Este 13 de abril marcó el comienzo del segundo ciclo académico del Preuniversitario Popular Camila Villavicencio (PPCV). Esta iniciativa, sin fines de lucro, se alza como el primer modelo en Chile diseñado específicamente para acompañar a estudiantes Sordos y con discapacidad sensorial o física hacia la educación superior. El proyecto aborda el aprendizaje bajo un enfoque intercultural bilingüe, donde la Lengua de Señas Chilena (LSCh) es el idioma principal y el español escrito se enseña como segunda lengua.
La urgencia de este espacio queda demostrada en las estadísticas oficiales del DEMRE. En el proceso de admisión 2023, de las más de seis mil personas con discapacidad que rindieron la prueba, apenas tres estudiantes Sordos alcanzaron un cupo universitario. Ante esta brecha, la antropóloga Jennifer Aldana, directora del proyecto, enfatiza que buscan consolidar una comunidad bilingüe y pertinente. “No solo se trata de garantizar el acceso a contenidos, sino también una experiencia formativa más digna, cercana y significativa”, señaló Aldana.
Un modelo de autogestión y comunidad
El PPCV es el resultado de la reflexión de estudiantes con discapacidad de la Universidad de Chile y rinde homenaje a Camila Villavicencio, cuya historia motivó la creación de este espacio. Actualmente, el equipo está compuesto por docentes voluntarios, intérpretes de Lengua de Señas Chilena y profesionales del área psicosocial que trabajan de manera interdisciplinaria para eliminar las barreras de acceso que impone el sistema tradicional.
Para sostener esta estructura, el preuniversitario utiliza fórmulas de autogestión como el “Café de Lengua de Señas”, un taller abierto a todo público cuyos fondos financian directamente el programa. También cuentan con un sistema de socios que, mediante un aporte mensual, permiten costear el equipo de intérpretes que hace viable las clases día a día.
Convocatoria 2026
El llamado actual está abierto para estudiantes de tercero y cuarto medio, o egresados con discapacidad sensorial o física que busquen rendir la PAES. Para inscribirse, los interesados pueden acceder a los formularios en las redes sociales del proyecto.
El valor de la matrícula es de $15.000, pero el preuniversitario ofrece alternativas flexibles para asegurar que nadie quede fuera por motivos económicos. Según detalló la dirección, existen opciones como el pago mediante la donación de materiales escolares o rebajas por inscripción conjunta, reafirmando su carácter de educación popular y comunitaria en este 2026.






