"Un momento de gran descomposición": Gabriel Gaspar enlaza crisis Perú-México con deterioro democrático en la región

"Lo importante es la prudencia en diplomacia”, aseguró el exembajador. Además, cuestionó el futuro de la Alianza del Pacífico: "Estos momentos requerirían una gran coordinación internacional y al revés, nos estamos dispersando".

"Lo importante es la prudencia en diplomacia”, aseguró el exembajador. Además, cuestionó el futuro de la Alianza del Pacífico: "Estos momentos requerirían una gran coordinación internacional y al revés, nos estamos dispersando".

En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el exembajador y exsubsecretario de Defensa, Gabriel Gaspar, analizó la ruptura de relaciones de Perú con México a raíz del asilo otorgado por este último país a la exjefa de gabinete, Betssy Chávez. “Yo creo que es una decisión más política que diplomática, o sea, la veo más del Palacio de Gobierno que de la Torre Tagle (Cancillería)”, aseguró el cientista político. 

El analista destacó que la tensión diplomática entre Perú y México tiene consecuencias directas para Chile, trascendiendo lo bilateral para impactar la estabilidad y la cooperación regional. Gaspar subrayó que el conflicto pone en jaque a la Alianza del Pacífico, uno de los proyectos de integración más exitosos de América Latina en las últimas décadas.

«Que dos de sus miembros fundadores rompan relaciones diplomáticas deja el futuro de este bloque en serias dudas», afirmó. La crisis, agregó, se ve agravada por los roces existentes entre Perú y Colombia por un diferendo territorial en la Amazonía. «En buen chileno, esta alianza va a entrar en la congeladora», pronosticó.

Gaspar enmarcó esta situación en un contexto regional más amplio y preocupante: «Estamos viviendo momentos muy difíciles, no solo por el flagelo transnacional del crimen organizado, sino también por los despliegues militares en el Caribe y los aprestos bélicos», en referencia a la presencia militar de Estados Unidos en el mar Caribe. Frente a este escenario, advirtió que lo que se necesita es mayor coordinación internacional, pero está sucediendo lo contrario: «Nos estamos dispersando y enojando».

 

Como ejemplo de esta descoordinación, citó la reciente suspensión de la Cumbre de las Américas, la reunión que convoca a todos los mandatarios del continente y que estaba programada para fin de año en Santo Domingo. «Este es un signo claro de la fragmentación que estamos enfrentando y que perjudica nuestra capacidad de acción conjunta como región», concluyó.

En cuanto a la decisión de México de otorgar el asilo a Betssy Chávez, el cientista político explicó que esta es una institución “muy arraigada en América Latina, en particular el que concede el asilo, es el que califica si una persona tiene derecho a este o no, es el país asilante, llamémoslo así, en este caso México. Eso es respetado generalmente por todos los otros países”. 

Como ejemplo, comentó que: “En el caso específico del Perú, los casos más recientes está la señora Nadine Heredia, la esposa de Ollanta Humala que pidió protección en la embajada de Brasil y hoy día está bajo la protección de ese territorio y no hubo ningún problema y la cancillería peruana le otorgó el salvo conducto”.

“A mí me llama mucho la atención, porque el 28 de octubre recién pasado, o sea, hace menos de una semana, el nuevo canciller peruano, el embajador de Zela, que es un excelente profesional al cual yo conozco, fue jefe de gabinete de (José Miguel) Insulza en la OEA. Dijo que uno de sus objetivos era normalizar las relaciones con México. Entonces, no entiendo por qué pocos días después llega esta situación, porque si bien uno puede decir que el gobierno peruano está molesto por el asilo concedido, hay otras formas para actuar«, cuestionó Gaspar. 

Betssy Chávez, ex jefa de gabinete de Pedro Castillo. Foto: Facebook Betssy Chávez.

Betssy Chávez, exjefa de gabinete de Pedro Castillo. Foto: Facebook Betssy Chávez.

Como opciones alternativas a la ruptura de relaciones diplomáticas, el exembajador planteó la alternativa de enviar una nota de protesta. “Las notas de protesta son reservadas. Si uno quiere hacerla más grande, hace una enérgica nota de protesta. Estamos hablando en términos diplomáticos, incluso lo puede hacer trascender a la prensa y decir que mi cancillería presentó una enérgica protesta. O incluso si la cosa se complica más yo llamo a informar a mi a mi embajador”, explicó.

Perú y México no tenían relaciones a nivel de embajador, pero tenían encargado de negocios, lo que terminó con la decisión de Perú. “Yo creo que es una decisión más política que diplomática, o sea, la veo más del Palacio de Gobierno que de Torre Tagle (Cancillería). Creo que lo importante es la prudencia en diplomacia”, dijo. 

“Recordemos incluso, para colocar un extremo, los japoneses y los americanos mantenían negociaciones para consolidar una precaria paz hasta pocos minutos antes del bombardeo de Pearl Harbor, pero seguían manteniendo la puerta diplomática abierta”, cuestionó el exsubsecretario de Defensa. 

José Jerí, nuevo presidente Perú.

José Jerí, nuevo presidente Perú. Foto: IG @soyjosejeri.

Tras la serie de ataques militares de Estados Unidos contra presuntas embarcaciones narcotraficantes —que solo la semana pasada dejaron tres muertos y suman más de 65 fallecidos en las últimas semanas—, Gaspar calificó el contexto de seguridad regional como “desordenado”.

El analista fue crítico con los métodos empleados. “Yo no digo que no haya que combatir al narco, hay que combatirlo, hay que interceptarlo, pero de ahí a pegarle un misilazo sin pruebas, sin detener lo que manda el derecho internacional…”, señaló, argumentando que estas acciones representan una ruptura de las normas básicas del derecho internacional, un problema que, según él, también se observa en otras regiones como Oriente Medio.

Para Gaspar, este escenario es un síntoma de una crisis más profunda en América Latina, que vive «un momento de gran descomposición institucional y un deterioro de la democracia”. Aseguró que “gran parte de esto es responsabilidad de que las élites no han sido capaces de resolver los principales problemas de la población y se enfrascan en discusiones a veces un tanto lejanas”.

Consultado sobre cómo se discuten estas crisis en el escenario electoral local chileno, su respuesta fue directa: “No han sido tratados”. Lamentó que en la campaña predominen “ideas muy básicas” por sobre las propuestas programáticas. “Eso habla de la desafección que buena parte de la población siente por la democracia, porque ha quedado reducida a un ejercicio electoral donde predominan muchas agendas personales, vale para todos los sectores”, concluyó.

 





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