En la antesala del reajuste del salario mínimo, que generalmente se anuncia el 1 de mayo, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) presentó sus lineamientos para la propuesta del 2026. Esto, en medio de emplazamientos al Gobierno para comenzar lo antes posible con las negociaciones.
Cabe recordar que actualmente el monto está fijado en $539 mil, pero la discusión se situará en el impacto de políticas recientes —como el alza del precio de los combustibles— en el bolsillo de los trabajadores.
Desde la administración del Presidente José Antonio Kast ya deslizaron la posibilidad de un ajuste acotado. Sin embargo, desde la CUT descartaron esa alternativa y apuntaron a un incremento real que permita recomponer el poder adquisitivo de los trabajadores.
En un punto de prensa, el presidente de la CUT, José Manuel Díaz, subrayó que el gremio mantiene una trayectoria de negociación que va más allá del reajustar el salario mínimo: “Buscamos construir una política salarial en Chile y que el salario mínimo tenga un incremento real para fortalecer el poder adquisitivo de las y los trabajadores”.

Presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, José Manuel Díaz. Diego Martin/Aton Chile.
En esa línea, explicó que uno de los objetivos centrales es avanzar hacia el denominado “salario vital”. “Lo que buscamos es que el salario permita sustentar a una familia de cuatro personas, que entregue garantías y condiciones mínimas de calidad de vida. Ese es el estándar que orienta nuestra propuesta”, indicó.
Pese a delinear los principios de la negociación, Díaz evitó adelantar el monto específico que propondrán. Según explicó, la volatilidad de variables económicas impide fijar un guarismo definitivo sin antes instalar la mesa de negociación.
“La contingencia del alza de los precios, impulsada por el petróleo, cambia día a día el costo de la vida. Si hoy fijamos un número, puede quedar desfasado en el transcurso del mes”, señaló.
Díaz detalló cómo el aumento de precios impacta directamente en la vida cotidiana. “La UF va a superar los 40 mil pesos y eso incide en arriendos, créditos y educación. La canasta familiar se ha encarecido de forma significativa”, afirmó.

Imagen referencial del salario en Chile. Raul Zamora/Aton Chile.
Además, vinculó el fenómeno con el precio de los combustibles y su efecto en la cadena de suministro. “El alza del petróleo se traspasa al transporte de carga y luego al precio final de los productos. Ese impacto aún no se refleja completamente, pero va a golpear con más fuerza hacia fines de abril”, explicó.
El presidente de la CUT insistió en que el Ejecutivo debe activar la negociación. “Aquí la pelota está en el Gobierno. Nosotros ya hicimos las gestiones y estamos disponibles para presentar nuestros planteamientos”, afirmó.
En ese contexto, planteó que el proceso representa una oportunidad política. “Esta es una oportunidad para que el Gobierno devuelva poder adquisitivo a las y los trabajadores, que lo han perdido por el aumento del costo de la vida”, insistió Díaz.
Díaz también abordó la posibilidad de un reajuste limitado al IPC o incluso nulo. “Si el Gobierno opta por un reajuste cero, se hará responsable de cargarle todo el peso del alza de los precios a los trabajadores”, advirtió.






