Uruguay legaliza la eutanasia, tercero en Latinoamérica y undécimo en el mundo

El Senado de Uruguay aprobó la ley que regula la eutanasia, convirtiendo al país en el tercero de América Latina —junto a Colombia y Ecuador— y el undécimo del mundo en reconocer el derecho a una “muerte digna”.

El Senado de Uruguay aprobó la ley que regula la eutanasia, convirtiendo al país en el tercero de América Latina —junto a Colombia y Ecuador— y el undécimo del mundo en reconocer el derecho a una “muerte digna”.

La Cámara de Senadores de Uruguay aprobó en la noche de este miércoles la ley que regula la eutanasia, convirtiendo al país en el tercero de América Latina —junto con Colombia y Ecuador— y en el undécimo a nivel mundial en legalizar lo que el texto define como “muerte digna”.

Con 20 votos a favor del total de 31 senadores, el oficialismo del Frente Amplio sumó a sus 17 escaños los apoyos de la nacionalista Graciela Bianchi y los senadores colorados Ope Pasquet y Heber Duque, según recogió el diario uruguayo El Observador.

El texto, en su primer artículo, establece como objetivo de la ley “regular y garantizar el derecho de las personas a transcurrir dignamente el proceso de morir”. Según el segundo, este podrá ser solicitado por “toda persona mayor de edad, psíquicamente apta, que curse la etapa terminal de una patología incurable e irreversible, o que como consecuencia de patologías o condiciones de salud incurables e irreversibles padezca sufrimientos insoportables, con grave y progresivo deterioro de su calidad de vida”.

Dicha solicitud deberá ser presentada por escrito a un médico, que en un plazo de tres días deberá verificar las condiciones requeridas, razonar su posición e informar al paciente sobre los tratamientos disponibles, incluidos los cuidados paliativos, a fin de “verificar que la voluntad que él expresa sea libre, seria y firme”.

Luego, un segundo médico estudiaría el caso y entrevistaría al paciente en un período máximo de cinco días. Si confirma la opinión del primero, “el procedimiento seguirá su curso”, completándose con la comunicación del paciente ante dos testigos de su deseo de continuar y la concertación de la fecha de la eutanasia.

El secretario de Presidencia: «Elegir es dignidad»

La aprobación de la ley fue motivo de celebración por parte de varios representantes políticos, como el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, quien destacó que Uruguay “vuelve a ser pionero en agenda de derechos”. “La aprobación de la ley de muerte digna habla de un profundo compromiso con la dignidad humana y con la libertad”, subrayó en la red social X, concluyendo con un alegato a “honrar la vida con la convicción de que, al final, elegir es dignidad”.

También expresó palabras positivas el senador Daniel Caggiani, quien señaló en la misma plataforma que el país es hoy “un poco más libre y más humano”. “Enviamos especialmente nuestro caluroso abrazo a todas y todos quienes, afectados por dolorosas enfermedades, vienen luchando por el derecho a decidir sobre su propia vida y el final de sus padecimientos”, manifestó.

Varios senadores mostraron su oposición, como Martín Lema, del Partido Nacional, quien cuestionó —aludiendo al nombre de la ley— si alguien que está “peleando por su vida” merece “el concepto de ser indigno porque la muerte le viene a aportar la dignidad que no tiene en vida”, según citó El País.

Desde el Partido Colorado, el senador Pedro Bordaberry criticó el proyecto por “grandes errores de redacción” y por estar escrito, a su juicio, “desde el punto de vista exclusivamente médico”, ignorando el jurídico. Además, señaló que los cuidados paliativos no están disponibles en todo el país, lo que limita la libertad del paciente. “La ley pasa por encima de las normas constitucionales y jurídicas, pero sobre todo de la posibilidad de ofrecer otras alternativas”, advirtió.

Con todo, la legalización de la eutanasia encontró apoyo en su propia bancada gracias a Ope Pasquet, quien ya en 2020 había impulsado una campaña que se estancó en 2022 en el Senado, dominado entonces por el Partido Nacional. En esta ocasión, Pasquet respaldó la aprobación de la norma preguntando: “¿Una persona adulta, en su sano juicio, tiene el derecho a morir cuando lo decida o el deber de vivir hasta que le llegue la muerte natural?”.

Votemos la ley de muerte digna y estaremos haciendo honor a la mejor tradición libertaria y humanitaria de Uruguay”, exhortó a la cámara.





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