Las elecciones presidenciales de Perú 2026 mantienen al país en un estado de máxima tensión. A la alta fragmentación política, con más de 30 candidatos en la papeleta, se ha sumado una crisis logística sin precedentes que obligó a extender los sufragios por un día extra en la capital. Todo esto, mientras el conteo de votos avanza con una lentitud que alimenta las suspicacias y los reclamos de los distintos sectores políticos.
Con el cómputo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) superando el 93,4%, el escenario para la segunda vuelta, programada para el 7 de junio, comienza a tomar forma, aunque sin un cierre definitivo.
La líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, lidera los escrutinios con un 17,05% de los sufragios válidos, asegurando su cupo en el balotaje. Sin embargo, el verdadero dramatismo se concentra en la disputa por el segundo lugar: el izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) obtiene un 12,00%, seguido muy de cerca por el ultraderechista Rafael López Aliaga (Renovación Popular), quien alcanza un 11,92%. Menos de 10.000 votos separan a ambos candidatos de la posibilidad de disputar la presidencia.

Keiko Fujimori candidata a la presidencia de Perú y líder de Fuerza Popular. Vía X@KeikoFujimori
ONPE admite el caos logístico
Mientras los candidatos pelean cada décima en el escrutinio, la institucionalidad electoral peruana ha tenido que salir a dar explicaciones por los graves contratiempos ocurridos durante las jornadas de votación del domingo y el lunes pasado. La crisis logística golpeó principalmente a Lima, ciudad que concentra a un tercio del electorado nacional, donde se registraron importantes retrasos y falta de material en las mesas.
El presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, se presentó ante la Comisión de Fiscalización del Congreso y no escatimó en críticas hacia la organización. “Fue una situación gravísima”, declaró la autoridad, reconociendo abiertamente que “existieron serias irregularidades“.
Burneo fue enfático al señalar la magnitud del problema organizacional, apuntando a la responsabilidad de la ONPE. “Nunca antes, en ningún proceso electoral, se había presentado en la capital Lima una demora de esta naturaleza”, aseveró. Para el jefe del JNE, si bien la intención de extender el proceso un día más en 13 colegios fue “garantizar el derecho al voto”, reconoció que las anomalías reportadas “no pueden pasarse por alto” y advirtió que el tribunal tendrá que revisar cerca de 40.000 actas impugnadas.

Elecciones en Perú. Foto: ONPE.
Recompensas y acusaciones de fraude
Las grietas en la organización han sido el combustible perfecto para que el candidato Rafael López Aliaga denuncie un supuesto fraude en su contra, afirmando que las irregularidades le habrían costado medio millón de votos. Subiendo el tono de la confrontación, el aspirante de Renovación Popular ofreció públicamente una “recompensa” de 20.000 soles (cerca de 5.000 dólares) a trabajadores y funcionarios que aporten “información veraz” sobre el supuesto ilícito.
Además de ofrecer dinero, el exalcalde de Lima exigió la anulación de los comicios y la renuncia inmediata del jefe de la ONPE, Piero Corvetto. La situación de Corvetto es delicada, ya que fue denunciado penalmente esta misma semana por el procurador del propio JNE a raíz de los desórdenes organizativos.
Frente a la arremetida mediática y la ola de desinformación, la ONPE ha intentado defender la integridad del conteo desmintiendo noticias falsas de forma específica. A través de un comunicado, el organismo aclaró una inexactitud difundida en televisión sobre el traslado de material en la zona de Lima Oeste 3, precisando que las acusaciones de vulneración de las cajas con cédulas “no se ajustan a lo ocurrido” y publicando las evidencias de resguardo policial.
Pese al clima de desconfianza, las misiones electorales internacionales han destacado la neutralidad del proceso, y el presidente del JNE hizo un llamado a la calma. “Quiero pedir tranquilidad en estos momentos no solamente a los ciudadanos, sino también a las organizaciones políticas. Tengan confianza en que vamos a seguir trabajando arduamente”, concluyó Burneo, mientras el país aguarda el conteo del último y decisivo porcentaje de los votos.






