La vocera de Gobierno, Mara Sedini, se refirió este lunes a la controversia generada por el almuerzo que el Presidente José Antonio Kast ofreció a sus excompañeros de universidad en La Moneda y que terminó con una denuncia ante Contraloría. La secretaria de Estado evitó entregar detalles sobre el evento y sostuvo que la información pertinente se entregará a través de los conductos oficiales.
La cita fue cuestionada por el diputado Daniel Manouchehri (PS) y la senadora Daniella Cicardini (PS), quienes presentaron una denuncia ante la Contraloría General de la República para esclarecer si hubo o no utilización de dineros públicos en la reunión.
En el escrito, los parlamentarios solicitaron que se aclaren distintos puntos: la naturaleza y el objeto de la actividad, la nómina de asistentes, las dependencias utilizadas, el personal destinado al evento, los costos asociados, la imputación presupuestaria correspondiente y la eventual existencia de reembolsos particulares.
“Como siempre, como Gobierno, vamos a respetar todas las instituciones y es por eso que vamos a responder en tiempo y forma como corresponde”, afirmó Sedini este lunes al ser consultada sobre si la actividad se financió con recursos fiscales.
La autoridad insistió en que el Ejecutivo proporcionará todos los antecedentes, pero remarcó que lo hará mediante los mecanismos formales. “Vamos a usar los canales institucionales para poder responder”, reiteró.
Según las fotografías adjuntadas por los legisladores en su presentación, decenas de personas asistieron al encuentro. Todos los comensales pertenecen a la Pontificia Universidad Católica. “El Presidente puede juntarse con quien quiera en su vida personal. Lo que no puede hacer es cargarle al Estado una celebración de excompañeros y usar la casa de gobierno como salón social. Los recursos públicos son para servir a Chile, no para financiar camaraderías privadas”, criticó Manouchehri.
El menú ofrecido por el Mandatario incluyó tartar de tomates, vino tinto, puré rústico y plateada al jugo. La velada contó con la presencia de los excompañeros de Derecho de la Universidad Católica del Presidente en dependencias del Palacio de Gobierno. El episodio ha intensificado el debate político en torno a la transparencia y el uso de fondos públicos en instancias privadas.






