La compañía KIMVNTeatro vuelve a las tablas con “Ütruf Tripay – Desarraigo”, un montaje que propone una mirada crítica y contemporánea sobre uno de los episodios más dolorosos y menos reparados de la historia reciente de Chile: las adopciones irregulares de niños y niñas —en su mayoría de origen indígena— durante la dictadura militar. Escrita y dirigida por Paula González Seguel, la obra sitúa esta violencia en el centro de una reflexión escénica sobre memoria, identidad y derechos humanos.
Durante las décadas de los setenta y ochenta, miles de infancias fueron separadas de sus familias y trasladadas ilegalmente a países como Francia, Suiza, Holanda e Italia, en un entramado de complicidades civiles e institucionales que permitió el tráfico de niños y niñas pobres e indígenas. Las consecuencias de ese despojo —marcado por el silenciamiento, el cambio de nombres y la negación de lenguas y territorios— persisten hasta hoy, en un contexto donde aún no existen políticas integrales de reparación.
Según explica González Seguel, el montaje responde a una línea de trabajo sostenida por la compañía a lo largo de sus 18 años de trayectoria, enfocada en la defensa de los derechos humanos, de la naturaleza y en la visibilización de problemáticas históricas y actuales que afectan al pueblo mapuche y a otros pueblos originarios. En ese sentido, Ütruf Tripay se articula como una continuidad coherente de una investigación artística y política que KIMVNTeatro viene desarrollando desde hace casi dos décadas.

El proceso creativo comenzó en 2020 y se nutre de testimonios reales, investigación documental y revisión de archivos, noticias y estudios académicos sobre adopciones ilegales. Para la directora, se trata de un trabajo largamente esperado, que busca poner en escena una vulneración profunda hacia la infancia chilena e indígena, cuya dimensión estructural ha sido sistemáticamente invisibilizada.
En escena, el relato se construye a partir de experiencias reales de personas adoptadas, quienes intentan reconstruir su historia personal entre identidades fragmentadas, lenguas negadas y memorias interrumpidas. Este eje testimonial se sostiene gracias a la participación de Alejandro Quezada, vinculado a la organización Adoptees Worldwide; Alina Namuncura, adoptada en Alemania; y Jeannette Velázquez, integrante de Hijos y Madres del Silencio, quienes aportaron sus vivencias al proceso creativo.

Ütruf Tripay es, además, un montaje intergeneracional que amplía la discusión más allá del caso chileno, tensionando la situación de la infancia indígena a nivel global. A través de una propuesta de docu-ficción, la obra invita al espectador a conectar con una verdad histórica velada, desde una perspectiva sensible que busca conmover y activar preguntas sobre pertenencia, justicia y reparación.
El espectáculo se construye desde un enfoque interdisciplinar que articula teatro, música, lenguaje audiovisual e investigación documental. La música, bajo la dirección de Evelyn González Seguel, cumple un rol narrativo central: potencia la dramaturgia, acompaña emocionalmente el relato y contribuye a la creación de un universo simbólico y onírico que dialoga con la acción escénica.
La obra se estrena en el marco del Festival Internacional Teatro a Mil, con funciones los días 22, 23 y 24 de enero a las 20:30 horas en la Sala Ana González de Teatro UC. El proyecto cuenta con financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y una amplia red de coproducciones y colaboraciones nacionales e internacionales, consolidando a KIMVNTeatro como una de las compañías clave en el cruce entre artes escénicas, memoria histórica y pueblos originarios.






