A primera hora de este jueves despegó desde el Grupo 10 de la Fuerza Aérea de Chile el primer vuelo de expulsión del Gobierno del Presidente José Antonio Kast, en un operativo que marca el inicio formal de la política de control migratorio de la actual administración.
El vuelo contempló la expulsión de 40 ciudadanos extranjeros, de los cuales 25 corresponden a medidas administrativas y 15 a órdenes judiciales. La aeronave realizó una escala técnica en Iquique antes de continuar hacia Santa Cruz de la Sierra, Quito y Bogotá, donde los pasajeros serán entregados a las autoridades de sus respectivos países. De acuerdo con la información oficial, 30 de los expulsados registran antecedentes por delitos como robo con violencia, tráfico de drogas, porte ilegal de armas y amenazas.
Este operativo se enmarca en una estrategia más amplia que, según el Ejecutivo, busca consolidar un sistema permanente de control migratorio con despliegues continuos.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, sostuvo que este operativo representa un punto de inflexión en la política migratoria del país y detalló los ejes del plan que el Gobierno busca implementar.

Subsecretario del Interior, Máximo Pavez. Diego Martin/Aton Chile.
“En primer lugar, aumentar la frecuencia de los vuelos de expulsión que tienen por finalidad materializar las sanciones administrativas y penales de personas que ingresaron ilegalmente a nuestro territorio nacional”, afirmó.
En esa línea, agregó: “En segundo lugar, en conjunto con la Policía de Investigaciones, cosa que la opinión pública ha podido advertir desde que el gobierno asumió, aumentar la fiscalización del cumplimiento de la ley en nuestro país”.
Pavez apuntó al fortalecimiento del control fronterizo además de anunciar medidas de transparencia y seguimiento. En materia legislativa, explicó que el Ejecutivo impulsará cambios normativos.
“Una agenda legislativa que está desplegada en el Congreso Nacional, que consta de distintos proyectos de ley, desde la consideración de la tipificación del ingreso ilegal como delito, hasta normas que faciliten los trámites administrativos para poder concretar las expulsiones en nuestro país”, manifestó.

Migrantes expulsados. Foto: Ministerio del Interior.
Respecto a las salidas voluntarias, indicó que insistirán en “incentivar y proponer un mecanismo de salidas voluntarias que nos permitan, tal cual como se está llevando adelante, motivar a que personas que entraron irregularmente a nuestro país puedan salir y volver a entrar por la puerta, como corresponde”.
“Como lo hemos dicho, las expulsiones no se anuncian, se hacen. Y a partir de ahora vamos a intensificar, a través de una planificación, estas medidas”, recalcó.
También comparó el ritmo de ejecución con el gobierno anterior. “Quiero dejar muy claro que el primer vuelo de expulsión del gobierno anterior fue en octubre del primer año de administración. Nosotros (…) a poco andar del segundo mes ya tenemos nuestro primer vuelo de expulsados y van a venir más”, apuntó Pavez.
Por su parte, el director del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, valoró los primeros indicadores de la política impulsada por el Ejecutivo y destacó la combinación de expulsiones y salidas voluntarias.
“Estamos hoy día comenzando un proceso que esperamos sea repetido en ocasiones en donde podamos acelerar el proceso de expulsión que el país demanda y que el Presidente Kast nos ha instruido”, señaló.

Director del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum. Diego Martin/Aton Chile
Sauerbaum añadió: “Estamos satisfechos porque en el primer mes del gobierno del Presidente Kast hemos tenido resultados optimistas. Hoy día tenemos un 67% menos de ingresos irregulares que hace cuatro años atrás cuando empezó el gobierno del presidente Boric”.
Asimismo, destacó el aumento en la ejecución de expulsiones. “Tenemos hoy día un 33% más de aumentos en las expulsiones durante el primer mes de gobierno y eso también nos deja tremendamente satisfechos”, aseguró.
Críticas desde la oposición
Desde la oposición, la diputada del Frente Amplio, Tatiana Urrutia, miembro de la Comisión de Seguridad Ciudadana de la Cámara Baja, cuestionó la efectividad de la estrategia del Ejecutivo y apuntó a limitaciones estructurales en la política de expulsiones.
“En expulsiones hay que ser serios. La vía terrestre es limitada: solo sirve con países vecinos y muchas veces es simplemente dejarlos en la frontera, no una solución real”, afirmó.

Funcionarios PDI junto a migrantes expulsados. Foto: Ministerio del Interior.
La parlamentaria también abordó la situación con Venezuela. “El problema es evidente: hay más de 25 mil órdenes de expulsión que no se pueden ejecutar por falta de relaciones diplomáticas. Esto demuestra que no era falta de voluntad, como decía el candidato Kast, sino un problema que hoy, como Presidente, tampoco ha podido resolver”, acusó.
Asimismo, cuestionó las cifras entregadas por el Gobierno. “No respaldan su relato en cadena nacional. En enero hubo 152 expulsiones y en febrero 121, y no hay claridad sobre su ‘primer mes de gobierno’. Recién hoy supimos de 40 expulsiones”, enfatizó.
Urrutia advirtió sobre el enfoque del Ejecutivo en materia migratoria y destacó que “en política migratoria hay que dejar el populismo, porque expulsar 300 mil personas no se logra con eslóganes”.






