La controversia entre el candidato Johannes Kaiser y el Servicio Médico Legal (SML) escaló este domingo, luego de que el parlamentario calificara la respuesta del organismo como “engañosa” y que defrauda la fe pública”. Kaiser acusó en su cuenta de X que la directora del SML informó en la Comisión Mixta de Presupuesto de 2023 sobre “miles de protocolos de identificación de detenidos desaparecidos sin procesar”.
La polémica se desató después de que Kaiser cuestionara el Plan Nacional de Búsqueda, llamándolo “una estafa”, y asegurara que existían “miles” de restos sin periciar. El SML desmintió categóricamente esto, afirmando que “todo el material y evidencia… ha sido analizado o se encuentra actualmente en proceso de análisis”. Ante esta respuesta, Kaiser redobló su ofensiva: “Esta es otra muestra más de lo podrido que está el sistema de DDHH en Chile”, sentenció el candidato.
Esta ofensiva abrió un debate sobre el objetivo de esta estrategia. Para el analista político, Marco Moreno y el Director de Amnistiá Internacional, Rodrigo Busto, la jugada no es casual, sino un movimiento calculado que, si bien puede tener réditos en un nicho, implica graves costos éticos, humanos y políticos.

El “voto de rabia“: la estrategia para capturar al antisistema
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, el analista político y director del Centro Democracia y Opinión Pública de la Universidad Central, Marco Moreno, califica la arremetida de Kaiser como una expresión que busca “influir en el voto antisistema desde dentro“. Según el experto, este plan no busca un voto ideológico de convicción, sino “gatillar ese voto de rabia” contra la élite y los partidos tradicionales.
Moreno explica que esta jugada es una “lógica de competencia” por el electorado frustrado que no se siente representado “ni por la derecha tradicional… ni por la estrategia más institucional… de José Antonio Kast“.
Sin embargo, advierte que esta estrategia pone a Kast en una “encrucijada“: si compite con Kaiser por ese voto duro, le será “muy complejo en un eventual escenario de segunda vuelta ir a buscar votos moderados“.
Para el analista, la apuesta de Kaiser no es necesariamente ganar esta elección, sino una “inversión política a largo plazo“. “Él sabe que sus posibilidades de pasar a la segunda vuelta son todavía bajas”, señala Moreno. “Por lo tanto, lo que él está pavimentando es un proyecto político a 4 años más, en donde él se convierte en la figura de la derecha dura, al quedar un vacío que probablemente deje José Antonio Kast“.

Costo ético y revictimización: “Le reabre la herida del trauma“
En conversación con nuestro medio, Rodrigo Bustos, director de Amnistía Internacional, califica la situación como “muy grave” y asegura que “no todo discurso vale” en una elección.
“Nos parece horrorosa como estrategia electoral el que varios candidatos y candidatas estén jugando a ser el más duro para poder ganar algunos votos”, afirma Bustos, además de una “competencia” por ver quién “se aleja más de los mínimos civilizatorios“.
Sobre las afirmaciones de Kaiser, Bustos es enfático: “No solo es falso, sino que es una ofensa para las víctimas y para sus familiares que llevan décadas esperando. Esperamos que señores como el diputado Kaiser… más bien se preocuparan de hablar con los perpetradores de esas atrocidades para que entreguen información… más que seguir mintiendo”.
El director de Amnistía concluye que estas declaraciones son “una forma de revictimización” e insta al candidato a “tener un mínimo de humanidad con quienes han sufrido las peores atrocidades en la historia de Chile“.
Un impacto analizado en profundidad por Francisca Pesse, presidenta del Colegio de Psicólogos de Chile y coordinadora de la Comisión de Derechos Humanos de la Sociedad Interamericana de Psicología, quien, en conversación con nuestro medio, califica el discurso como una “irresponsabilidad“.
La psicóloga explica que las familias ya han vivido procesos dolorosos, con técnicas científicas que han ido avanzando con los años. Por eso, cuando alguien dice “está todo mal hecho… porque resulta que ahí hay un montón de osamentas sin identificar”, el efecto es devastador.
“Primero le reabre la herida, genera, digamos, experiencias de re-experimentación del trauma“, advierte Pesse. “Los síntomas que reaparecen… aparecen con la misma intensidad como si los hechos estuvieran volviendo a suceder hoy”.

El “efecto Kaiser“: oficialismo lo acusa de mentir y Ossandón ve una “oportunidad” para Matthei
El oficialismo reaccionó con dureza. La presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, lamentó que “a esta altura… haya personas que todavía planteen” dudas sobre hechos probados. “Es preocupante (…) yo esperaría un poquito más de diálogo y un poquito menos de aprovechamiento político“.
En la misma línea, la diputada Lorena Fries (FA) interpeló directamente al candidato: “Colega, candidato Kaiser, basta. No siga mintiendo ni engañando a la gente… usted no defiende los derechos humanos, porque usted lo que ha dicho es que celebra y justifica el golpe de Estado… y nos ha dicho también que lucramos, que tenemos una industria con los detenidos y detenidas desaparecidos. Basta.”
En la derecha, la vocera del comando de José Antonio Kast, Mara Sedini, entregó una respuesta neutral: “esperamos que las instituciones que existan cumplan su misión… y que estén lo menos politizadas posibles”.
En cambio, el senador Manuel José Ossandón (Chile Vamos) se desmarcó tajantemente. “El Plan de Búsqueda o todo lo que se puede hacer por encontrar a los detenidos desaparecidos es maravilloso, porque eso cerraría una herida inmensa”.
Inmediatamente, Ossandón hizo un análisis político de la jugada de Kaiser en la interna de su sector: “Aquí lo que va a cambiar la elección es Kaiser. O sea, la arremetida de Kaiser le abre una oportunidad inmensa a Matthei para pasar la segunda vuelta, si es capaz de ofrecer soluciones concretas, pero viables”.







