La crisis política en Perú se profundizó luego de que el presidente José María Balcázar planteara suspender la compra de aviones F-16 a Estados Unidos, lo que derivó en la renuncia del canciller y del ministro de Defensa.
Ambos funcionarios dejaron sus cargos este miércoles 22 de abril, tras el desacuerdo con el mandatario sobre la adquisición de 24 aviones de combate F-16, operación estimada en 3.500 millones de dólares.
El ahora ex canciller, Hugo de Zela, había señalado que los contratos ya estaban firmados y que correspondía realizar un primer pago inmediato. En tanto, desde el Ministerio de Defensa, encabezado por Carlos Díaz, se defendía la compra como una decisión estratégica de seguridad nacional.
La doble renuncia en el gobierno peruano generó sorpresa tanto en el Ejecutivo como en la opinión pública. En respuesta, José María Balcázar reiteró su postura en un mensaje a la nación, proponiendo postergar la compra de los F-16 para que sea asumida por el próximo gobierno tras las elecciones.
Tensión con Estados Unidos
El conflicto escaló tras la intervención del embajador de Estados Unidos en Perú, Bernardo Navarro, quien advirtió que su país podría tomar medidas si se afectan los intereses estadounidenses en la región.
El episodio ocurre en un contexto especialmente complejo, marcado por la inestabilidad política en Perú y el desarrollo de las elecciones presidenciales 2026, que avanzan hacia una segunda vuelta en junio.
La primera vuelta estuvo marcada por irregularidades electorales y cuestionamientos institucionales, lo que ha incrementado la incertidumbre política y dificulta proyectar el escenario del balotaje.






