estos momentos los indecisos de la campaña? Los indecisos de la campaña no están en los sectores más acomodados, sino que están en los sectores de menores recursos. Y en esos sectores uno podría comentar dos cosas, primero que este tipo de cuestiones no tienen mayor impacto, porque evidentemente es un tema más de nicho”, postuló Herrera.
Luego complementó planteando que “uno podría pensar en un impacto considerando que son esos sectores con menos información los que se ven afectados por las noticias falsas, por la circulación de contenido viral sin fuentes chequeables”. A su juicio, más que el escándalo en sí, lo que se deriva es una reacción a detener el avance y alcance de ese tipo de cuentas.
“Puede tener un efecto de disminuir el flujo de información falsa, o que al menos estas cuentas tengan que contenerse en términos de la cantidad diaria de contenido que hacen, porque va a haber más gente preocupada y dispuesta a chequearlo y condenarlo”, comentó Herrera, recalcando que la campaña de Kast sí depende por el momento de ese tipo de contenido.
En redes abiertas como X o Facebook, donde la conversación es pública, ese freno puede ser perceptible. Pero el verdadero desafío —según Herrera— ocurre en redes cerradas como WhatsApp, donde la información se replica en grupos familiares o vecinales y donde las desmentidas o el debate son casi imposibles.
“Está demostrado que en WhatsApp las noticias falsas tienen más impacto y menos capacidad de respuesta. Se masifican grupos cerrados y calan más en sectores medios-bajos”, explicó el analista político.
Herrera plantea que el principal efecto de la polémica no será simbólico ni moral, sino estructural: un reacomodo forzado en el modo en que el comando republicano administra su visibilidad digital.
“Que ese contenido tenga que retroceder, sí puede tener un impacto, sobre todo considerando que ha tenido un retroceso en las encuestas en las últimas semanas”, señaló.

Mario Herrera, Universidad de Talca.
El cientista político distingue, además, entre los diferentes tipos de controversias que han afectado al candidato republicano. A su juicio, no todas golpean del mismo modo ni al mismo público.
“La polémica de los $6 mil millones le afecta al núcleo duro de Kast. Le impacta directamente en lo que significa capacidad de gobernabilidad, capacidad de resolución de problemas, que son además los atributos más fuertes de Kast. En cambio ésta polémica (bots) tiene un impacto a través de no hacer cosas, más que hacer cosas, por así decirlo”, mencionó Herrera.
De hecho, la estrategia del “silencio” y desmarque de Kast, para Herrera, puede ser efectivo “en un contexto como el que estamos ahora, que es un contexto de ocho candidatos donde, sobre todo los candidatos pequeños, lo que tratan es instalar temas dentro de la opinión pública que les permitan obtener visibilidad, entonces no hay tiempo, espacio para profundizar”.
“No es que este episodio le quite votos directamente”, concluye Mario Herrera. “Pero sí puede desestabilizar la base comunicacional sobre la que ha construido su estrategia”, complementó.






