Para la próxima semana se prevé un nuevo ajuste al alza en el precio de los combustibles en Chile, impulsado principalmente por el escenario bélico en Irán y un valor del dólar que se mantiene por sobre la tendencia observada hasta febrero. Según proyecciones de Clapes UC, la gasolina de 93 octanos y la de 97 experimentarán un incremento de $36,5 por litro a partir del jueves 16 de abril. Este valor no es azaroso, sino que representa el tope máximo de ajuste semanal que permite el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) bajo sus parámetros actuales.
El impacto será aún más sensible para el transporte de carga y pasajeros, ya que el diésel proyecta un aumento de $63 por litro. Los expertos advierten que, de no existir el efecto suavizador del Mepco, las alzas serían dramáticas: la bencina subiría más de $73 y el diésel superaría los $100 de incremento en una sola semana. Desde la academia, economistas como Michèle Labbé señalan que la volatilidad será la norma en este 2026, dada la dependencia estructural de Chile de los precios internacionales y la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente.
El funcionamiento del Mepco en un escenario de crisis
Tras la polémica modificación del mecanismo el pasado 26 de marzo —que resultó en un alza directa de casi $400 en la gasolina y $600 en el diésel—, el sistema ha vuelto a operar para contener la volatilidad extrema. En esta oportunidad, el Mepco sí generará una rebaja efectiva del impuesto específico, evitando que el traspaso de los precios internacionales sea total e inmediato para el bolsillo de los consumidores finales.
La investigadora Francisca Cuadros explica que, a diferencia de marzo, donde un cambio en los parámetros de cálculo neutralizó el subsidio, para la quincena de abril el mecanismo ejecutará su rol de amortiguador. No obstante, el alivio es relativo, ya que los precios locales llevan varias semanas instalados en niveles históricos elevados. La estabilidad del mercado interno sigue supeditada a que no se produzcan nuevas escaladas militares que interrumpan el suministro global de crudo o disparen nuevamente el valor de la divisa norteamericana.






