Durante un punto de prensa previo a la Marcha por el Clima en Belém, Brasil, los hijos de Berta Cáceres y Julia Chuñil reiteraron su llamado a avanzar en verdad y justicia en ambos casos, subrayando la situación de riesgo que enfrentan comunidades indígenas y defensores del medio ambiente en América Latina.
Desde la Cumbre de los Pueblos, Bertha Zúñiga Cáceres señaló que su presencia busca visibilizar las demandas históricas de los pueblos originarios, así como la necesidad de evitar que la impunidad se prolongue. En ese contexto afirmó que “estamos aquí para traer las demandas de los pueblos originarios… exigir justicia para los pueblos, la aparición de nuestra compañera Julia Chuñil y justicia para nuestra madre, nuestra compañera, Berta Cáceres”.
Por su parte, Pablo San Martín Chuñil centró su intervención en la desaparición de su madre, Julia Chuñil, lideresa mapuche y presidenta de la comunidad Putreguel, vista por última vez el 8 de noviembre de 2024 en la región de Los Ríos. Desde Belém, el hijo de la dirigenta resaltó que “estamos en Brasil para que se sepa el tipo de injusticia que nos están haciendo en Chile… ahora el principal sospechoso pasó a ser imputado, esperemos que sea bien investigado”, insistiendo en que, a juicio de la familia, aún no existe una respuesta judicial satisfactoria.
Las familias de ambas defensoras subrayaron además que la impunidad ha marcado el desarrollo de estos procesos. En el caso de Berta Cáceres, su hija sostuvo que situaciones como la de Chuñil “reflejan la ausencia de investigaciones correctas y adecuadas” para esclarecer responsabilidades y proteger a quienes enfrentan conflictos vinculados a explotación de recursos naturales.
La presencia de Pablo San Martín en Brasil forma parte de una estrategia más amplia de internacionalización de la denuncia, que ha incluido recorridos por diversas ciudades y actividades junto a organizaciones de derechos humanos. Su participación fue respaldada por Global Witness, que lo invitó a la Cumbre en el contexto de su último informe global, Roots of Resistance, donde se advierte que en 2024 al menos 146 defensores ambientales fueron asesinados o desaparecieron, el 82 % de ellos en América Latina.
Según esa organización, entre 2012 y 2024 se registraron más de 2.253 asesinatos y desapariciones de personas defensoras en el mundo, cifras que, según sus representantes, muestran un escenario de alto riesgo para quienes ejercen labores de protección ambiental y territorial.
Las intervenciones de Zúñiga y San Martín se enmarcan así en un llamado internacional a fortalecer los mecanismos de investigación, protección y reparación para defensores de derechos humanos y del medio ambiente, en un contexto de creciente preocupación global.






