La ministra de Educación, María Paz Arzola, se refirió este miércoles al proyecto de ley Escuelas Protegidas, una iniciativa que el Gobierno considera prioritaria y que ya fue enviada al Senado.
En diálogo con Radio Duna, la secretaria de Estado reconoció la complejidad del escenario actual, marcado por un aumento de los hechos de violencia en los colegios. “Es un proyecto de ley sobre un tema del que no nos gustaría estar hablando, pero es una realidad”, afirmó.
Para dimensionar el fenómeno, la autoridad entregó cifras concretas. “El año 2025 hubo en promedio más de 40 delitos al día. Este es un problema que existía y que lamentablemente se ha hecho más frecuente en el tiempo”, indicó.
En ese contexto, abordó las dificultades que enfrentan los docentes al momento de intervenir. “Los profesores necesitan más facultades. Ellos hoy no se están pudiendo involucrar porque tienen la amenaza de la denuncia de la superintendencia”, sostuvo.
Frente a ese escenario, explicó que el proyecto busca fortalecer el rol del profesorado dentro de las comunidades educativas. “En este proyecto, explícitamente, le entregamos a los docentes la facultad de que puedan tomar medidas inmediatas y obligatorias”, señaló.
Consultada por las diferencias surgidas durante la tramitación con sectores de Renovación Nacional, Arzola restó dramatismo a la situación. “Las diferencias en la interna no son como se ven afuera, son diferencias más bien en la forma que en el fondo”, dijo.
En tanto, la ministra planteó que uno de los objetivos es modificar la percepción de los establecimientos respecto a la labor del Ministerio: “No queremos que sientan que el Ministerio de Educación es un obstáculo para todo lo que ellos hacen en el día a día”.





