Las tensiones entre la UDI y el Partido Republicano aún no ven su fin. A pesar de que Evelyn Matthei y José Antonio Kast dejaron entrever en el foro de Enade que darían vuelta a la página respecto al caso Bots, las relaciones continúan fragmentadas. El analista político Marco Moreno visualiza que los confrontamientos trascenderán a las elecciones y que el objetivo de los republicanos es “imponerse como el principal partido” de derecha en Chile.
La última piedra en el camino de la reconciliación entre las colectividades ocurrió este martes. La secretaria general del Partido Republicano, Ruth Hurtado, señaló que Jaime Guzmán, fundador y figura histórica de la UDI, votaría por Kast y no por Matthei en las próximas elecciones presidenciales. “Estaría en el Partido Republicano, no en la UDI, porque defendieron los mismos ideales, porque querían el bien común para Chile y porque tenían bases programáticas muy parecidas”, afirmó Hurtado en entrevista con CNN Chile.
Sus declaraciones no cayeron bien en la UDI y tropezaron con los intentos de apaciguar los conflictos entre ambos partidos de derecha. En un comunicado de prensa firmado por el secretario general gremialista, Juan Antonio Coloma, la directiva de la tienda manifestó su indignación por estas declaraciones.
En primera instancia, lamentaron la nueva fragmentación tras lo ocurrido en Enade. “A solo pocas horas del notable gesto de generosidad de Evelyn Matthei, el Partido Republicano genera un nuevo, gratuito e innecesario conflicto”, criticaron.
El impacto de los dichos de Hurtado en las relaciones dentro de la derecha fue evidenciado en la misiva de los gremialistas. Tras “un avance significativo” en la búsqueda de una buena convivencia, el Partido Republicano volvió a mostrarse “como una colectividad conflictiva y agresiva”, acusaron. Además, llamaron al propio José Antonio Kast —abanderado presidencial y fundador de la tienda— a pronunciarse al respecto.

José Antonio Kast y Evelyn Matthei en debate. Javier Salvo/Aton Chile.
Efecto de la grieta
En diálogo con Radio y Diario Universidad de Chile, el analista político Marco Moreno entregó su visión sobre el estado de las relaciones entre las derechas y sus efectos a un mes de las elecciones presidenciales. “Lejos de cerrar las diferencias, lo que está ocurriendo es escalar un conflicto que va a tener efecto en el escenario de segunda vuelta”, adelantó.
Moreno mencionó que tanto este episodio, como las tensiones por los dichos del asesor de José Antonio Kast, Cristián Valenzuela, quien trató de “parásitos” a funcionarios públicos —incluso a los que integraron los gobiernos del expresidente Sebastián Piñera—, “no ayudan a un clima de búsqueda de acuerdo, de entendimiento”.
“Pareciera ser que el Partido Republicano insiste en la estrategia de polarizar estos últimos días que quedan para las elecciones. Hay un intento de republicanos de instalar la idea de que ellos son la única derecha posible”, reflexionó. Además, sostuvo que “aquí lo que está en juego es la identidad de la UDI”.
No obstante, en su análisis, Moreno expuso que las principales figuras del Partido Republicano fueron militantes UDI que “decidieron levantar un proyecto distinto hace algunos años atrás”. Por ello, apuntó a que “de fondo siempre ha estado la idea de ser ellos el principal partido de la derecha”.
“Yo creo que el objetivo del Partido Republicano es, de alguna manera, terminar imponiéndose como el principal partido de la derecha y absorber ojalá a las otras coaliciones históricas, a la UDI ojalá. Apuestan fundamental eso, a convertirse en el partido eje de la derecha”, planteó el también director del Centro Democracia y Opinión Pública Universidad Central de Chile.

Analista político Marco Moreno.
En ese sentido, el analista político se refirió a si las diferencias son ideológicas o solo centradas en el cálculo electoral. “Yo diría que las diferencias ideológicas no son tan profundas. Ambos adhieren a una idea en el ámbito económico, en el ámbito del desarrollo social”, afirmó.
“El Partido Republicano lo que quiere es imponer su visión sobre un relato de lo que deben ser los sectores conservadores o de derecha en Chile. Quiere imponérselo a todos los partidos de su sector. Y para eso es necesario una derrota electoral de los partidos en la oposición. Por eso no estuvieron de acuerdo en concurrir con un pacto único”, detalló el experto, advirtiendo que esa visión pone “en peligro que la derecha pueda tener algunos de los cupos” en las elecciones parlamentarias.
Por otro lado, el analista pone el foco en cómo esta grieta en las derechas tiene su impacto en la base electoral, especialmente en votantes moderados o indecisos. “La gente también está observando esta disputa. La gente no quiere confrontación, quiere que los políticos se pongan de acuerdo y en la última elección, la del 2024, se castigaron a esos candidatos que trataban de romper con la lógica de los acuerdos”, recordó.
“La gente creo que todavía está con dudas respecto a que un discurso tan frontal, como el de los republicanos y Kast, permita generar condiciones para poder gobernar. Es fácil ganar una elección, es más difícil gobernar. En la eventualidad de que obtengan un triunfo en la elección presidencial y parlamentaria, esa es la gran incógnita. Por eso la gente no es muy partidaria de estas visiones más bien rupturistas, mesiánicas, que buscan imponer en una visión al resto”, sostuvo para luego adentrarse en la discusión sobre posibles apoyos de un lado y otro en segunda vuelta.
Para Marco Moreno, lo que ocurrió en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales pasadas (Gabriel Boric versus Kast) marcó un precedente. “Con voto voluntario, ese sector político de Chile Vamos no apoyaba a José Antonio Kast totalmente. Mucha gente no fue a votar. Pretender que se pueden sumar los votos que tenga Matthei o Kaiser, que se puedan endosar a Kast, no tiene base real. Algunos de esos podrían ir hacia Kast, pero el ‘trasvasijeo’ no se produce de manera automática. Entonces, como cuatro años atrás, que Kast no sea capaz de convertirse en el líder de la oposición es un fantasma, es una amenaza que está instalada”, apuntó.
En esa línea, subrayó que “José Antonio Kast ha hecho todos los esfuerzos para no ser el líder de la oposición”. Según el especialista, “él ha hecho el esfuerzo para ser el líder de su sector y habla a su nicho, no actúa colaborativamente con los otros partidos. No es tan fácil conseguir de la noche a la mañana convertirse en el líder de la oposición”.






