Eje Kast-Trump: libertad de Cuba y crisis de Venezuela marcan cierre de gira en Miami

En el marco de la cumbre "Shield of the Americas", el presidente electo de Chile endureció su discurso contra los regímenes de la región y abogó por una intervención coordinada para frenar la migración forzada y el crimen transnacional.

En el marco de la cumbre "Shield of the Americas", el presidente electo de Chile endureció su discurso contra los regímenes de la región y abogó por una intervención coordinada para frenar la migración forzada y el crimen transnacional.

El presidente electo, José Antonio Kast, cerró su participación en la cumbre de Miami con un fuerte énfasis en la «recuperación de la libertad» en el Caribe. Durante su diálogo con el mandatario estadounidense Donald Trump, Kast puso sobre la mesa la situación de Cuba, instando a la comunidad internacional a dejar de calificar al régimen de la isla como una «democracia distinta» y reconocer las seis décadas de sufrimiento de sus ciudadanos. Para el líder chileno, la presión diplomática sobre La Habana es un paso ineludible para la estabilidad del continente.

Agradecimientos por Venezuela y el factor Ojeda

Kast también abordó la crisis en Venezuela, agradeciendo explícitamente a Trump por las recientes acciones de su administración frente a Caracas. El mandatario electo vinculó directamente la crisis venezolana con la seguridad interna de Chile, recordando el asesinato del teniente Ronald Ojeda como una prueba de cómo el crimen organizado opera desde Venezuela hacia territorio nacional. «La migración forzada tenía que terminar, tenía que haber algún tipo de intervención», señaló Kast, validando la postura de fuerza de la Casa Blanca.

La doctrina de seguridad transnacional

Uno de los pilares del discurso de Kast fue la advertencia sobre la interconectividad de las mafias. Planteó que, si un país combate el narcotráfico de forma aislada mientras sus vecinos no lo hacen, el crimen simplemente se fortalece en la periferia para luego «volver sobre nosotros». Bajo esta premisa, el futuro mandatario de Chile busca que su administración sea un motor de coordinación policial y de inteligencia en todo el Cono Sur, alineándose con la estrategia de «mano dura» que Trump promueve para el hemisferio.

El nuevo rol de Chile en la OEA y la ONU

Con estas declaraciones, Kast anticipa que la Cancillería chilena, bajo el mando de Francisco Pérez, adoptará una postura mucho más confrontacional en organismos internacionales. El objetivo es forzar declaraciones conjuntas que condenen a los regímenes autoritarios de la región, rompiendo con la política de «diálogo constructivo» que caracterizó a la administración saliente. Este alineamiento con Washington promete reconfigurar las alianzas de Chile en Sudamérica a partir de esta semana.

 





Presione Escape para Salir o haga clic en la X