La visita del presidente electo de Chile, José Antonio Kast, a Argentina para reunirse con el mandatario Javier Milei generó más lecturas políticas que impacto ciudadano inmediato. Así lo planteó el investigador y doctor en Ciencia Política argentino Sergio Morresi, quien subrayó que el encuentro fue, ante todo, sorpresivo y con una recepción pública acotada fuera de los círculos especializados.
“Fue un poco repentina, en el sentido de que no era esperada antes de las elecciones”, señaló Morresi en diálogo con Radio y Diario Universidad de Chile. En ese plano, identificó dos grandes ejes interpretativos en el análisis mediático argentino.
El primero, tiene un carácter simbólico: el hecho de que Kast haya elegido Argentina como destino de su primera visita internacional fue leído como una señal de validación, por parte de ciertos analistas en Argentina, del lugar que ocupa hoy Javier Milei en el escenario regional. El segundo eje, el más relevante para el politólogo, es ideológico.
La visita se inscribe dentro de una lógica de cooperación y afinidad entre derechas radicalizadas en América Latina. “Es una muestra más de la solidaridad que existe entre líderes de las derechas radicalizadas en la región”, planteó.
“Estas derechas son muy solidarias entre sí, tejen lazos de amistad, de imitación y de seguimiento mutuo, incluso por fuera del Cono Sur”, indicó Morresi, destacando que estas conexiones responden a una lógica transnacional más amplia.

José Antonio Kast y su equipo en Argentina. Nehuen Rovediello/Aton Chile.
No obstante, el académico introduce matices importantes al comparar ambos liderazgos. Aunque comparten un marco ideológico general, existen diferencias claras en el estilo político. “Javier Milei se parece quizá un poco al Kast de hace algunos años atrás, no al Kast que acaba de ganar las elecciones, que yo no diría que viró al centro ni mucho menos. Pero que tuvo una perspectiva más moderada, un discurso más moderado que no puso en primer lugar algunas cuestiones de la llamada batalla cultural. Los modos son distintos, mientras que Milei por el contrario va radicalizando constantemente su discurso”, sostuvo el cientista político.
Los puntos en común
A pesar del matiz que presentó Morresi, también evidenció la coincidencia en el análisis económico entre ambos proyectos. A diferencia de muchas derechas radicales europeas, Kast y Milei sostienen una visión fuertemente pro mercado. “Tienen una visión muy positiva sobre el mercado, sobre los libres intercambios”, destacó, señalando que este rasgo los acerca más a un globalismo económico que a un nacionalismo económico clásico.
Sin embargo, el académico es categórico al marcar los límites de esta afinidad en el plano económico. “Lo que hay es más bien acercamiento político e ideológico, no acercamiento económico”, afirmó. Aunque Milei logró reducir la inflación argentina desde niveles cercanos al 200% anual, el experto advirtió que sigue siendo alta en términos globales y que el contexto argentino es muy distinto al chileno, que viene de una inflación baja y prolongada.
“En ese sentido, el discurso de Kast diciendo ‘voy a aprender a bajar la inflación rápido’ de Argentina, es muy dudoso. Se trata además de un país que poco antes de las elecciones que Milei ganó, las elecciones de medio término legislativas en Argentina, la situación económica estaba muy grave”, recordó Morresi.

José Antonio Kast y Javier Milei con una motosierra.
En ese sentido, reiteró sus dudas ante la idea de que Chile pueda “aprender” de la experiencia argentina. “Chile viene de una inflación muy baja, muy prolongada (…) La forma en la que Milei en algún sentido logró bajar la inflación, si bien tiene muchas aristas, una de las formas tiene que ver con bajar el gasto público de una manera drástica, lo cual ha impactado sobre todo en el sector del empleo público y en la obra pública”, enfatizó en su visión el investigador argentino.
“Más allá del funcionamiento económico, sí tiene un objetivo político que es la reconfiguración del Estado”, prosiguió acerca del punto común entre Kast y Milei. “Acerca de cuál es el rol del Estado en la economía que viene. En ese sentido sí veo un paralelismo entre las propuestas de Kast y que viene haciendo Javier Milei en los presupuestos”.
En tanto, en cuanto a la relación bilateral, el cientista político no descartó avances en la facilitación del comercio o la circulación de bienes y servicios, ni eventuales debates sobre el Mercosur. Aunque Milei no ha avanzado en desarmar el bloque, Morresi consideró que con dos presidentes de orientación similar “no sería sorprendente que ambos tuvieran algo que decir acerca de las relaciones comerciales del bloque”.






