La ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana, fue la encargada de abrir los discursos, agradeciendo el trabajo transversal y destacando que los logros de esta administración buscan entregar a las próximas generaciones “un margen mayor de libertad”.
Orellana enfatizó que la seguridad ciudadana también debe abordarse desde el interior de los hogares, recordando que la violencia intrafamiliar es uno de los delitos más denunciados en el país. Entre los principales hitos de su gestión, destacó la promulgación de la Ley Integral contra la violencia tras siete años de tramitación, normativa que amplía las definiciones de abuso (incluyendo la violencia ginecoobstétrica) y establece un Sistema Integrado de Gestión de Casos para 2029.
Asimismo, resaltó la expansión de la red de atención —pasando de tres a 27 centros complejos en todas las regiones—, los avances de la Ley Antonia que duplicó el plazo para denunciar delitos sexuales, y la modificación del reglamento de objeción de conciencia en la ley de tres causales, garantizando que mujeres y niñas no deban viajar a Santiago para acceder a este derecho.
“Nuestro llamado hoy es claro: resguardar lo construido y garantizar la continuidad de las políticas públicas es una obligación del país”, sentenció la ministra, advirtiendo sobre los riesgos de retroceder en los derechos adquiridos.

Ministra de la Mujer, Antonia Orellana en punto de prensa 8M.
El abandono parental: “Criar es una responsabilidad compartida, no un gesto heroico”
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el testimonio de Safka, ciudadana que visibilizó la dura realidad de miles de madres que crían solas en Chile. A través de su experiencia con la Ley de Responsabilidad Parental y Pago Efectivo de Pensiones de Alimentos, ilustró la profunda herida social del abandono.
“Cuando una mujer tiene que sacar dinero desde las cuentas del padre de su hijo, sea desde la AFP o de cualquier mecanismo externo para que simplemente cumpla con lo que corresponde, no hay victoria. No hay alivio, pero sí hay un recordatorio de una herida social profunda: la facilidad con que tantos padres pueden abandonar y desaparecer”.
Safka valoró la existencia de la nueva legislación, pero fue enfática en señalar sus límites, exigiendo un cambio cultural donde la maternidad deje de ser sinónimo de “sacrificio absoluto y soledad”.
El mensaje de Boric a los hombres: “Avanzar implica perder privilegios”
El cierre del acto institucional estuvo a cargo del presidente Gabriel Boric, quien, tras reconocer el trabajo histórico del movimiento feminista, dedicó gran parte de su discurso a interpelar directamente a los hombres del país. El Mandatario abordó la resistencia que genera la agenda de género en ciertos sectores masculinos, explicando que esta reacción ocurre porque “avanzar en la equidad implica perder privilegios conscientes o inconscientes”.
En esa línea, Boric instó a los varones a cuestionar sus conductas cotidianas y la falta de corresponsabilidad. Cuestionó profundamente la idea de que los hombres no están hechos para cuidar, recordando que “cuidar es trabajar”. Para graficarlo, hizo un llamado a observar dinámicas simples y naturalizadas, como quién se levanta a retirar la loza en las clásicas sobremesas familiares de los domingos. Asimismo, apuntó contra la violencia y complicidad machista, criticando el histórico pacto de silencio frente a los abusos cometidos por pares y la normalización de comentarios desubicados o tocamientos en espacios públicos y laborales.

Presidente Gabriel Boric en punto de prensa 8M.
Como contraparte a esas barreras, el Presidente celebró la irrupción de las mujeres en espacios de poder históricamente masculinizados. Destacó el orgullo institucional de contar con generalas de Carabineros, conductoras del transporte público, trabajadoras mineras, la presidenta de la Corte Suprema y la rectora de la Universidad de Chile. En ese mismo contexto, aprovechó la instancia para deslizar su respaldo a una eventual candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU.
La conmemoración concluyó con un espacio cultural protagonizado por la cantante nacional Princesa Alba, quien interpretó algunos de sus éxitos musicales. La artista dedicó sentidas palabras de agradecimiento a la gestión del Gobierno, recordando el legado rebelde de Violeta Parra y soñando en voz alta con un futuro cercano donde las nuevas generaciones “ya no tengan que cantar las mismas luchas ni las mismas injusticias”.






