Este miércoles se registró un nuevo hito en la tramitación de la Ley de Convivencia Escolar, luego de que la Comisión de Hacienda del Senado lo despachara a la Sala de la Cámara Alta. En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el senador de la UDI, Gustavo Sanhueza, se refirió a los principales contenidos de la iniciativa.
El presidente de la Comisión de Educación —instancia que ya revisó el proyecto— explicó: “Lo que establece este proyecto tiene que ver con un marco regulatorio de las acciones que hay que hacer y también acciones de prevención, porque creo que el énfasis que tenemos que dar, sobre todo en la educación escolar, tiene que estar en la prevención de situaciones problemáticas al interior de los establecimientos”.
Sanhueza destacó que uno de los elementos más importante de la legislación es que ésta contará con financiamiento y también abordará la educación socioemocional. “Se crea toda una institución que permite tener acceso, a todos los establecimientos educacionales públicos como también particulares subvencionados, a talleres que permitirían tener un mejor desarrollo de nuestros estudiantes”, detalló.
“Lo que se busca con este proyecto es que los estudiantes tengan acceso a otro tipo de taller, que tiene que ver, por ejemplo, con deporte, con música y con cultura. Esas áreas hay que fortalecerlas, porque al final lo que nos ha demostrado la evidencia es que aquellos establecimientos que fortalecen esas áreas, también tienen mejor convivencia escolar y mejor rendimiento académico”, argumentó.
El senador de la UDI reconoció, en todo caso, que un factor pendiente y que podría abordarse en otro proyecto de ley, es generar mayor protección a los profesores.
“Hoy día no existe un desarrollo docente efectivo que permita tener incentivo y también protección hacia los profesores. A lo que me refiero con protección es que cuando tú conversas con los profesores tienen muchas situaciones de riesgo, incluso a nivel físico. Nuestra institucionalidad tiene que tener un escudo protector y de apoyo hacia los docentes para que efectivamente podamos volver a empoderarlos, a tener el rol que han tenido históricamente; y por otro lado, que también tengan el derecho a poder ejercer su labor libre de cualquier externalidad”, señaló.
Por otra parte, requerido sobre el recibimiento que tendrá el proyecto en la Sala del Senado, Sanhueza aseguró que los pronósticos son buenos, porque se logró negociar en algunos aspectos que generaban diferencia. “El Ejecutivo planteaba que no se pudiese expulsar a alumnos hasta octavo básico. Nosotros, después de muchas conversaciones, llegamos a la convicción de que si estamos haciendo una ley de convivencia con un marco regulatorio para tomar las diferentes acciones y entendiendo que los protocolos para la expulsión tienen que cumplir una serie de requisitos, tenemos que dejar que el que el sistema funcione y no restringir las potestades que pueda tener la dirección de un establecimiento”, dijo.
En esa línea, el gremialista indicó que —en la iniciativa— la expulsión quedó restringida solo para la educación parvularia, mientras que en los niveles siguientes cada establecimiento podrá tomar esa decisión de acuerdo a sus protocolos y reglamentos.






