El presidente del Partido de la Gente (PDG), Franco Parisi, fijó condiciones claras y se distanció del proyecto de ley de reconstrucción —también denominada ley miscelánea— que el gobierno de José Antonio Kast se apresta a anunciar. El excandidato presidencial trasladó el debate al impacto real de las medidas económicas durante el primer mes de la nueva administración.
Parisi calificó de “preocupante” el escenario económico que enfrenta la ciudadanía y criticó que la iniciativa del Ejecutivo, que contemplaría cerca de 42 medidas, no esté enfocada en mejorar el ingreso disponible de las familias.
“La gente lo está pasando mal (…) y la propuesta miscelánea no va en ayuda a la economía del bolsillo de la clase media”, afirmó, y señaló que el diseño del plan parecería beneficiar más a las empresas.

El presidente del Partido de la Gente, Franco Parisi, y la bancada parlamentaria de la colectividad en el Congreso. Foto: Aton.
El economista fue claro: el respaldo del PDG a la propuesta que Kast presentará en cadena nacional no es automático. Dependerá de si el proyecto incorpora acciones concretas para aliviar a los hogares de la clase media chilena. “Primero, cuídenme a la clase media”, enfatizó en conversación con Radio Pauta, instalando así una línea roja para el oficialismo.
Entre las propuestas que planteó destacan el reembolso del IVA en medicamentos, la eliminación de ese impuesto en productos esenciales y ajustes al sistema de educación superior. Cuestionó, además, la eliminación de la gratuidad para mayores de 30 años y propuso acortar la duración de las carreras como una vía de ahorro fiscal. “Ahí tienen ahorro”, sostuvo el excandidato presidencial.
Parisi también insistió en que el proyecto no debería presentarse como una ley miscelánea, sino fragmentarse para facilitar su tramitación y discusión. En el plano institucional, advirtió que si bien el PDG buscará “apoyar al gobierno para que le vaya bien”, sus diputados gozan de autonomía, lo que introduce incertidumbre sobre la viabilidad legislativa del plan.

Sesión de la Cámara de Diputadas y Diputados. Foto: Aton.
El propio líder del PDG reconoció que “hay mucha molestia también en el sector oficialista”, en un momento complejo para el gobierno de Kast, marcado por críticas de distintos sectores y por el impacto de sus primeras definiciones económicas, lo que sugiere un escenario político más estrecho para avanzar en reformas estructurales.
Parisi sumó gestos simbólicos que, a su juicio, podrían mejorar la evaluación del mandatario, como una eventual rebaja de los sueldos del gobierno. En ese contexto, recalcó que “en política se necesita empatía”.
No existen conversaciones formales entre el Gobierno y la directiva del PDG, aunque sí con parlamentarios. De este modo, el proyecto de reconstrucción enfrenta una negociación abierta. Parisi advirtió que el diseño actual no responde a la urgencia económica que perciben en la ciudadanía.






