En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el sociólogo y periodista, Raúl Sohr, se refirió al avance de la guerra entre Estados Unidos e Irán, a horas de que ambos países deban abordar o negociar el alto al fuego alcanzado hace dos semanas.
“El tiempo es un punto clave en este conflicto, porque Estados Unidos tiene una visión de corto plazo, es la visión acotada del presidente (Donald) Trump, que tiene unas elecciones cerca y que esta guerra está desestabilizando su base electoral, por lo tanto, tiene prisa en conseguir resultados”, indicó el analista internacional.
Por otra parte, señaló que: “Irán, como muchas culturas asiáticas, juega el juego largo. Es decir, va a tomarse el tiempo que sea necesario y aunque ha sido castigado, ellos culturalmente juegan a ciclos muy prolongados. Esto es lo que estamos viendo”.
Desde Teherán, explicó el analista internacional, la impresión es que en el conflicto “ya pasó lo peor para ellos, que los bombardeos más violentos ya los hicieron y que no lograron desequilibrar o desestabilizar a su sociedad”. “Por lo tanto, lo que viene ahora es una guerra de desgaste y en ese conflicto, en ese nivel de desgaste, en que sí podrán continuar los bombardeos, podrá continuar el embargo a la navegación, pero Estados Unidos está perdiendo más en términos de capital político”, agregó.
“Hasta ahora lo que vemos es que Irán asume posiciones bastante duras frente a Estados Unidos, como por ejemplo, decir, ‘si no fijamos una agenda que nosotros consideremos aceptable, no estamos dispuestos a ir a una reunión como la que se tiene prevista para mañana en Pakistán’. Dejan en duda cuál va a ser su postura o su posición frente a Estados Unidos”, planteó Sohr.
El sociólogo explicó que Washington “cada vez que entra en conflictos prolongados ha terminado con tremendos problemas políticos internos, como fue el caso de Vietnam y otros conflictos en el Medio Oriente”. En ese sentido, expuso que EE.UU. evita poner “botas en terreno” y opta, por ejemplo, por ataques aéreos o bloqueo marítimo, estratégias que “tienen cierto efecto, pero es limitado”.

Mapa del Estrecho de Ormuz. Foto: Aton/Europa Press.
“Ahora Estados Unidos es el que comienza a dar muestras de exasperación y de inquietud”, agregó Sohr, quien además indicó que el conflicto está costando caro sobre todo por las implicancias en el petróleo. “En ese campo, también la improvisación y la falta de visión estratégica de Estados Unidos es notable”, aseguró el especialista.
Sobre las implicancias del conflicto en el estrecho de Ormuz y lo duro que golpea al país norteamericano, el experto aseguró que Washington tenía claro lo que significaba este espacio geográfico, pero “simplemente hubo un error de cálculo, pensaron que a Irán se le iban a doblar las rodillas antes y no esperaban una capacidad de resistencia tan larga como la que ha ocurrido”.
“Es decir, tú puedes cambiar, asesinar al Ayatolá y matar a los principales jefes, pero eso no es cambio de régimen”, afirmó Sohr.






