La búsqueda de Galvarino Apablaza se ha consolidado como uno de los ejes centrales de la agenda internacional del Gobierno de Kast. Este jueves, la directiva de la UDI, encabezada por su timonel Guillermo Ramírez, sostuvo una reunión clave con el Presidente en La Moneda para reforzar las gestiones de extradición ante las autoridades argentinas, calificando el asunto como una «prioridad de Estado».
El encuentro se produce en la antesala del viaje de José Antonio Kast a Argentina programado para este fin de semana, donde mantendrá reuniones de alto nivel con la administración de Javier Milei. La comitiva contará con la participación estratégica del secretario general de la UDI, Juan Antonio Coloma, invitado directamente por el jefe de Estado para seguir de cerca el caso del exlíder del FPMR.
Respaldo a la gestión de Milei y foco en los plazos judiciales
Desde el gremialismo descartaron cualquier falta de voluntad por parte del Ejecutivo trasandino. Ramírez enfatizó que el gobierno de Milei ha sido activo en sus esfuerzos, atribuyendo las demoras exclusivamente a los plazos de la justicia argentina, los cuales habrían facilitado que Apablaza planificara su reciente escape.
«Estamos muy conscientes de que el gobierno del presidente Milei ha hecho sus mejores esfuerzos para traerlo de vuelta», sostuvo el diputado Ramírez, quien además buscó bajarle el perfil a las tensiones internas en su partido luego de que algunos parlamentarios cuestionaran la conveniencia del viaje presidencial.
Una política de Estado transversal
Pese a las marcadas diferencias ideológicas que han definido el debate político reciente, la UDI destacó que la persecución de los responsables del crimen de Jaime Guzmán se ha mantenido como una constante inalterable en la política exterior chilena. En ese sentido, el diputado Guillermo Ramírez valoró la «fidelidad» que mantuvieron en esta materia tanto el expresidente Gabriel Boric como el exembajador José Antonio Viera-Gallo, subrayando que todos los gobiernos desde Patricio Aylwin han solicitado formalmente la extradición de Galvarino Apablaza. Para el gremialismo, no existe distinción de color político cuando se trata de buscar justicia en este caso, lo que refuerza el objetivo del Gobierno de Kast de concretar la captura y el traslado definitivo del acusado este 2026, aprovechando la sintonía política con la Casa Rosada.
Finalmente, el timonel de la UDI buscó bajarle el perfil a la reciente polémica generada por los dichos de la vocera de Gobierno, Mara Sedini, quien se refirió a Apablaza como «condenado» pese a que técnicamente su estatus es el de procesado o acusado. Ramírez desdramatizó la situación calificándola como un «tema pequeño» que no altera el fondo de la causa, sentenciando que lo verdaderamente relevante es que todos los sectores han perseguido históricamente a los responsables del asesinato del senador en cualquier lugar del mundo. Con este respaldo, la colectividad cerró filas en torno a la ofensiva diplomática que encabezará el Ejecutivo este sábado en Buenos Aires.


