Este lunes, el Gobierno realizará la primera entrega de cifras preliminares sobre víctimas de homicidios, instancia que se repetirá todas las semanas. En ese contexto, el director ejecutivo de la Fundación Paz Ciudadana, Daniel Johnson, aseguró que es destacable la transparencia, pero que los datos deben ser mirados con cuidado.
En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el experto en políticas públicas afirmó que la transparencia es positiva porque le permite a las instituciones mejorar. Sin embargo, indicó que será relevante el tipo de estadísticas que se muestren.
“En Chile hay dos tipos de estadísticas, hay datos que se obtienen de los datos administrativos, que son de las denuncias que se van haciendo, de los delitos que van ocurriendo, que esas pueden tener una frecuencia alta, se pueden entregar semanalmente. Pero hay que tener mucho cuidado porque hay datos que cambian, por ejemplo, los datos los homicidios”, indicó.
Johnson advirtió que “los homicidios, en todos los países del mundo, se miden después de un tiempo de ocurrido el cierre del período que se está analizando, porque los homicidios cambian”.
“O sea, si una persona fue hallada muerta, por ejemplo, uno no tiene la certeza en el primer minuto si fue o no por culpa de un tercero, en algunos casos es evidente, pero en otros casos no. Por lo tanto, después de la autopsia y de otros análisis se puede determinar que fue un homicidio y lo que era una muerte puede pasar a hacer un homicidio más adelante”, explicó.
En esa misma línea, el director de Paz Ciudadana sostuvo que los datos semana a semana no son lo “suficientemente robustos”, por lo que “pueden llevar a conclusiones erróneas y esas conclusiones erróneas a políticas públicas que no son pertinentes”.
A juicio del experto, presentar cifras semanales de homicidios “puede generar sentidos de urgencia desmesurados y puede generar también sentidos de calma desmesurados”.
Los detectores de metales “pueden desencadenar una percepción de inseguridad”
En materia de violencia escolar, Daniel Johnson se refirió a las medidas propuestas por el Gobierno para enfrentar la situación. Señaló que no se puede “sobrerreaccionar a los eventos y pensar que el sistema escolar chileno no está siendo capaz de controlar la violencia en general y que vamos a tener muchos más casos de homicidios cometidos en establecimientos escolares”.

Protestas en Calama contra la violencia escolar. Foto: ATON.
De todas maneras, el director de Paz Ciudadana reconoció que hay un aumento de la violencia en los colegios, que queda en evidencia en las estadísticas de denuncias. “Lo sorprendente es que las denuncias han migrado desde denuncias a niños que son violentos, a adultos”, comentó.
Por otra parte, requerido sobre la idea de implementar detectores de metales en los establecimientos, Johnson aseveró que no necesariamente permiten controlar del todo lo que entra en los colegios.
“No hay que pensar que los colegios son como aeropuertos blindados que tienen controladas todas sus puertas, son permeables. Lo que sí está demostrado es que (los detectores) pueden ser contraproducentes, porque pueden desencadenar situaciones de percepción de inseguridad y desregularizaciones también incluso en niños”, sostuvo.
En esa línea, apuntó a que los estudiantes “pueden empezar a percibir que el lugar donde tienen que estar protegidos no es un lugar suficientemente seguro”.






