Cerca de las 12:30 horas de este miércoles, José Antonio Kast se convirtió en el nuevo Presidente de la República de Chile para el período 2026-2030, tras recibir la piocha de O’Higgins de manos de su antecesor, Gabriel Boric, y la banda presidencial de la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN).
Este acto, celebrado en el Salón de Honor del Congreso Nacional en Valparaíso, marca el inicio de una nueva orientación política del Ejecutivo. El nuevo Mandatario, abogado de 60 años y de perfil ultraconservador, liderará un gobierno que supone el viraje más pronunciado hacia la derecha desde el retorno a la democracia en 1990. Aunque su coalición incorpora a sectores de la derecha tradicional que ya gobernaron el país durante las dos décadas anteriores, la administración entrante representa una fuerza política distinta a la que encabezó Sebastián Piñera en sus dos mandatos.
Justo antes de la ceremonia, Kast formalizó de manera online su renuncia al Partido Republicano, tienda política que él mismo fundó el 10 de junio de 2019. Más temprano, en el Palacio de Cerro Castillo en Viña del Mar, el nuevo Jefe de Estado posó para la fotografía oficial con su gabinete, el equipo que lo acompañará en la primera etapa de su gestión.

El Presidente José Antonio Kast participa en la fotografía oficial junto a su gabinete ministerial, en el Palacio Presidencial de Cerro Castillo en Viña del Mar. Dragomir Yankovic/Aton Chile.
Políticamente formado en la UDI, Kast llega a La Moneda con el objetivo de implementar un “gobierno de emergencia”, promesa central de su campaña. Sus prioridades serán contener la delincuencia y la inmigración irregular, dos fenómenos que, según su diagnóstico, se han agravado en los últimos años. Su victoria en las urnas se cimentó en un discurso de mano dura en seguridad, con el que logró imponerse claramente en la segunda vuelta de diciembre de 2025 a la candidata oficialista, Jeannette Jara.
El hito republicano fue presenciado por más de mil 150 invitados, entre ellos los 200 parlamentarios que juraron sus cargos en la misma jornada. La cita congregó a distintas autoridades internacionales como el rey Felipe VI de España y el presidente argentino Javier Milei, además de los mandatarios de Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay. Aunque estaba prevista una reunión bilateral con Milei, finalmente no se concretó por razones de agenda.

El Presidente José Antonio Kast junto a su esposa María Pía Adriasola y la presidenta del Senado, Paulina Núñez. Foto: Aton.
Un detalle de la investidura que no pasó desapercibido fue el diseño de la banda presidencial que porta Kast. El símbolo, que lleva el escudo de Chile en el centro, corresponde al mismo formato utilizado por el dictador Augusto Pinochet (1973-1990), aunque se trata de un diseño que también emplearon otros jefes de Estado a lo largo del siglo XX, como Carlos Ibáñez del Campo.
Una vez finalizado el traspaso de mando, y tal como marca la tradición, Boric abandonó el Congreso en calidad de ex jefe de Estado, acompañado de su gabinete. Inmediatamente después se dio paso a la ceremonia de juramento de los nuevos ministros, acto que sella el arribo de Kast a la Presidencia.
El nuevo Mandatario asume en un contexto geopolítico especialmente complejo, marcado por la pugna entre Estados Unidos, que busca recuperar influencia en la región, y China, los principales socios comercial de Chile.

